domingo, 5 de julio de 2009

El Pastor Pentecostal Apostólico

Por Ralph Vincent Reynolds

El Pastor es el Pastor del rebaño: El significado de la palabra, "pastor" es "pastor de animales" o "apacentador." Jeremías habló de este oficio. "Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia e inteligencia" (Jeremías 3:15). "Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten" (Jeremías 23:4).

Su trabajo es principalmente dentro de la iglesia. Su primera obligación es apacentar las ovejas. Jesús mandó a Pedro una vez a apacentar sus corderos y dos veces a apacentar sus ovejas. Pedro se sentía lastimado porque Jesús le preguntó tres veces, "¿Me amas?, pero había una verdad que Jesús quiso impresionar en el corazón de Pedro, por eso lo repitió tres veces. "Apacienta (o pastorea) mis ovejas." Pedro aprendió su lección bien y más tarde le era posible exhortar a los ancianos; "Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros" (1Pedro 5:2). La gran obra del pastor es enseñar, instruir y ser como un padre a la grey; su responsabilidad es asegurar que la iglesia sea una iglesia sana y espiritual (Efesios 4:11-16).

Para apacentar las ovejas, él debe ser un estudiante constante. Una persona no puede apacentar a otros hasta que él primero haya sido apacentado; él no puede dar a otros lo que él primero no ha aprendido.

Una de las más grandes necesidades en la iglesia de hoy, es de pastores con un llamamiento divino para pastorear o apacentar la grey de Dios. Predicadores hay muchos; entre ellos hay unos con habilidad, talento y enseñanza, hombres que pueden entretener y mover una audiencia con elocuencia y personalidad; pero pocos son los hombres que están dispuestos a poner su vida por las ovejas. Los pastores según el corazón de Dios mismo, quienes sacrifican sus propias vidas para pastorear el rebaño, no son numerosos. Feliz es aquella congregación que tiene por su pastor a un hombre que será más que un predicador y un líder, pero combinará estas cualidades con aquella cualidad dada por Dios de ser un "padre espiritual" a su pueblo. "Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres" (1 Corintios 4:15).

El Ministerio del Pastor es principalmente dentro de la iglesia: "Y él mismo constituyo a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros" (Efesios 4:11). De los muchos aspectos y llamamientos del ministerio cristiano, la obra y ministerio del pastor resalta como una de vital importancia. Jesús mismo ha puesto pastores en la iglesia para ministrar a la iglesia. En Efesios 4:11-16 su trabajo es definido como: (1) Perfeccionando a los santos; (2) La obra del ministerio; (3) Edificando el cuerpo de Cristo.

La iglesia en una condición saludable, naturalmente aumentara en amor. En otras palabras, si el pastor logra traer a la iglesia a una condición espiritual apropiada en Cristo, naturalmente almas nacerán dentro de la familia, y el Señor añadirá a la iglesia cada día los que han de ser salvos (Hechos 2:47). Muchas veces se requiere un esfuerzo grande, tiempo y oración para mantener a los creyentes andando en el camino derecho y angosto, guiarles a una vida espiritual más profunda y velar por sus almas que no sean desviadas por el enemigo. Mantener un alma en el rebaño fiel al Señor es más importante que ganar un converso nuevo.

Es la reincidencia del pueblo de Dios que torna blanco el cabello del pastor y pone arrugas en su frente. Es por las ovejas que se han extraviado que él se queda despierto en las noches y por las cuales agoniza en oración muchas largas horas. Cuando los creyentes son rectos con Dios es una cosa fácil persuadir a los pecadores para que rindan sus corazones al Señor, porque cada hijo de Dios es una influencia para el bien. Al contrario, cada reincidente lleva al abismo consigo a muchas almas quienes pudieron haber sido salvos si él hubiera permanecido fiel.

El Pastor debe amar a la grey: "El buen pastor su vida da por las ovejas" (Juan 10:11). La característica más importante de un pastor es el amor y sacrificio. El pastor es solo un pastor subordinado, siendo dirigido por el Espíritu y ejemplo del gran pastor. El gran pastor murió por la grey, y es este espíritu de sacrificio que debe agarrar el corazón de cada pastor. "El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará" (Mateo 10:39). "De cierto, de cierto, os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere lleva mucho fruto" (Juan 12:24).

El autor ha tenido algunas experiencias en este asunto, por las cuales él da gracias al Señor. El pastor debe tener un corazón que está lleno de amor para su pueblo. El "poder del corazón" le ayudará más que cualquier otra cosa. La mayoría de toda la gente es alcanzada con más facilidad por las afecciones que por el intelecto. Ellos están buscando amor, simpatía, entendimiento y paciencia. Es el propósito del ministro tratar de entender sus batallas y luchas, para que él pueda ayudarles más fácilmente con todos sus problemas.

Por esta razón, un pastor debe vivir en el mismo nivel y norma de vida que la gente en su iglesia. Por razones que son muy claras, él debe ser casado y tener por lo menos un hijo. Si fueran tan desafortunados de no poder tener hijos propios, deben adoptar un hijo, o dos. Sólo un padre puede entender los problemas de los padres, y poder aconsejar e instruir en un espíritu de amor y simpatía.

El Pastor debe estar bien enterado de cada detalle de la iglesia: Cuando un pastor es recién instalado en una iglesia, las primeras semanas son muy críticas. Las caras nuevas y la gente nueva le dará una nueva inspiración. Sin embargo, junto con ésta nueva inspiración vendrán nuevos desafíos y nuevos problemas para ser resueltos. Habrá un tiempo de "luna de miel" el cual puede ser muy engañoso. Durante este tiempo él puede permitir ser influenciado por las personas dañosas, y él puede cometer errores en juzgar, que la gente nunca olvidará. Él debe recordar que las primeras impresiones a veces son permanentes. Él debe estar mucho en oración y mirar siempre hacia el Espíritu Santo para guiarle en todas las decisiones. Hasta que él conozca la iglesia a fondo, debe proceder lentamente en hacer decisiones que afectarían el gobierno de la iglesia.

El nuevo pastor debe de familiarizarse con todos los departamentos y obreros en la iglesia. Él debe averiguar si hay una lista de miembros de la iglesia o no, y si la hay, averiguar si está completa y al día. Si no hay lista de miembros, él debe tomar inmediatamente acciones para conseguir una lista completa de todos los miembros con sus direcciones. Ahora él puede proceder a visitar sistemáticamente a toda la congregación para que pueda familiarizarse con cada familia y hogar. Después de haber sido instalado, y haberse familiarizado con cada departamento, los obreros y los miembros mismos, su gran obra siguiente es ganar la confianza, el respeto y el amor de su grey. Muchas veces el pastor es llamado para redargüir y reprender, y esto es seguramente una parte de su ministerio como un "padre" a su grey (2 Timoteo 4:2).

Sin embargo, que el nuevo pastor tenga cuidado en las libertades que toma antes de ganar el respeto y la confianza de su gente. "Mas al extraño no seguirán" (Juan 10:5). El hecho de que él es un buen predicador no hace su voz la voz de su pastor. Las ovejas tienen que aprender a conocer su voz. El debe de ser firme pero con esa firmeza debe tener un gran cuidado y ternura hasta que conozcan su voz. Si no, él puede crear disensión y oposición que tal vez él nunca pueda vencer totalmente.

El Pastor debe mantener actitudes correctas: Un pastor nuevo debe recordar que el pastor anterior tiene el cariño y la confianza de la iglesia que ha sido ganado tal vez por años de un ministerio fiel y sacrificado. Nunca debe permitir que brote un espíritu de envidia o celo en su corazón contra el ministro anterior. Nunca debe levantarse un espíritu de competencia entre los dos ministros, ni la comparación de su ministerio para la desventaja de uno de ellos. Recuerden que ambos son ministros en el mismo cuerpo y están trabajando para el mismo fin, no para sí mismos, sino para el establecimiento del reino de Dios. Un ministerio siembra, otro riega, y todavía un tercero puede cosechar, "pero es Dios quien da el crecimiento" (1 Corintios 3:6-7).

Sin embargo, puede ser prudente añadir que el pastor que sale, debe dar a su sucesor toda la oportunidad y la única cosa justa que él debe hacer, es cortar cualquier conexión posible con la iglesia. Una vez que él se ha despedido de la iglesia, su responsabilidad ha terminado, y él nunca debe ser influenciado a dar consejo, ni intervenir en la manera más pequeña con su grey anterior. Hay un principio que el pastor recién llegado haría bien en recordar. Si los creyentes hablan bien de su pastor anterior, probablemente hablarán bien de él cuando salga algún día. Si son críticos de su pastor anterior, probablemente serán críticos de él cuando salga. Por eso, él debe estar alegre de oír las alabanzas hacia el pastor anterior. El debe recordar que no puede esconder su actitud hacia sus hermanos ministros. Sus ovejas averiguarán su actitud verdadera y le juzgarán en conformidad.