martes, 2 de diciembre de 2008

No Hay Hermanos Trinitarios

Por Julio César Clavijo Sierra
Nuestra seguridad es obedecer la Palabra de Dios y acatar sus mandamientos. Cualquiera que ame a Dios deseará obedecer los mandamientos de Dios y sus mandamientos no son gravosos en ninguna manera para los que aman a Dios (1. Juan 5:3).

Entonces, nadie que ame a Dios querrá llamarse trinitario o identificarse como trinitario, dado que la trinidad es una de las peores herejías que Satanás ha inventado para engañar a las personas. No hay tal cosa como eso de hermanos trinitarios, pues para ser hermanos en la fe se necesita haber creído que Jesús es el Dios único manifestado en carne (no una segunda persona de una trinidad) y haber sido bautizados en el nombre santo de Jesús para el perdón de los pecados.

Lo que sí podemos decir es que hay muchas personas que asisten a iglesias trinitarias, pero que en realidad no creen en la trinidad, y demuestran un deseo sincero de conocer a Dios, por lo cual con nuestro amor y dedicación cristianas podemos ganarlos para Cristo a fin de que puedan llegar a ser nuestros hermanos.

El hecho de que alguien demuestre mucho conocimiento de Dios y un ministerio "poderoso" no indica necesariamente que sea salvo o que Dios esté completamente agradado de él. Nosotros sabemos que somos salvos por haber obedecido el plan bíblico de salvación (Hechos 2:38) y por perseverar en el evangelio de salvación. Estamos seguros por obedecer la Palabra.

Pero ¿será que hacemos bien colocando nuestro juicio humano por encima de la clara enseñanza de la Palabra de Dios, diciéndole a la gente trinitaria que aún creyendo en la trinidad o que sin obedecer el plan de salvación bíblico, ellos son nuestros hermanos en la fe? ¿Será que nuestro limitado juicio humano puede ponerse por encima de lo que Dios nos ha revelado claramente en su Palabra? ¿Será que nosotros tenemos la autoridad para prometer salvación a alguien que sabemos que no ha obedecido fielmente la Palabra de Dios? ¿No hacemos mejor si los invitamos a que acepten la verdad con amor y con temor?

La Biblia nos dice que es mejor obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29), que maldito es el hombre que confía en el hombre (Jeremías 17:15) y también dice que sea Dios veraz y todo hombre mentiroso (Romanos 3:4).