lunes, 9 de agosto de 2010

Los Raelianos. Una Secta Ovni o Ufológica

Por Leyder Jader Moreno

Símbolo Raeliano

1. Origen del Movimiento Raeliano

La tradición raeliana es única entre los grupos Ovni (o ufológicos), ya que ofrece una historia de la creación que según ellos mismos la describen, es ateísta y espiritual a la vez. Ateísta, porque a diferencia de lo que creen las religiones monoteístas, no adjudican el acto creador a un ser superior llamado Dios, sino sencillamente a un pueblo avanzado en ciencia, genética y biología celular. Para la filosofía raeliana, la palabra hebrea elohim significa “aquellos que vienen del cielo” (es decir extraterrestres), pasando por alto que en el Antiguo Testamento esta palabra es traducida Dios cuando se usa en referencia al Único Dios verdadero, y dios o dioses cuando se usa con referencia a los dioses falsos. Al insistir en que elohim siempre debe estar relacionado con un grupo de seres extraterrestres, ellos atentan contra la declaración bíblica que reconoce la soberanía de un Ser superior Creador. Por otro lado, este movimiento se cataloga espiritual, por el hecho de que busca enlazar a la raza humana con los “creadores” que es la forma como se refieren a los supuestos seres extraterrestres.

Sostienen que dichos seres, científica y tecnológicamente superiores a nosotros, han querido siempre lo mejor para nuestro planeta, y por ende para la convulsionada y sufrida raza humana. Por esta razón, argumentan ellos, siempre han tratado de establecer un contacto con el producto de su creación. Para la consecución del objetivo anteriormente mencionado, se valieron de los profetas, tales como Buda, Moisés, Mahoma, y también incluyen a Jesucristo.

Afirman que en los actuales tiempos, el elegido ha sido Claude Vorilhon, más conocido como Rael. El papel de este último, según aquella doctrina, es de suma relevancia, ya que él es la persona encargada de transmitir el mensaje trascendental a toda la humanidad, en lo que compete a la verdadera versión del origen de la humanidad y expandir la información dada por los elohim a través de mensajes que comenzaron a ser enviados el 13 de diciembre de 1973, fecha en la cual supuestamente, Rael tuvo su primer contacto sobrenatural con seres extraterrestres en su natal país de Francia, año en el cual por petición expresa de los creadores, Rael funda el movimiento raeliano.

En su libro: “El Mensaje Final”, Rael nos habla de su primer encuentro con los elohim extraterrestres. El 13 de diciembre de 1973, Claude Vorilhon manejaba hacia su oficina en Clermon-Ferrand, Francia, cuando trabajaba como reportero para una revista de carros de carrera. De pronto, sintió la compulsión de seguir manejando hacia un volcán cercano en Auvergene, Francia. Cuando llegó al volcán llamado Puy de Lassolas, Vorilhon estacionó su carro y procedió a caminar hacia el volcán, de modo que pudiera estirar sus piernas en esa fría mañana. Al llegar a la cima del volcán, pudo apreciar la villa de Clermon-Ferran y reflexionó sobre como el volcán había expulsado corrientes de lava. Después de estas reflexiones, Vorilhon se retiró caminando volcán abajo.

En el momento en que se disponía a subirse a su carro y retirarse, miró por última vez al volcán, y observó que algo parpadeante descendió hacia él. Vorilhon comenta que la luz parecía la de un helicóptero. Sin embargo a diferencia de un helicóptero o cualquier otra máquina volante terrestre, aquella máquina no hacía ningún ruido. Cuando el objeto descendió unos metros debajo de su posición, Vorilhon notó su forma aplanada, y lo identificó como un platillo volador.

El platillo, de acuerdo con Vorilhon, tenía un diámetro de 7 metros y una altura de 2.5 metros. La luz roja cubría la parte de abajo y había una intensa luz blanca en la parte de arriba. El platillo se detuvo cuando estaba a 2 metros del suelo, y una puerta en la parte inferior se abrió y luego una escalera se extendió hasta el suelo. Una criatura semihumana bajó por las escaleras. Vorilhon dice que el individuo tenía alrededor de 1 metro con 20 centímetros de altura y un aspecto pálido. Además, tenía los ojos en forma alargada y un largo cabello oscuro. Vorilhon se sorprendió al escuchar que el extraterrestre hablaba un perfecto francés, así como otras lenguas de la tierra. Vorilhon siguió al sitio donde de acuerdo con aquel ser, podían hablar más cómodamente. Una vez dentro de la nave, el “hombre” de raro aspecto, le preguntó: “¿Lamentas no haber traído tu cámara, de modo que tuvieras pruebas de nuestra plática?”, a lo que Vorilhon le respondió: “¡Por supuesto!”.

“¡Escúchame con atención!”, le dijo el extraterrestre. “Hablarás con el mundo acerca de este encuentro, y les dirás sobre lo que son y sobre lo que nosotros somos. Y juzgaremos su reacción, de modo que podamos decidir si les podemos o no mostrar nuestros secretos. Tienes que saber todo antes de que empieces a hablar públicamente. De este modo, te podrás dar a entender apropiadamente a aquellos que no te crean y podrás mostrarle evidencia irrefutable. Escribirás todo y publicarás estos escritos en un libro”.

Durante estas sesiones, Vorilhon aprendió que los humanos fueron creados en los laboratorios de extraterrestres, avanzados en ciencia, genética y biología celular. En estas reuniones, es donde dice que descubrió que los creadores son los elohim, y que esta palabra está mal traducida como Dios en la Biblia, pues la correcta traducción es “aquellos que vienen del cielo”.


2. Doctrinas del Movimiento Raeliano

A continuación, colocaremos sin hacer comentarios, las principales doctrinas del movimiento raeliano, y en la siguiente sección, pasaremos a refutarlas.

a- La palabra elohim ha sido mal traducida. Su verdadero significado es: “aquellos que vienen del cielo”.

b- La vida en la tierra no es el resultado de la obra de un Dios sobrenatural. Es una creación deliberadamente elegida por un pueblo científicamente avanzado que creó a los humanos a su imagen (a lo que ellos llaman: creacionismo científico). Por lo tanto, los seres humanos, fueron creados por científicos que vinieron de otro planeta, utilizando ingeniería genética mediante la manipulación de su propio ácido desoxirribonucleico (ADN).

c- los creadores, dejaron evolucionar a la humanidad por ella misma, pero bajo un contacto y supervisión permanente a través de personajes como Buda, Mahoma, Moisés y Jesucristo, cuyo rol era educar progresivamente a la humanidad por medio de los mensajes que les enseñaban. Estos mensajes eran adaptados cada vez a la cultura y a los diferentes niveles de comprensión de la época. Tenían también como objetivo, dejar huellas de los elohim, a fin de que pudiéramos reconocerlos como nuestros creadores y hermanos, cuando hubiésemos alcanzado un nivel científico para comprenderlos. En 2001, Rael dijo: “creemos que la ciencia es nuestra religión”.

d- Los elohim contactaron al periodista francés Claude Vorilhon, para pedirle que difunda su último mensaje alrededor del mundo, y que construya una embajada para ellos, donde podrán encontrarse con nosotros oficialmente. Este encuentro tiene sentido, ahora que el hombre ha puesto sus pies en la luna y que los científicos humanos están a punto de crear la vida gracias a la síntesis del ADN. Así que se está llegando a la capacidad de comprender a los creadores de una manera racional, en vez de mitificar y caer tontamente en la adoración. Los elohim no son invasores, pues ellos han manifestado su deseo de venir a encontrarnos, pero respetan nuestra elección de poder decir no. Somos nosotros quienes debemos invitarles y nuestra invitación es por medio de la construcción de una embajada en la ciudad de Jerusalén. Sin la neutralidad de una embajada, la libertad del espacio aéreo libre y una acogida oficial, el arribo de los elohim podría traer repercusiones desastrosas a nivel político, como económico y social. Ellos no quieren contactar con ninguna institución, gobierno, religión o movimiento filosófico, exceptuando la filosofía raeliana. Por lo tanto, los objetivos prioritarios de los raelianos, se pueden resumir en: (1) informar sin convencer, (2) construir una embajada, y (3) catalizar una sociedad adaptada al futuro.

e- El pensamiento raeliano, es el punto perfecto de encuentro entre la espiritualidad y la ciencia, ingrediente necesario para encender el fuego de una revolución personal y general del individuo, de la libertad del amor y del respeto. Además permitirá a la humanidad cambiar la guerra en paz, el trabajo en tiempo libre, la pobreza en autorrealización y el dinero en amor. La revolución raeliana está hecha de personas originales, todos diferentes y necesariamente anticonformistas, dispuestos a transformar cada cosa en diversión y en placer. El hincapié de la filosofía raeliana, es la realización propia y el placer de hacer las cosas, en vez de que se hagan por obligación o supervivencia.

f- Consideran que la clonación humana es el único medio para conseguir la vida eterna. Para esto, dicen ellos que se deberá hacer una copia genéticamente idéntica del individuo a clonar, hacer que este crezca y madure mucho más rápido de lo normal (de una manera acelerada), y ya adulto, implantarle el conocimiento, la memoria y la inteligencia del individuo anterior, para crear un “nuevo yo”.

g- No creen en ninguna parte inmaterial del ser humano (el alma). Piensan que se podría resucitar a los seres humanos que han muerto, y para esto sólo sería suficiente desarrollar una ciencia que permitiera la manipulación adecuada de su ADN. Así que dicen que uno de sus objetivos, es el de traer al presente a individuos famosos como Jesús o Hitler, ya sea para recibir inspiración divina, o para aplicar castigos retroactivos.

h- Promueven una forma de gobierno a la que llaman geniocracia o gobierno de los genios, donde afirman que para ocupar un puesto de gobierno o dirección, se debe contar con una inteligencia superior a la de los demás. Sostienen que de instalarse la geniocracia, se acabará el trabajo manual, pues este sería reemplazado por robots.


3. Refutación de las Doctrinas Raelianas

La palabra Elohim, en efecto denota pluralidad. Sin embargo, debemos tener en cuenta lo que la Palabra de Dios nos dice en el libro de Deuteronomio 6:4-9. “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”. El mismo Señor hace un énfasis especial en declarar abierta y claramente a Israel la existencia de Un Solo Ser Superior, que es sobre todas las cosas. Además deja estas palabras como un legado que no fluctúa ni se modifica, que debería ser transmitido de generación en generación. Por lo tanto la pluralidad no se puede tomar como la existencia de varias personas divinas, sino más bien como un plural mayestático que denota infinidad de términos y atributos para describir la grandeza, la soberanía, la majestad, la omnipotencia, la omnisciencia, la omnipresencia y la eternidad del único que es, que era y que ha de venir: Nuestro Dios.

Existen otras citas que corroboran lo anteriormente planteado. “Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo” (Isaías 44:24). Dicho texto, habla acerca de la autosuficiencia del Señor para hacer posibles todas las cosas. Nuestro Dios no necesitó de la ayuda de nadie en su acto creador, por eso la Biblia dice: “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él, nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3).

Con respecto a los pensamientos raelianos, no debemos olvidar lo que nos dice la segunda carta universal del apóstol Pedro, en el capítulo 3, versos 1 al 5.

“Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles; sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el agua subsiste” (2. Pedro 3:1-5).

La concepción filosófica del origen de los hombres por parte de los raelianos, se puede refutar de una manera clara, sabia y sencilla, a la luz de la Palabra de Dios. La Biblia plantea que la obra creadora, es propiedad única y exclusiva de un Ser Superior y Maravilloso llamado Dios. En Génesis capítulo 2, verso 4 en adelante, dice:

“Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra, sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra. Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:4-7).

Además según los raelianos, "los elohim no se deben mitificar como dioses, porque sencillamente son un grupo de seres científica, biológica y tecnológicamente avanzados". Si comparamos estas declaraciones con lo que la Biblia dice, encontraremos que por más avanzados y superdotados, los supuestos extraterrestres quedarían limitados para que se les adjudicaran hechos tan extraordinarios y grandes, que sólo nuestro Dios único y verdadero puede hacer. A continuación citaremos dos ejemplos como referencia:

Cuando se abrieron las aguas del mar Rojo para que pasara Israel. Este dato ha sido comprobado como veraz por diferentes estudiosos, que perciben que algo extraordinario y milagroso pero a la vez real, sucedió durante el Éxodo del pueblo hebreo de la nación egipcia.

Como segundo ejemplo, si por un momento nos detenemos a mirar a nuestro sistema solar, compuesto por los planetas, una cantidad indeterminada de cuerpos celestes, un astro imponente y admirable como lo es el sol, y si contemplamos las cuantiosas estrellas, es ilógico que algo tan perfectamente organizado, tan exactamente sincronizado, tan sabiamente armonizado, haya sido el resultado del azar, o de personas avanzadas tecnológicamente. Es en estos precisos momentos de reflexión, cuando debemos recordar lo que la Biblia menciona al respecto en el libro de Job, capítulo 9.

“El manda al sol, y no sale; y sella las estrellas; El solo extendió los cielos, y anda sobre las olas del mar; El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, y los lugares secretos del sur; El hace cosas grandes e incomprensibles, y maravillosas, sin número” (Job 9:7-10).

En cuanto a la propuesta de paz interior, para llegar al clima de la autorrelización basados en la biotecnología, los grandes avances científicos y la preparación de la humanidad para un mejoramiento ostensible en su pensamiento, acciones y visión futurista, podemos argumentar lo siguiente:

Jesús dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27).

El hombre logrará autorrealizarse, sólo hasta cuando reconozca el señorío de Jesucristo en su vida. Cuando entienda que no es el dinero, la ciencia o el conocimiento secular, los que pueden llenar ese vacío tan inmenso que todo hombre tiene, en lo más profundo de su fuero interior, cuando no está gobernado por el Señor Jesús, sino por sus pasiones desordenadas, y por su forma equivocada y errónea de abordar la vida.

Los avances tecnológicos nos generan enormes beneficios… eso es absolutamente indudable. No obstante, eso no es el todo del hombre. Hoy por hoy, contemplamos en la conducta humana, una serie de características negativas que la Biblia ha mencionado con suma anticipación. Es por eso que en la segunda carta del apóstol Pablo a Timoteo, se menciona lo siguiente.

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita” (2. Timoteo 3:1-5).

Los tiempos actuales, marcan un contraste triste, terrible y deplorable. Por un lado se habla de desarrollo macro del intelecto humano, de una prosperidad y derroche máximo del conocimiento, y de una carrera en el mejoramiento de la calidad de vida de la población mundial. Lo anteriormente mencionado no está del todo mal, pero cabe la pregunta: ¿Qué del ser humano en su parte íntima y espiritual?

Además, aunque se habla de “prosperidad”, hay mucha desigualdad social y mucha miseria económica. La gran mayoría de los seres humanos, viven en condiciones de pobreza. Los hogares se están destruyendo, y los valores éticos y morales en nuestra sociedad, cada vez son más bajos. Hay hombres y mujeres poderosos, humanamente hablando, que manejan con propiedad y destreza grandes empresas multinacionales, consorcios comerciales, pero que son impotentes para manejar con sabiduría, prudencia y decoro sus familias y hasta sus propias vidas.

Todo esto nos lleva a concluir que lo que el mundo está necesitando realmente para salir de su problemática, es tener UNA EXPERIENCIA Y UN ENCUENTRO PERSONAL CON JESUCRISTO, ya que Él es el único que puede dar el equilibrio perfecto que está necesitando la humanidad en su ser integral: espíritu, alma y cuerpo.