lunes, 18 de octubre de 2010

Los Hermanos Alvarado - Biografía y Discografía

Compilado por Julio César Clavijo Sierra

Los Hermanos Alvarado, fue un trío de música cristiana de cuerda, cuya carrera musical se extendió por tres décadas.  Estuvo conformado por los hermanos Román, Rosario y Juan Alvarado.

En cierto sentido, la música de cuerda, con el uso especial de la guitarra, abrió sobre la mitad del siglo XX, el camino de los pentecostales latinoamericanos a un encuentro de su fe con su propia cultura. La guitarra tuvo gran influencia sobre la música, que se extendió a la liturgia y a la teología pentecostal.


Historia Familiar

Pascual y Dolores Alvarado, emigraron a los Estados Unidos desde el norte de México, en la primera década de la revolución mexicana. Pascual había luchado en las filas de Pancho Villa y de Venustiano Carranza.

La pareja tuvo siete hijos, que nacieron en Texas, Arizona y California.

Los padres y abuelos maternos de Los Hermanos Alvarado, pertenecían a la primera generación de conversos Pentecostales del Nombre de Jesucristo hispanos en Bakersfield, California (siendo bautizados en el nombre de Jesús en 1916). Bajo esta comunidad pentecostal tuvieron su formación religiosa los niños Alvarado. Más adelante ellos se adherirían a la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús,  que es la agrupación de Pentecostales del Nombre de Jesucristo de habla hispana más antigua, y que fue fundada en en el año de 1925 e incorporada en California (USA) el 15 de marzo de 1930. [1]

En 1932, a pesar de la ciudadanía estadounidense de sus hijos, hubo presión para repatriar a los padres de la familia (Pascual y Dolores). A fin de mantener la familia intacta, los padres decidieron regresar a México con sus hijos. Después de llegar en tren a Torreón, Coahuila, poco a poco se abrieron paso siguiendo la vía férrea hacia el norte, hasta la frontera. Pascual trabajó de soldador y Dolores vendiendo tortillas para financiar el viaje de siete meses. El viaje fue muy difícil, y su hijo pequeño, Juan, se mantuvo vivo gracias a la leche de una cabra que les regalaron. Luz y Guadalupe, sus hijas adolescentes, no sobrevivieron a la experiencia, y murieron por desnutrición poco después de su llegada a Ciudad de Juárez. A su llegada a Juárez, los padres Alvarado se dedicaron a obtener vivienda y un medio de vida, y a conectarse con la Sede de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, que había comenzado a consolidar su presencia en la ciudad fronteriza del norte.

Las redes transfronterizas, puestas en marcha a través de la década anterior por los líderes y laicos de la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, habían servido para mantener a los Alvarado y a otras muchas familias conectados durante un período de persecución y desarticulación. Esta solidaridad no existió en otros movimientos cristianos protestantes, incluso en otros pentecostales, especialmente los dirigidas por estadounidenses, como fue el caso de Aimee Semple McPherson de la Iglesia Cuadrangular, cuyos latinos en las filas ministeriales, fueron diezmados por la repatriación. [2]


Trayectoria Musical

Al entrar en la adolescencia, los hijos Alvarado tomaron la guitarra y pronto se convirtieron en expertos en su oficio. Román, el hermano mayor, decidió desde el principio dedicar su talento al Señor, mientras que Rosario y Juan optaron por cantar en las cantinas. Román persuadió a los dos hijos pródigos para que lo acompañaran cantando en los servicios religiosos. El trío era tan virtuoso, que pronto ganaron muchos seguidores en las congregaciones de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de Juárez. Los hermanos experimentaron un presentimiento inicial del éxito que vendría, cuando fueron invitados a un programa de la emisora de radio local.

El repertorio de los Alvarado, consistía principalmente de la música compuesta por Román Alvarado y otros compositores de la Asamblea Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de los Estados Unidos y de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de México.  Entre ellos se destaca L. Vega, cuya incorporación de sus temas en el repertorio de Los Hermanos Alvarado, garantizó su amplia difusión. Los géneros populares mejicanos fueron adaptados y sacralizados por Los Hermanos Alvarado.

Después de casi dos décadas en Juárez, la familia Alvarado trazó su camino de regreso a Los Ángeles. En aquella ciudad, expusieron su talento musical a un círculo cada vez mayor de latinos evangélicos.

Un encuentro fortuito con Dale Evans y Laura Harper, esposas de los famosos vaqueros musicales de Hollywood, empujaría y ampliaría la trayectoria artística de Los Hermanos  Alvarado en dimensiones que los artistas nunca habrían imaginado. Después de asistir con sus bolsas de compras a dos señoras anglosajonas en el mercado de Broadway, Pascual Alvarado (padre de los hermanos Alvarado) accedió a acompañarlas a su casa de Hollywood para ayudarles a descargar y entrar las bolsas. Yendo por el camino, oyeron cierta música. Pascual se jactó de que su descendencia podría cantar mucho mejor. Intrigada, Harper quiso conocer la calidad del grupo musical. Después de escuchar al trío, los invitó a grabar en un estudio de última generación. El resultado fueron unos volúmenes tipo LP (Long Play), que marcaron el comienzo de un largo periodo de expansión de su fama por toda América como uno de los principales grupos musicales evangélicos, hasta la disolución del trío en 1973.

La amplia difusión de la música de Los Hermanos Alvarado, se produjo por medio de sus volúmenes grabados, y varias giras patrocinadas por Harper y la Organización de la Fe Cristiana. La influencia musical de estos cantantes cristianos se ha extendido hasta la fecha. Un veterano pastor Nazareno de Oaxaca, presenta tres factores que mantuvieron fieles a la primera generación de Evangélicos en el sur de México, frente a la gran intolerancia vivida durante las décadas de los 50´s y los 60´s. (1) La Biblia, (2) La Oración y (3) La música de Los Hermanos Alvarado [3]

En varias localidades se colocaban los discos de Los Hermanos Alvarado, para llamar a los hermanos a los servicios. Vale decir que la convocatoria por medio de la canción "Tú serás responsable de tu alma, si hasta hoy no le das tu corazón, solo aquel que se entrega a Jesucristo, gozará de eterna salvación", interpretada por Los Hermanos Alvarado (y compuesta por Nelly Rangel), provocó gran sensibilidad en medio de la gente del pueblo de Zapoteco, y una numerosa asistencia a los servicios [4]      

La influencia de la música de los Hermanos Alvarado, se puede observar en su resistencia a lo largo de las décadas posteriores. Hoy en día sus volúmenes musicales se han llevado a formatos electrónicos, y sus canciones se cantan todavía en muchas iglesias cristianas. La canción “Seguiré a Mi Jesús” es una de las preferidas por los Pentecostales del Nombre de Jesucristo cuando realizan la ceremonia de bautismo en agua y sigue siendo un himno favorito entre los evangélicos de toda América Latina.

Esta es la letra de dicha canción:

Seguiré a Mi Jesús


Estrofa I

Soy bautizado como manda el Salvador
Que grande gozo siento yo en mi corazón
Ya mis pecados los borró mi Salvador
Quiero llegar puro y limpio a su mansión

Coro

Seguiré a mi Jesús
Pues para mí lo del mundo se acabó
Y ayudado de su luz
Proseguir en su camino quiero yo

Estrofa II

Adios mundo que hasta ayer estuve en ti
Donde el pecado destruía mi vivir
Yo siento gozo desde que me bauticé
Y de volver a pecar mejor morir

Estrofa III

No miro más que el camino de la fe
Donde muy pocos han querido caminar
Le pido a Dios que me guarde en su amor
Quiero llegar puro y limpio a su mansión


Otra de sus canciones que refleja una clara adherencia a la teología pentecostal del nombre de Jesús, es la canción El Nombre que Era Oculto, que también es conocida con el título de El Nombre del Mesías. Esta canción habla de la gloriosa revelación del nombre de Jesús, de la necesidad de ser bautizados en su nombre, y de cómo Jesús nos hace renacer al poner su Espíritu Santo en nosotros 

El Nombre que Era Oculto (El Nombre del Mesías)

Estrofa I

La señal que fue desde el principio para la humanidad
Príncipe de paz será su nombre por toda la eternidad

Coro

Ese nombre que era oculto, que no era revelado
Jesucristo será su nombre, por toda la eternidad
[En él debéis ser bautizados]

Estrofa II

Fue el Mesías grande y verdadero que a la tierra descendió
Trajo a la gente luz y vida, mas el mundo no creyó

Estrofa III

Y hermano sabes tú que Cristo, te podrá salvar a ti
Ven a Él,  te podrá hacer de nuevo, Él podrá su Espíritu en ti


Fallecimientos

Estas son las fechas en que los miembros del trío Los Hermanos Alvarado, partieron para estar con el Señor Jesús.

Román Alvarado falleció el 27 de diciembre de 2001
Rosario Alvarado falleció el 28 de diciembre de 2004
Juan Alvarado falleció el 27 de septiembre de 2006


Discografía de Los Hermanos Alvarado

Volumen 1. Trigo Soy



01. Responsable
02. El trigo
03. El tiempo se acerca
04. Un testimonio
05. Siguiendo yo a Cristo
06. Un día estaremos con el Señor
07. Pero queda Cristo
08. Un lema
09. No tienes excusa
10. El mundo conocerás
11. Este mundo infiel


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Volumen 2. Petición de una Madre


01. Dame sabiduría
02. En la cruz
03. Yo sigo a Cristo
04. Dios conoce todo
05. Pecador, ven al dulce Jesús
06. Vague yo sin Jesús
07. Mi doctor
08. Petición de una madre
09. El tren llegará
10. Una petición
11. En las letras de un papel
12. Oh, ven sin tardar

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Volumen 3. Mensaje a la Iglesia


01. Hay una senda
02. Miraron un cajón
03. El prisionero
04. La luz
05. Un día nuevo
06. Ten compasión
07. Una llamada al cielo
08. Mensaje a la iglesia
09. Al amanecer
10. El criticón

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Volumen 4. Más Allá del Sol


01. La trompeta final
02. Ven a Él, pecador
03. Salmo 117
04. Canta mi alma
05. Dos sendas
06. El tiempo de las pruebas
07. Más allá del sol
08. Llantos de gratitud
09. Mundo de falsedad
10. Mi jornada
11. Llevar la cruz de Cristo
12. Mi bendito salvador


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Volumen 5. Para Qué Pecar


01. Por una senda
02. Fiel siervo sigue
03. Tu todo en el altar
04. Para que pecar
05. Verdad / Llévame
06. Ahora soy feliz
07. Recuerdo para ti
08. Sígueme a mi Jesús
09. Decidido
10. Cuando en pruebas
11. Mi última jornada

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Volumen 6. ¡Decídete! ¡Decídete! 


01. Como Ovejas Conduces Tu Pueblo
02. La Palabra Hoy Sembrada
03. Padre Nuestro
04. Te Sientes Casi Resuelto Ya
05. Mi Última Jornada
06. Recuerdos Para Ti
07. Rostro Divino
08. El Nombre Que Era Oculto
09. El Nombre De Dios
10. Decídete, Decídete
11. Resucitó
12. Recuerdos A Mi Madre


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Referencias:

[1] La información sobre la biografía de la familia y la carrera del trío, se reunió en una serie de entrevistas de historia oral con Rosario, Juan y Román Alvarado en San José y Whittier, California, 5 de agosto de 1999 al 29 de diciembre de 2000.
[2] Daniel Ramírez. ¿Migración de religiones o peligro transgénico? Crecimiento Pentecostal en Oaxaca, California.
http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2003/RamirezDaniel.pdf
[3] Entrevista a José Hernández, 20 de mayo de 2002, Oaxaca de Juárez, Oaxaca.
[4] Entrevista a Imelda Yescas, Ciudad de México, 12 de diciembre de 2002.


Vea También

- Canciones Interpretadas por Trinitarios, que Proclaman la Unicidad de Dios y Contradicen el Dogma de la Trinidad
- Los Pentecostales del Nombre de Jesús y la Música Interpretada por Trinitarios
- Música ¿Alabanza o Emociones?
- Nelson Ned - Unicitario - Unicista

sábado, 16 de octubre de 2010

¿Cuál es la Religión Verdadera?

Por Julio César Clavijo Sierra
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La verdadera Iglesia no consiste en una denominación específica, sino en todos los santos que creen en el Señor Jesucristo como el único Salvador de sus almas, como el Dios único manifestado en carne, y que predican de manera completa (sin mutilaciones) el evangelio de salvación según los Hechos 2:38 (arrepentimiento, bautismo en agua en el nombre de Jesús y recepción del Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en nuevas lenguas).

Hoy en día muchas personas pueden decir:

Soy musulmán

Soy judío

Soy budista

Soy hindú

soy católico

Soy ortodoxo

Soy mormón

Soy testigo de Jehová

etc.

¡Tantas religiones! Y éstas que acabamos de mencionar son solo algunas. ¿Cuál religión salva? Muchos creen que solamente su religión puede salvar. Otros afirman que realmente no importa lo que usted crea, sino que lo válido es que usted sea una "buena persona." "Igual, todos vamos a ir al mismo lugar", dicen.

¿Quién está en lo correcto? ¿En quién podemos confiar? ¿Cuál es la verdadera religión? Las religiones son un sistema de creencias, de actitudes y de prácticas. La religión en sí misma no puede salvar a ninguna persona.

El gran líder religioso de la India, Mahatma Gandi, escribió, "es una tortura constante para mí que todavía sigo sin saber lo que será de mi vida y de mi ser; Sé que es mi propia miseria y maldad la que me priva de saberlo." Su religión no le dio ninguna seguridad de salvación, aun cuando en todas las partes del mundo lo consideran como un gran y buen hombre.

Aristóteles, el gran filósofo de la Grecia antigua, escribió: "el hombre se encuentra en una cuesta, con sus apetitos y pasiones gravitando hacia abajo. Él sabe que debe ir hacia arriba, pero hay algo en él que lo conduce hacia abajo."

Buda, el fundador de una de las grandes religiones del mundo, dijo hacia el final de su vida: "Todavía estoy buscando la verdad."

Si éstos y otros muchos no pudieron encontrar la verdad y la seguridad de su propia salvación con su religión, entonces es porque su religión no podía salvarlos.

No obstante, hubo un hombre que de manera franca y directa proclamó sin dudarlo:

"Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres" (Juan 8:32).

Y para que no quedaran dudas de cuál era la verdad, él dijo:

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:16).

Es sorprendente lo que dijo Jesús. Dijo que él mismo era la Verdad, dijo que él mismo era el Camino, dijo que él mismo era la Vida. Además dijo nadie VIENE (note que no dijo: nadie va) AL PADRE, sino es por mí. O sea, él proclamó que él mismo (y no otro) era el Dios y Padre Eterno. Jesús es el único y verdadero Dios manifestado en carne con el propósito de redimir a la humanidad del pecado y de la muerte.

"E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad, Dios fue manifestado en carne" (1. Timoteo 3:16).

Esta verdad es fundamental para alcanzar la salvación. Para ser salvos debemos entender que Jesús es Dios manifestado en carne. Debemos entender que él es el Gran Yo Soy, que él es Jehová de los ejércitos, que él es el Santo de Israel, que se manifestó como hombre para darse a conocer a la humanidad. Hoy en día son muchos los engaños que se han levantado. Por ejemplo algunas religiones niegan que Jesús sea Dios, y otras dicen que él es Dios pero no es el único que posee esa dignidad, pues hay otros dos (a los que llaman las otras personas divinas) que también poseen esa atribución. Sin embargo la Biblia nos enseña que hay un sólo Dios y que su nombre es Jesús. El mismo Señor Jesús dijo:

"Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que Yo Soy, en vuestros pecados moriréis" (Juan 8:24).

Y también confesó que no era en su poder y sabiduría humana que hacía sus grandes obras, sino como el Dios que era, y por eso dijo:

"Las Palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras" (Juan 8:24).

Amigo, la religión no puede salvarte. ¡Pero Jesucristo si lo puede hacer! La religión no nos conducirá a la paz con Dios, pero Jesucristo sí. Pues

"Dios estaba en Cristo, reconciliando consigo al mundo..." (2. Corintios 5:19).

"Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido ha ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:11-12).

Debemos distinguir el cristianismo popular del verdadero cristianismo. El cristianismo popular consiste en la enseñanza de doctrinas ajenas a la Palabra de Dios que se mezclan con algunas verdades para engañar sutilmente. El verdadero cristianismo consiste en la predicación completa del evangelio y en una relación íntima entre un hombre y el Señor Jesucristo. Examinemos las demandas de Cristo como el verdadero Salvador del hombre.

El Antiguo Testamento profetizó que vendría un Mesías o Salvador. Jesús demandó que él era el Mesías. Esas profecías fueron escritas centenares de años antes de que Jesús naciera.

El Profeta Miqueas anunció que el Mesías sería Dios manifestado en carne, como un hombre, cuando dijo:

"Pero tú Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá él que será Señor en Israel, y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad" (Miqueas 5:2).

Miqueas enseñó que el Señor de Israel, el Mesías prometido, iba a ser el único y santo Dios manifestado en carne, pues dijo del Mesías que sus salidas son desde los días de la eternidad, y el único eterno es Dios y nadie más. Eterno es uno de los atributos propios de Dios que nadie más puede poseer.

"Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habitó en la altura y la santidad..." (Isaías 57:15).

Isaías profetizó que Dios se manifestaría (se daría a conocer) como hombre.

"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz" (Isaías 9:6).

El apóstol Juan confirmó esto:

"y el Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre) lleno de gracia y verdad" (Juan 1:14).

Miqueas nos dice que el Mesías debería nacer en Belén de Judea (Miqueas 5:2). Jesús nació en Belén satisfaciendo así esta profecía. Isaías profetizó con vivo detalle el sufrimiento de Cristo y su tormento para librarnos de nuestros pecados (Lea Isaías 53).

En el salmo 16:10, leemos que él se levantaría de los muertos. Jesucristo hizo esto. Centenares de personas lo vieron con sus propios ojos (1. Corintios 15:3-8).

Éstas son solamente algunas de las muchas profecías del Antiguo Testamento que fueron totalmente satisfechas en la vida de Jesucristo y registradas en el Nuevo Testamento.

Si usted está buscando la puerta a la vida eterna, no mire a un sistema religioso sino a Jesucristo. La religión decepciona pero esto nunca lo podrá hacer nuestro Señor Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida Eterna, él es el único Dios que existe (1. Juan 5:20). Él nos da una vida nueva por medio del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no es más que el mismo Dios y Señor, es decir, nuestro Señor Jesús habitando en nuestros corazones.

"Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad" (2. Corintios 3:17).

Un hombre llamado Nicodemo vino a Jesús buscando la paz y la libertad para su alma. Jesús le dijo contundentemente:

"De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3:5-6).

¿Cómo podemos nacer del agua?

Pues bautizándonos en el nombre de Jesucristo para el perdón de nuestros pecados. Es imprescindible venir a las aguas verdaderamente arrepentidos y bautizarnos en el santo nombre de Jesús, pues el mismo Jesús afirmó que:

"El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Marcos 16:16).

Y el día de Pentecostés, el apóstol Pedro, predicando bajo la unción del Espíritu Santo, dijo:

"Arrepentíos y bautícese cada de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados..." (Hechos 2:38).

¿Cómo podemos nacer del Espíritu?

Pues siendo bautizados con el Espíritu Santo. La evidencia de que hemos sido bautizados con el Santo Espíritu es por medio de hablar en otros idiomas, no aprendidos o hablados por medios humanos sino por la voluntad de Dios. Las personas que recibieron el Espíritu el día del Pentecostés hablaron en nuevas lenguas según el Espíritu les daba que hablasen (Hechos 2:3-4), y el apóstol Pedro confesó que ese era el cumplimiento de la profecía del profeta Joel, que decía que en los postreros días el Señor derramaría de su Espíritu Santo sobre todos los que creyeran en él (Hechos 2:15-21).

Por eso el apóstol Pedro dijo:

"... y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el señor nuestro Dios llamare" (Hechos 2:38-39).

Jesucristo te está llamando. Él quiere salvarte y él puede hacerlo.

"... tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo..." (Romanos 5:1).


LOS FRUTOS DEL CREYENTE Y LA DOCTRINA IDENTIFICAN A LA VERDADERA IGLESIA


La Palabra de Dios nos enseña que hay dos marcas (o señales) que identifican a los miembros de la verdadera iglesia de Jesucristo, quien es el único Dios que existe. Estas dos marcas son:

1. Los frutos del Creyente

2. La Doctrina

Por eso el apóstol Pablo escribiendo a Timoteo le dijo:

Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren (1. Timoteo 4:16).

Tener cuidado de sí mismos y de la doctrina hará que seamos salvos. Si yo amo a Jesús y ando en su voluntad haciendo frutos dignos de arrepentimiento debo obedecer completamente a toda la doctrina apostólica, no a una parte, sino a toda. Si yo he conocido la verdadera doctrina apostólica entonces debo vivir una vida agradable y limpia ante Dios, una vida verdaderamente llena del Espìritu Santo. No hay otra manera de ser salvos sino teniendo cuidado de nosotros mismos y de la doctrina.

Así, la verdadera Iglesia debe tener cuidado del testimonio personal y debe hacer la voluntad de Dios cumpliendo todos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos (1. Juan 5:3). Por eso es importante obedecer completamente la doctrina apostólica y no solo una parte de ella. La Doctrina apostólica consiste a grandes rasgos:

1. En creer que Jesucristo es Dios y que no hay más:

"Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que Yo Soy, en vuestros pecados moriréis" (Juan 8:24)

2. En entender que la Salvación enseñada en el Nuevo Testamento está establecida en el arrepentimiento, el bautismo en agua en el nombre de Jesús, en recibir el Espíritu Santo hablando en Nuevas lenguas,

"De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere del agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3:5-6).

"Arrepentíos y bautícese cada de vosotros en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo" (Hechos 2:38).

3. Y en vivir una vida de santidad delante de Dios. Los santos deben estar esperando a su Señor y salvador viviendo en santidad. La vida de santidad sólo la puede alcanzar una vida llena del Espíritu Santo.

Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:12-14).

Hay un Texto bíblico que dice:

Santiago 1:27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

La verdadera religión consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones (a esto y a otras cosas es a lo que la Biblia llama, hacer frutos dignos de arrepentimiento), pero también dice que la verdadera religión consiste en guardarse sin mancha del mundo.

Muchas personas le prestan atención solamente a la primera parte de este versículo, es decir que la verdadera religión consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y por eso hasta han creado centros de caridad y de ayuda al prójimo, las cuales son actividades muy loables pero que por sí solas no permiten alcanzar la salvación, ni demuestran que los que hacen parte de esas asociaciones sean parte de la verdadera iglesia de Dios. El error de estas personas es que hacen caso de la primera parte, pero desconocen totalmente la segunda que dice: y guardarse sin mancha del mundo.

¿Qué es guardarse sin mancha del mundo? Es no dejarse contaminar por nada. Ni por la falsa doctrina, ni dejarnos llevar por nuestras propias concupiscencias (inclinaciones al mal). En otras palabras, es tener cuidado de nosotros mismos y de la doctrina.

Tal y como la Biblia lo enseña, los frutos del creyente son una de las marcas distintivas de la verdadera iglesia. Ninguno puede decir que es de Dios y sin embargo estar viviendo una vida llena de maldad y de pecado, pues está sencillamente siendo un gran mentiroso.

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo (1. Juan 2:6).

No pretendemos condenar a nadie ¡Dios es el que juzga! Simplemente estamos invitando a todos los que deseen ser salvos a que analicen inteligentemente la Palabra de Dios, los estamos invitando a que examinen fielmente la verdad tal y como es enseñada en la Palabra de Dios.

La verdadera Iglesia es aquella que sigue firmemente los mandamientos del Señor.

Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él (1. Juan 2:3-5).

La verdadera iglesia no es un templo hecho de manos humanas, ni es una denominación. Pero la verdadera iglesia sí es aquella que se aferra con todo su corazón a la Sana Doctrina y que es capaz de poner a un lado las doctrinas humanas y diabólicas.

Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos (Judas 1:3).

Dos cosas son importantísimas para conocer a la verdadera Iglesia, la Doctrina y los frutos del creyente. Hay que obedecer el evangelio de salvación, la fe apostólica predicada en la Biblia.


Las Sagradas Escrituras enseñan que el Señor Jesús ES EL MISMO DIOS DE LA ETERNIDAD, conocido en el Antiguo Testamento (o Antiguo Pacto) como Y.H.W.H Adonai, el eterno Dios de Israel, y manifestado EN CARNE como el Señor Jesús, según Mateo 1.23 y 1.Timoteo 3.16. Un solo Dios absoluto, no ¨dos¨ ni ¨tres¨ formando UNO.

También enseñan que la salvación para esta gloriosa dispensación de la Gracia de Dios o de la iglesia que ¨Él ganó con su propia sangre¨ (Hechos 20.28), es la legítima obediencia a los Hechos 2:38 y los Hechos 10:44-48, tanto para Judíos como para Gentiles ¡NO EXISTE OTRA SALVACIÓN!

martes, 12 de octubre de 2010

Las Señales que Identifican a una Secta

Por Julio César Clavijo Sierra

(El autor indica que gran parte de este artículo fue tomado del capítulo 25 del libro “If Ye Know These Things” escrito por el Rev. Ross Drysdale).

Dentro del campo teológico el uso más popular dado a la palabra secta es el de falsa religión. Las religiones que ignoran a Jesús y a la Biblia son consideradas sectas, al igual que todos aquellos grupos que aún llamándose cristianos presentan graves desviaciones respecto a las doctrinas fundamentales de la fe cristiana contenidas en la Sagrada Escritura. Dentro de las doctrinas fundamentales tenemos que Sólo hay un Dios, que ese Dios único fue manifestado en carne para darnos salvación y que su nombre es Jesús; el genuino Plan de salvación que consiste en el arrepentimiento, en el bautismo en el nombre de Jesús y en el bautismo del Espíritu Santo; la dedicación de una vida consagrada para Dios, así como también la doctrina de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

A continuación presentamos las huellas digitales o las calidades de secta, que los verdaderos expertos en sectas como Pablo, Pedro, Juan y Judas (el hermano de Jacobo) definieron para nosotros en el Nuevo Testamento (Hechos 20:28-30; 2. Corintios 11:4; 1. Timoteo 4:1-3; Gálatas 1:7-9; 1. Pedro 2:3, 2:15; 1. Juan 2:19-23, 4:1-6; Judas 1:10-11).

Éstas son cinco en número:

1. Rechazo de la plena deidad y la plena humanidad de Cristo

2. Escrituras extra bíblicas

3. Orientación de personalidad

4. Exclusividad organizacional

5. Normas de "santidad" esotéricas y dietéticas

Algunas falsas religiones presentan los cinco rasgos distintivos de una secta, mientras que otras presentan solamente algunos de ellos.

1. RECHAZO DE LA PLENA DEIDAD Y LA PLENA HUMANIDAD DE CRISTO

Todas las sectas manosean la Deidad y la vida de Cristo y la reducen a algo menos de lo que la Biblia dice que Él es.

El Islam enseña que Jesús es simplemente un hombre creado por Dios así como lo fue Adán. Creen que Jesús fue el mayor de los profetas enviados a los judíos pero rechazan que Él sea Dios manifestado en carne.

El Budismo y el Hinduismo, sostienen que Jesús es uno entre una serie de maestros iluminados que han visitado al mundo, y que todas las religiones son solo diferentes vías para encontrar la verdad. Dios es todo y todo es Dios. Todo es una proyección de la verdad, dicen ellos.

Los "Testigos de Jehová" han declarado que Él es una criatura y nada más. Dicen que en la tierra Él fue no más un hombre sin ninguna naturaleza Divina. Ellos enseñan que su cuerpo se pudo haber "disuelto" en gases en la tumba, y que su segunda venida tuvo lugar de manera invisible en el año de 1914.

Los mormones proclaman a Cristo como un dios entre una multitud de otros dioses que gobiernan planetas diferentes. Dicen que Él fue la descendencia del espíritu de Elohim. Aún más, todos los varones mormones están destinados a volverse dioses iguales a Jesucristo. Brigham Young enseñó que Cristo era realmente Adán, y que a causa de que entró en pecado es que nosotros pudimos ser bendecidos. Ellos también creen que Jesús se casó con Marta y María en las bodas de Caná. Ellos propagan otras blasfemias que involucran a nuestro Señor que es vergonzoso repetir.

La "Ciencia Cristiana" enseña que Cristo era un "principio" o idea divina separada de Jesús de Nazaret. Ellos declaran audazmente que Jesucristo no "vino en carne" clasificándose por eso bajo la censura de Juan que declaró: "Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne no es de Dios: y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene..." (1. Juan 4:2).

José Luís de Jesús Miranda, el fundador de la secta “Ministerio Internacional Creciendo en Gracia”, enseña el politeísmo pues afirma que nosotros en espíritu somos iguales a Dios. Dice que Jesús sólo llegó a convertirse en Cristo a través de la resurrección. Para ellos Jesús de Nazaret fue el nombre que se le dio al velo de carne, mientras que Cristo o Jesucristo es en lo que se convirtió Jesús cuando resucitó.

La secta "La Luz del Mundo", dice que Jesús no llegó a ser Dios, sino hasta que fue bautizado. Solo después del bautismo, Jesús vino a ser Cristo y Dios.

A los Adventistas del Séptimo Día se les ha hecho difícil el trabajo de cubrir sus enseñanzas anteriores sobre Cristo. Uno de sus libros tempranos "Cristo y su Rectitud" por Elder Waggoner, enseñó la herejía arriana acerca de Cristo. Elena G. de White también enseñó que Jesús era un ser caído y adúltero. Ellos han realizado unos saltos mortales lingüísticos para intentar reinterpretar sus palabras, pero no han obtenido ningún provecho. Ellos desearían poder "botarlos" pero no se atreven. Recuerden que para ellos Elena G. de White no era "una simple mortal hablando, sino Dios"

El catolicismo romano y el protestantismo trinitario, a pesar de que afirman creer en la deidad de Jesús, van en contravía de la Escritura, pues enseñan que Jesús es una de tres personas divinas, por lo cual para ellos, Jesús no es el Dios Único, sino que hay otras dos “divinas personas” que comparten su Deidad y que son tan Dios como lo es Él. De esa forma menosprecian y rebajan la plena Deidad de Jesucristo, y desvían su creencia hacia el falso dios trino.

El judaísmo fariseo, conocido ahora como talmudismo (en sus varias ramas de ortodoxo, conservador y reformado) no hace más que negar que Jesús es el Mesías. Se la pasan promoviendo el odio contra Jesucristo, catalogándolo de bastardo nacido de fornicación y de falso profeta. Ellos son tan obtusos contra Jesucristo, que muchos han tomado juramentos de sangre para quitar la memoria y el nombre de Jesucristo de la tierra.

Cómo es de diferente la visión de Cristo por parte de los Pentecostales Apostólicos del Nombre de Jesucristo, de los creyentes en la Unicidad de Dios, en el verdadero monoteísmo bíblico. Nosotros creemos en la deidad absoluta de Jesús y en su completa humanidad, nosotros creemos que Jesucristo es el único Dios (Tito 2:13, 1. Juan 5:20, Apocalipsis 1:8), nosotros creemos que Dios fue manifestado en carne (Isaías 9:6, Isaías 35:4, Mateo 1:23, 1. Timoteo 3:16) y por eso decimos juntamente con la iglesia primitiva que en Cristo habita corporalmente toda la plenitud de Dios (Juan 14:10, Colosenses 2:9). Nosotros creemos literalmente en su nacimiento de una virgen y en su resurrección corporal de los muertos, nosotros creemos en su retorno visible y glorioso, nosotros aceptamos su obra completa en la cruz y su intercesión presente, nosotros respetamos a la persona de Cristo siendo totalmente bíblicos.

2. ESCRITURAS EXTRA BÍBLICAS

Las sectas niegan la supremacía de la Santa Escritura, y muchas de ellas usan además de la Biblia, otra literatura a la que consideran divinamente inspirada.

Los musulmanes tienen el Corán, en dónde aparentemente se recogieron los dichos de Mahoma. Según ellos, el Corán es superior a la Biblia y sustituye a la Biblia. Los estudiosos concuerdan que no hay evidencia del Corán hasta el año 691, o sea 59 años después de la muerte de Mahoma, cuando la mezquita de la Cúpula de la Roca fue construida en Jerusalén llevando varias inscripciones coránicas. Aún así, el Corán se atreve a tergiversar algunas historias y declaraciones bíblicas, argumentando que la forma en las cuales aparecen en la Biblia no son correctas y que es el Corán el que dice la verdad. Por ejemplo, ellos afirman que la simiente prometida de Abraham fluyó a través Ismael y no de Isaac, a pesar de que no existen pruebas contundentes de que los árabes actuales sean verdaderos descendientes de Ismael. El Corán ha llegado a ser el único libro "sagrado" permitido en países controlados por el Islam. A los musulmanes se les ha prohibido tener copias de la Biblia donde ellos puedan confrontar las enseñanzas de Mahoma.

El Budismo y el Hinduismo, enseñan que no existe ningún libro sagrado. Tampoco creen que la verdad sea una revelación divina inalterable. Sin embargo, tienen cientos de libros donde tratan aspectos generales o específicos de su religión.

Los "Testigos de Jehová" tienen su Revista la Atalaya, a la que ellos estudian en lugar de la Biblia. Además cada publicación y cada libro es considerado infalible si rodó en la imprenta de la Atalaya (por lo menos hasta que la próxima equivocación doctrinal requiera un “ajuste”). Su fundador, el “Pastor” Russell, afirmó que si uno estudiaba los volúmenes de su “Alba Milenaria” estaría reservado en mejor "luz" que si estudiara la Biblia. Además, tienen su propia versión de la Biblia, La Traducción del Nuevo Mundo de Las Santas Escrituras, que ha sido alterada muy convenientemente en ciertos puntos doctrinales.

Los mormones tienen su Libro del Mormón, la Perla de Gran Precio, y Doctrinas y Convenios, a los cuales ellos consideran igualmente inspiradas como la Biblia. Es en esas escrituras sin sentido que José Smith, codicioso de mujeres, consiguió sus revelaciones sobre las esposas “extra”, y la revelación subsiguiente de que su primera esposa “recibiría esto de buena manera”. La Biblia enseña que ella es la única, final e infalible Palabra de Dios (2. Timoteo 3:16, Hebreos 1:1-2. 2. Pedro 1:20-21) y que permanecerá para siempre (1. Pedro 1:23-25). Vemos la mano de Dios en la preservación providencial del texto de la Biblia. En contraste, la iglesia mormona enseña que se han perdido muchas verdades de la Biblia y que la Biblia es corrupta y no contiene la plenitud del evangelio.

La "Ciencia Cristiana" tiene aparte de la Biblia su libro “divinamente inspirado”, a saber “la Ciencia y la Salud con la Clave de la Escritura” escrito por “la Madre” Eddy. Ella enseñó que sin su libro sería imposible comprender la Biblia. Ellos no tienen ningún “predicador” en la Iglesia de la Ciencia Cristiana, sólo “lectores” ¿Qué leen ellos? “La ciencia y la Salud” ¡por supuesto! Los servicios de su iglesia son debido a esto de lo más aburrido en la historia de la cristiandad.

Ninguno de los “pastores” del Movimiento Internacional Creciendo en Gracia, hablan o piensan por sí mismos, sino que deben contentarse sólo con calcar la “revelación” que supuestamente ha obtenido José Luís Miranda, a quienes ellos llaman el edificador de la iglesia, repitiendo a sus fieles exactamente lo que ese hombre haya dicho. Un “pastor” de esta organización decía “yo no pienso cuando predico, estoy en el lugar del muerto, si yo me parase a hablar en mi nombre de nada valdría, yo cuando me paro al frente de las personas a predicar hablo sólo y nada más lo que el apóstol dice, yo no pienso”.

Pero nadie parece exceder a los Adventistas del Séptimo día. Su “profetisa” Elena G. de White escribió montañas de libros. Todos ellos son considerados inspirados. Ella dijo que lo que ella estaba hablando no eran “errores mortales” sino palabras “del propio Dios”. Todo lo que ella profirió, sea en cartas, en notas, en artículos de revista, en “testimonios”, etc., era y es considerado divinamente inspirado y no puede contradecirse. Si ella estornudaba, alguien estaba allí y lo apuntó; ¡si ella bostezaba, ellos buscaron algún significado para eso! Si usted duda de su “inspiración” será rápidamente alejado de la fraternidad.

La Iglesia católica está cargada de revelaciones extra bíblicas. Cada doctrina que el Papa decreta “ex cátedra”' es considerada “infalible”. Por estos medios ellos han ligado al “creyente” para que crea en tales ficciones como la trinidad, la inmaculada concepción de María, la bendita asunción de María, la infalibilidad papal y el purgatorio.

Los trinitarios protestantes se jactan por aceptar la "tradición" y los credos de los "padres" (que de ninguna manera son los padres de la iglesia apostólica, sino del catolicismo romano). Ellos aceptan el dogma tradicional de la trinidad que tiene como base los credos ecuménicos (especialmente el credo de Atanasio) con los cuales reinterpretan la Escritura ¿La Tradición es ahora la verdad, tal como los católicos romanos siempre han insistido?

"Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres, porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…" (Marcos 7:7-8)

Ninguno de éstos llamados "Credos Ecuménicos" fue escrito por los apóstoles, ni siquiera aquel credo que lleva el nombre de ellos. Los concilios ecuménicos están cargados de engaño y error. En el primero de estos concilios, realizado en Nicea en el año 325 d.C., se distorsionó la enseñanza de la Unicidad de Dios, y se suplantó por una pluralidad inexistente en la Deidad, cuando se afirmó que el Padre y el Hijo, siendo distintos eran a la vez Dios. En el segundo concilio ecuménico, realizado en Constantinopla en el año 381 d.C., se degradó aún más el concepto de Dios, al afirmar que el Espíritu Santo era distinto al Padre y al Hijo, pero aun así era Dios como también lo eran aquellos otros dos. El tercer concilio ecuménico realizado en Efeso en el año 431 d.C., proclamó el monumental error de que María es la madre de Dios, lo que ha conducido al catolicismo romano a adorar a María como a una diosa. El cuarto concilio ecuménico realizado en Calcedonia en el año 451 d.C., basado en los errores de los concilios anteriores, afirmó que la “segunda persona” de la trinidad, es plenamente humana y plenamente divina.

El judaísmo fariseo talmúdico (en sus varias ramas de ortodoxo, conservador y reformado), afirma que el Talmud (que es un libro que contiene la tradición, las doctrinas, las ceremonias y los preceptos de su religión) es la colección más santa de las leyes de Dios y la autoridad obligatoria de la identidad judía. Aunque ellos afirman su obediencia a la ley de Moisés, en realidad ellos no la observan en sus prácticas. Un estudio de la religión del Talmudismo moderno, antiguamente Fariseísmo, revelará una saturación de paganismo, misticismo, lo oculto, filosofía, gnosticismo y prácticas religiosas babilónicas. Es una total falsedad cuando ellos afirman que el judaísmo puro anterior a la cautividad babilónica está todavía entre ellos. Jesucristo mismo rechazó la mezcla hipócrita religiosa de los fariseos (Marcos 7:7-8).

Pero ¿Dónde están las escrituras “extra bíblicas” de los creyentes apostólicos? ¿Dónde está el profeta “inspirado” e “infalible” y su “nueva Biblia”? ¡En ninguna parte! ¡Los Pentecostales Apostólicos del Nombre de Jesucristo sólo creemos en la Biblia y en la Biblia! Nosotros no tenemos ningunos “escritos guías” adicionales. Toda nuestra doctrina se deriva estrictamente de la Palabra de Dios y de ninguna otra fuente. Nosotros creemos que la Biblia es la Palabra profética más segura y que toda la Escritura es inspirada por Dios (2. Pedro 1:19, 2. Timoteo 3:16).

3. ORIENTACIÓN DE PERSONALIDAD

Muchas de las sectas se reúnen alrededor de una personalidad que es considerada “la boca de Dios”. A veces es el profeta fundador o a veces es un vidente viviente. A ésta “personalidad” se cita, se sigue, y se sirve como si fuera el propio Cristo.

Los musulmanes tienen a Mahoma y están obligados a repetir el credo: “no hay más Dios que Alá y mahoma es su profeta”. Mahoma alegó que el dios del Islam es el mismo Dios de la Biblia, pero en realidad el Islam es el resultado de mezclar la enseñanza bíblica con las viejas costumbres paganas de los árabes preislámicos que rendían culto a un panteón de dioses (de los cuales el más importante era el dios Luna al que llamaban Alá). Por medio del uso de la fuerza, Mahoma llegó a convertirse en el máximo jefe del Estado Árabe.

El Budismo surgió del Hinduismo, y se extendió por los países orientales. Nació de la supuesta iluminación recibida por el príncipe Sidarta Gautama. Sus seguidores le pusieron el título de Buda, que significa el iluminado.

El fundador de Los "Testigos de Jehová" fue llamado por sus mismos seguidores el “Pastor” Carlos Russell con su fraude del “trigo milagroso”. Les vendía a sus fieles a un precio exorbitante un trigo que debía producir quince veces la cosecha del trigo normal, pero se descubrió que no daba más rendimiento que el trigo ordinario. Aun así, él fue considerado “el siervo fiel y prudente” que según la parábola de Cristo vino para dar al creyente “el alimento en el tiempo apropiado”.

Los mormones tienen a José Smith. Si usted no cree que él es un profeta no puede ir al cielo. Para ellos, José Smith es el profeta, el vidente, el revelador, y el autor de la Escritura. Sus presidentes actuales también son “los profetas divinamente inspirados”. De vez en cuando ellos se meten al armario y una vez fuera hacen estallar una “nueva revelación”.

La Ciencia Cristiana tiene a Mary Eddy. Sus seguidores estuvieron de pie en la nieve helada, para poder por lo menos verla cuando ella se montara en su carruaje.

Los del “Ministerio Internacional Creciendo en Gracia” anuncian que su apóstol anticristo llegó al mundo en un tiempo de desesperación, en donde toda la creación se preguntaba: ¿Cuándo será el tiempo en que se levantará el ‘otro’ que edificará sobre el fundamento dejado por el Apóstol Pablo? Los seguidores de José Luís Miranda le llaman Papá, Papa, Jesucristo hombre, Anticristo, Consolador y Dios. En el año 2007, sus seguidores se tatuaron en su cuerpo el número 666, a fin de mostrarle al mundo que estaban de acuerdo con el sistema anticristo.

El fundador de la secta "La Luz del Mundo", fue Eusebio Joaquín González, quien reclamó haber tenido una visión de parte de Dios, en donde Cristo supuestamente le dijo que su nombre sería de ahí en adelante Aarón. Según sus adeptos, él es el restaurador de la Iglesia Primitiva. Hermano Aarón, es la manera en la que él es referido por sus seguidores. Él murió en 1964 y su hijo Samuel Joaquín fue su sucesor, el cual es referido como el ungido o el hermano Samuel por los de la Luz del Mundo. Él es el dirigente actual de esa agrupación. Los miembros de La Luz del Mundo, cantan alabanzas a estos hombres y casi los igualan con Jesucristo.

Los adventistas del Séptimo Día dicen que cada palabra de Elena G. de White es considerada como inspirada por Dios. Dicen que ella escribió sobre cada asunto del mundo y por eso tiene infaliblemente estudiado cada problema para el bien de ellos durante todos los tiempos. Ellos la citan tan a menudo como a la Biblia en cualquier tema que usted pueda nombrar. Sus repetidas fallas proféticas no tienen efecto en su credulidad.

Y por supuesto los católicos tienen a su "oráculo viviente", el "vicario de Cristo", el "santo padre" y "maestro de toda la cristiandad", "su señoría el Papa". A este hombre se adora y se adora (ellos podrán negarlo pero nuestros ojos no nos engañan). Ellos besan sus pies y cualquier otra parte de la que puedan asirse. Él da revelaciones desde “la Silla de Pedro”, eso es como si él fuera la Biblia para ellos. Tomás de Aquino, a quien muchos trinitarios protestantes citan como una autoridad, era un firme defensor de la Supremacía del Papa como el Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo. Agustín de Hipona, otro favorito de los trinitarios protestantes, resume su confianza en el Papa con estas palabras: “Roma ha hablado, el caso cerró”.

Por el contrario, no hay ninguna personalidad sectaria entre los Pentecostales Apostólicos del Nombre. Nosotros sólo seguimos a Jesucristo, e incluso por eso hemos sido ridiculizados como los “Sólo Jesús”. Nosotros no tenemos a ningún José Smith, José Luis Miranda, Elena G. de White y a ningún Papa; sólo a Jesucristo. Las Iglesias de la Unicidad no atribuyen la supremacía de Cristo a ninguno.

4. EXCLUSIVIDAD ORGANIZACIONAL

Muchas de las sectas enseñan que usted debe pertenecer a su “organización” para ser salvo. Ellos no toleran a ninguna organización hermana o a alguna congregación independiente. Ellos se convencen de que su organización es la “única iglesia verdadera”.

Así los "Testigos de Jehová" exigen ser directamente “la Organización teocrática de Dios” guiada por los “144.000” gobernantes espirituales en cielo. Todos deben entrar en ella para ser salvos. Todo lo demás es “Babilonia la Grande”. Si usted deja el Salón del Reino usted es un “siervo malo”.

Los mormones reclaman que toda la cristiandad se había vuelto “apóstata” hasta que José Smith “restauró” a la única Iglesia verdadera y la etiquetó (“con inspiración divina” por supuesto) como “La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Fuera de esta organización y de sus “templos” uno no puede salvarse. Incluso los miembros de “La Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días” que fue presidida por la propia familia de Smith, son considerados “perdidos”.

Todos los de la "Ciencia Cristiana" deben estar conectados a la “Iglesia Madre” en Boston. Ésta es la única Organización establecida por Dios y de la cual la fundadora es la Madre Eddy. Es como un pulpo religioso.

Ninguno de los de “Creciendo en Gracia” puede “salvarse” si no se encuentra bajo la cubierta de su anticristo. Todo aquel que no se sujete al “apóstol” José de Jesús Miranda es corrupto de entendimiento y se ha lanzado al naufragio de su carne por no respetar a las autoridades de la cubierta angelical de este “apostolado” que dicen ellos, Dios ha establecido.

Los de "La Luz del Mundo" sostienen que no hay salvación fuera de su organización. Ellos reclaman ser la iglesia verdadera. De manera que, según ellos, toda la cristiandad estuvo perdida hasta que Dios llamó al hermano Aarón en 1926 a restaurar la iglesia. Creen que Eusebio Joaquín González (hermano Aarón), y Samuel Joaquín (hermano Samuel) son los apóstoles especiales para nuestros días.

Los Adventistas del Séptimo Día, están convencidos de que ellos son “la Iglesia del Remanente” de Apocalipsis 12. Todos los otros son “Babilonia” (ellos también creen eso). Pronto la luz se revelará claramente y Cristo volverá por sus 144.000 (ellos también creen eso), quienes serán todos los Adventistas del Séptimo Día.

Y por supuesto los católicos siempre insisten en “Extra ecclesia, nulla salus”, “fuera de la Iglesia Católica, ninguno se salva”. Ellos exigen ser la única organización que tiene las “señales indiscutibles” de haber sido fundada por Cristo. Para demostrar esto, hacen uso de la supuesta “sucesión apostólica”.

El judaísmo fariseo talmúdico (en sus ramas de ortodoxo, conservador y reformado) creen que ellos, por ser judíos, son los únicos beneficiarios de las bendiciones de Dios. Ellos creen que su salvación está en su sangre (su linaje), y por eso, dicen ellos que no es tanto su fidelidad o su práctica de virtudes religiosas, sino la fidelidad de Dios en su juramento a Abraham, que los asegura de estar perdidos. Ellos enseñan que solo los judíos pueden hacer parte del pacto, aunque si los gentiles son buenas "bestias" les es permitido compartir las bendiciones de Israel. Cuando Jesucristo vino por primera vez, la gran mayoría de judíos de aquel tiempo afirmó que no estaban bajo la esclavitud de ningún hombre y por eso no necesitaban a Jesucristo para hacerlos libres. Los judíos desearon que el trono de David fuera reestablecido, pero ellos creían que esta sería una liberación de la ocupación y el gobierno romano. Sin embargo lo qué ellos quisieron y teorizaron no era lo que Dios tenía en mente. Ellos tenían la esperanza de la persistencia eterna del Israel natural y la restauración de la raza del pueblo, y Dios tenía en mente la restauración de la raza humana a través del Mesías.

En contraste con los grupos mencionados y de ningún modo sectaria, están los Pentecostales Apostólicos del Nombre de Jesucristo. Ninguna organización del Nombre demanda que su grupo u organización es la única y verdadera iglesia y que todos deben pertenecer a ella para ser salvos. Hay cientos de agrupaciones de la Unicidad en el mundo, más congregaciones independientes. Ninguno de ellos argumenta ser soberano y en su mayor parte disfrutan de un buen compañerismo los unos con los otros. Ninguno exige ser la "Iglesia del remanente" o la "única organización" sin la cuál no puede haber salvación. Nosotros sabemos que es la doctrina apostólica y estar en la fe apostólica (y no el nombre de nuestra denominación) lo que nos hace hijos de Dios, porque la Iglesia del Señor es una sola. Nosotros sabemos que la Iglesia marcha de triunfo en triunfo porque sobre ella ha sido invocado el nombre de Jesús en el bautismo, el nombre sobre todo nombre.

5. NORMAS DE "SANTIDAD" ESOTÉRICAS Y DIETÉTICAS

Las sectas, característicamente tienden lazo a sus miembros con “otros “requisitos” para la salvación, o lo que ellos llaman “santidad” o “perfección”. En otras palabras, ellos inventan “nuevos evangelios” para cuidarse de “nuevos pecados”.

Los musulmanes hablan de la yijad o guerra santa, con la cual han justificado el terrorismo internacional, las bombas y la matanza de personas de otras religiones. De acuerdo con este punto de vista tradicional, los musulmanes que mueren en la yijad, automáticamente se convierten en mártires de la fe y tienen prometido un lugar especial en el Paraíso.

El Budismo y el Hinduismo, hablan de abstenerse de comer carne y de la reencarnación, afirmando que después de la muerte, el espíritu vuelve a nacer en otro cuerpo, siendo cada ser, el que se autopurifica por medio de millones de reencarnaciones para lograr la perfección. Dicen que el karma, es la recompensa debida, buena o mala de cada reencarnación, por lo que se ha hecho en la vida anterior. También hablan de la práctica de la meditación, especialmente el yoga, para recibir beneficios espirituales y físicos, y también enseñan la comunicación con los espíritus y la posesión por ellos.

Los "Testigos de Jehová" tienen unas “normas de santidad” que extrañamente permitían el tabaco y todavía permiten el alcohol, pero curiosamente expresan su rechazo a las transfusiones de sangre y los saludos a la bandera, aunque la Biblia no dice nada acerca de que estos asuntos ocasionen la pérdida de salvación.

Los mormones tienen un evangelio minucioso en obras que llevan a todos los tipos de reinos después de la vida, ya sea celestial, terrestre o de cualquier otra índole. Para ser salvo uno debe realizar “las dotaciones del templo”, debe casarse para “el tiempo y la eternidad” y someterse a “los bautismos por los muertos”, esto último por torcer el texto de 1. Corintios 15:29. Su norma de santidad consiste en requisitos raros como llevar “la ropa interior mormona” y no beber nada que esté “caliente” (café, té, etc.).

En la "Ciencia Cristiana" la “santidad” consiste en refrenarse de cualquier tratamiento médico o de alguna medicina, incluso de una aspirina. La Señora Eddy enseñó en alguna ocasión y con bastante “fe” que uno ni siquiera tendría que llevar ropa extra para el invierno (nada en absoluto). Para obtener la salvación en esta religión, usted debe haber leído Ciencia y Salud, y entonces lo mejor que usted puede hacer es dejarse morir a través del abandono médico.

El “Ministerio Internacional Creciendo en Gracia” afirma que después de la cruz nadie puede ser hallado en pecado (según ellos esto significa, que después de la cruz, ningún hombre es un pecador) porque Cristo quitó de en medio el pecado. Para ellos la santidad consiste en convencerse que nuestro interior es bueno y por eso debemos meternos esa idea en nuestra cabeza cueste lo que cueste. Afirman que aquel que comete una falta, un crimen, está en la ignorancia de su mente, practicando las obras de la carne, ajeno a la vida de Dios; pero no se le puede hallar en pecado, porque nació después de la cruz, después de Cristo, y que por lo tanto se encuentra en justificación de vida. Dicen que los miembros de su organización han alcanzado la madurez espiritual y por eso para ellos está prohibido prohibir. Ellos dicen que el apóstol Pablo enseñó que “todo me es lícito” y que dónde existe la prohibición es porque hay doctrinas de demonios. Según ellos, luego de que se convenzan de que su interior es bueno, pueden practicar cualquier carnalidad y no hay problema.

Los Adventistas del Séptimo Día intentan presentar una "imagen evangélica" pero ellos no lo son. Ellos afirman que cualquiera que en la venida del Señor se encuentre comiendo "carne de cerdo" será destruido. Cualquiera que se encuentre rindiendo culto el día domingo tiene "la marca de la bestia". Su movimiento es protagonista en los requisitos de "santidad" dietética. Elena G. de White tuvo a todos comiendo frutas, granos y nueces. La carne se debe mirar con recelo porque es sucia ¿Qué tiene esto que ver con el cristianismo? ¿Esto es salvación y Santidad?

La Iglesia Católica presenta como una de sus máximas doctrinas de santidad la doctrina del celibato sacerdotal, que es catalogada por la propia Biblia como una doctrina de demonios (1 Timoteo 4:3). A raíz de esta doctrina, el clero se ha visto enfrentado ante una enorme cantidad de escándalos sexuales que la Iglesia Católica no ha podido ocultar. A su vez, la doctrina del confesionario hace que los católicos no se arrepientan directamente ante Dios, sino que se les ha dicho que un simple hombre puede absorberles sus pecados. El confesionario es utilizado para hacer que los fieles católicos sientan que necesitan al sacerdote y a la iglesia católica más de lo que necesitan a Dios. Aun con todo y eso, ellos afirman que para que alguien pueda ser declarado verdaderamente un santo se debe dar el acto de canonización, por medio del cual el Papa declara de forma pública la santidad de una persona luego de fallecida. Con este acto se da el aval para que los fieles católicos rindan culto al “nuevo santo”. El proceso de canonización requiere de una "amplia" investigación acerca de la vida de la persona fallecida y por otro lado que esta haya realizado por lo menos dos milagros.

La doctrina de “santidad” de la gran mayoría de trinitarios protestantes, afirma que Dios no mira lo externo sino lo interno del hombre y por esta causa toleran muchas costumbres del mundo. Es así que la inmensa mayoría de personas pertenecientes a estos grupos, desobedecen completamente los mandamientos dados en la Biblia respecto a la ropa, los adornos, el uso de joyas y el cabello, pues consideran que fueron dados únicamente para la Iglesia del primer siglo y que no tienen ningún valor para los días actuales. Así, se apartan de las enseñanzas bíblicas acerca de la modestia, de la humildad, de la moderación en nuestros aspectos externos, de la distinción entre los sexos y de la separación del mundo. Ellos también violan las reglas de la sana interpretación al hacer una doctrina tomando aisladamente el versículo de Mateo 28:19, ignorando por completo que la enseñanza Escritural demuestra que el bautismo cristiano debe ser administrado invocando literalmente el nombre de Jesucristo. Ellos simplemente ignoran la importancia del bautismo en el nombre de Jesucristo dentro del Plan de salvación y se han inventado “otras formas” de recibir el Espíritu Santo tales como desmayar y tumbar a la gente de espaldas.

Esto contrasta grandemente con la posición de las Iglesias del Nombre. ¿Qué parte de nuestro mensaje evangélico es "sectario"? ¡Absolutamente ninguno! Todos estamos de acuerdo con la estricta predicación apostólica. Nuestro evangelio es exactamente el que los Apóstoles predicaron: arrepentimiento, bautismo en agua en el nombre de Jesús, y recepción del Espíritu Santo (Hechos 2:38, Hechos 10:44-48, Hechos 19:1-6). Nuestras normas de santidad también son basadas completamente en el Nuevo Testamento. Nuestra norma sobre el cabello se dio bajo la inspiración divina que recibió el apóstol Pablo (1. Corintios 11:14-15). Nuestra posición que involucra ropa modesta, joyería y adorno, no fue "inventada" por nosotros, pero si fue decretada por los apóstoles en dos lugares (ambos didácticos). Cualquiera puede leerlos en la Biblia y usted no necesita de ningún otro "santo" libro (1. Pedro 3:3-4, 1. Timoteo 2:9-10). Nuestra posición contra el uso del tabaco y el alcohol que manchan el cuerpo y que inevitablemente llevan a una miseria incalculable y a la muerte, es igualmente basada en la Escritura (1. Corintios 3:16-17, 2. Corintios 7:1; Romanos 13:13; 1. Corintios 5:11). Nosotros creemos que todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, debe ser guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo (1. Tesalonicenses 5:23).

ALGUNAS CONSIDERACIONES FINALES

El hecho de que alguien se encuentre en una falsa religión no quiere decir necesariamente que no ame o que no esté dispuesto a recibir la verdad. Muchas personas tienen un deseo sincero de agradar a Dios pero no saben completamente como hacerlo. Por decirlo de alguna manera, hay muchos "Cornelios" (Hechos 10:1) y "Apolos" (Hechos 18:24-25) en aquellos lugares. También hay corazones que no son tan sensibles a la Palabra, pero que de todas maneras pueden llegar (a pesar de su incredulidad inicial) a salir de aquellos falsos cultos para venir a la verdad.

Una persona puede tener un conocimiento profundo en las Sagradas Escrituras, puede gozar de un ministerio poderoso, puede tener un gran fervor espiritual y sin embargo eso no indica que necesariamente haya nacido de nuevo. Apolos era un varón elocuente y poderoso en las Escrituras pero necesitó que Aquila y Priscila le expusieran más exactamente el evangelio de Dios (Hechos 18:24-28). A personas así debemos diligentemente enseñarles las Escrituras con amor.

Nosotros no podemos negar que algunas de estas personas puedan haber tenido experiencias verdaderas y profundas con Dios. Nosotros no debemos menospreciar esas experiencias sino que debemos tomarlas como un punto a nuestro favor. Si alguien ama a Dios la Palabra de Dios oye, y conocerá si la doctrina que predicamos es de Dios o si hablamos por nuestra propia cuenta (Juan 7:17).

La salvación únicamente pertenece a nuestro Dios y Él es el que la da. Nosotros no tenemos la autoridad para condenar a nadie pero tampoco tenemos la autoridad para asegurar que alguien que no ha obedecido el Plan de Salvación a cabalidad es salvo. La seguridad de nuestra propia salvación (de nuestra salvación individual) se basa en nuestra obediencia a ese Plan de Salvación (Hechos 2:38, Hechos 10:44-48, Hechos 19:1-6). Nosotros tenemos la obligación de predicar el Plan de Salvación como la Biblia lo enseña y debemos invitar a las personas de todos los credos a que lo obedezcan ¡Ese es nuestro trabajo! Nosotros no debemos animar a la desobediencia sino que debemos animar más bien a la obediencia. La Biblia es la única autoridad para la doctrina y para la enseñanza de la salvación.

Nosotros jamás debemos aborrecer a las personas que se encuentran en una falsa religión. Nosotros debemos amar a nuestro prójimo pues así lo enseña la Biblia. Nosotros debemos procurar siempre mantener buenas relaciones con todas las personas, pues la cordialidad es una de las armas principales para llevar a las personas a Cristo.

Nosotros debemos conocer muy bien el fundamento de nuestra fe. Debemos conocer muy bien que Dios es uno, que fue manifestado en carne, que su nombre es Jesús, y debemos amar y obedecer el Plan de Salvación establecido en la Escritura (arrepentimiento, bautismo en agua en el nombre de Jesús y recepción del Espíritu Santo). De esa manera contaremos con bases sólidas para animar a otros a recibir esta salvación tan grande.

miércoles, 6 de octubre de 2010

El Pecado de la Tribu de Dan


Por Edwing López.
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Publicado en este blog con permiso del autor


“En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 17:6).


Introducción: En mi tiempo de estudio personal, me interesé en escudriñar un poco sobre la tribu de Dan. Los resultados sobre este estudio, para mi fueron de gran bendición, ya que pude profundizar y aprender mucho sobre el pecado que esta tribu cometió. Muchos de los interrogantes que tenía sobre esta tribu fueron aclaradas y el mensaje que aprendemos aquí, lo podemos aplicar a la vida cristiana de nuestros tiempos.


El nombre de Dan es nombrado por primera vez en la Biblia en el libro de Génesis, cuando se narra su nacimiento como hijo de Jacob y Bilha, sierva de Raquel (la esposa de Jacob). “Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. Así le dio a Bilha su sierva por mujer; y Jacob se llegó a ella. Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob. Dijo entonces Raquel: Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan” (Génesis 30:3-6).

Luego en Génesis se nos menciona su hermano de Neftalí, también hijo de Jacob con Bilha: “Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí” (Génesis 35:25).

En el libro de Números, se hizo un censo para organizar a Israel como una nación y un ejército. Cuando se contó a cada uno de los descendientes varones de la tribu de Dan mayores de 21 años, el total fue de 62,700. “De los hijos de Dan, por su descendencia, por sus familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la guerra; los contados de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos” (Números 1:38-39).

Cuando la tierra prometida fue repartida a cada una de las tribus por Josué, a la tribu de Dan se le asignó una porción de tierra que se extendía al sudeste de la costa cercana a Jope; esta tierra lindaba con los filisteos. “La séptima suerte correspondió a la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias. Y fue el territorio de su heredad, Zora, Estaol, Ir-semes, Saalabín, Ajalón, Jetla, Elón, Timnat, Ecrón, Elteque, Gibetón, Baalat, Jehúd, Bene-berac, Gat-rimón, Mejarcón y Racón, con el territorio que está delante de Jope. Y les faltó territorio a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem, y tomándola la hirieron a filo de espada, y tomaron posesión de ella y habitaron en ella; y llamaron a Lesem, Dan, del nombre de Dan su padre. Esta es la heredad de la tribu de los hijos de Dan conforme a sus familias; estas ciudades con sus aldeas” (Josué 19:40-48).

La tribu de Dan era inferior solo a la tribu de Judá en cuanto a su número, antes de entrar a Canaán (Números 1:39; 26:43). A Dan se le asignó una porción de tierra que se extendía al sudeste de la costa del mar cercana a Joppe. Lindaba con la tierra de los filisteos, con quienes la tribu de Dan tuvo mucho que hacer (Jueces 13-16). Su territorio era fértil, pero pequeño, y los nativos de ese territorio eran poderosos. Por tal motivo una parte de la tribu de Dan tuvo muchos problemas de poseer toda esa tierra y buscó y conquistó otra residencia (Josué 19 y Jueces 18).

El nombre de la tribu de Dan no aparece en las crónicas (1. Crónicas 2-12), tampoco aparece entre los que fueron sellados por el ángel en la visión de Juan (Apocalipsis 7:5-7), y la razón puede hallarse quizás en su mudada parcial a Laish del territorio que se les asignó por Dios, y en la idolatría en que cayeron allí. Laish en una época pertenecía a Sidón, y recibió el nombre de Dan por una porción de esa tribu que la conquistó y reedificó (Jueces 18). Esta ciudad a donde fue a vivir parte de la tribu de Dan, era una ciudad idólatra (Jueces 18:30-31) y fue en esta ciudad donde se situó uno de los becerros de oro de Jeroboam (1 Reyes 12:28).

En el libro de Jueces capítulo 18, se nos narra como parte de los descendientes de Dan decidieron apoderarse de la ciudad de Lesem (en este capítulo llamada Lais). “En aquellos días no había rey en Israel. Y en aquellos días la tribu de Dan buscaba posesión para sí donde habitar, porque hasta entonces no había tenido posesión entre las tribus de Israel. Y los hijos de Dan enviaron de su tribu cinco hombres de entre ellos, hombres valientes, de Zora y Estaol, para que reconociesen y explorasen bien la tierra; y les dijeron: Id y reconoced la tierra” (Jueces 18:1-2).

“No había tenido posesión”... Es decir, no habían llegado a tener una extensión de territorio suficiente para ellos. Algunas familias todavía no tenían su heredad o no les era suficiente la que poseían, porque en Josué 19:47 leemos; “Y les faltó territorio a los hijos de Dan; y subieron los hijos de Dan y combatieron a Lesem”.

Es aquí en el libro de Jueces capítulo 18, donde se nos describe con más detalles como fue que los descendientes de Dan se apoderaron y conquistaron la ciudad de Lesem (Lais).

Fueron cinco hombres quienes reconocieron la tierra de Lais: “Entonces aquellos cinco hombres salieron, y vinieron a Lais; y vieron que el pueblo que habitaba en ella estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región les perturbase en cosa alguna, ni había quien poseyese el reino. Y estaban lejos de los sidonios, y no tenían negocios con nadie. Volviendo, pues, ellos a sus hermanos en Zora y Estaol, sus hermanos les dijeron: ¿Qué hay? Y ellos respondieron: Levantaos, subamos contra ellos; porque nosotros hemos explorado la región, y hemos visto que es muy buena; ¿y vosotros no haréis nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. Cuando vayáis, llegaréis a un pueblo confiado y a una tierra muy espaciosa, pues Dios la ha entregado en vuestras manos; lugar donde no hay falta de cosa alguna que haya en la tierra. Entonces salieron de allí, de Zora y de Estaol, seiscientos hombres de la familia de Dan, armados de armas de guerra” (Jueces 18:7-11). Una vez conquistada la ciudad Lais fue llamada Dan.

Otro relato curioso sobre los descendientes de Dan lo vemos en este capítulo (18) de Jueces. Sucedió cuando los seiscientos hombres de la familia de Dan, se le acercaron al levita que Micaía había contratado para que fuera el sacerdote de su familia. El problema estaba en que Micaía estaba completamente fuera de la voluntad de Dios cuando contrató al levita como sacerdote. Micaía no se sometió a la autoridad de la revelación inspirada y escrita de Dios por medio de Moisés, se engaño a sí mismo e hizo lo que bien le parecía (17:6), mientras al mismo tiempo quebrantaba los claros mandamientos de las Escrituras. Su pecado incluía hurto (17:2), adoración de ídolos (17:3-5), desobediencia de los mandamientos de Dios (17: 6), y designación de su propio hijo como sacerdote (17:5-13).

Los seiscientos hombres de la familia de Dan le agradó la idea de que el levita de Micaía fuera su sacerdote en la nueva ciudad de Dan. “Y los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados de sus armas de guerra a la entrada de la puerta. Y subiendo los cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra, entraron allá y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición, mientras estaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados de armas de guerra. Entrando, pues, aquéllos en la casa de Micaía, tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición. Y el sacerdote les dijo: ¿Qué hacéis vosotros? Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un solo hombre, que de una tribu y familia de Israel? Y se alegró el corazón del sacerdote, el cual tomó el efod y los terafines y la imagen, y se fue en medio del pueblo” (Jueces 18:16-20).

Esta acción fue un mal comienzo para la tribu de Dan en la ciudad recién conquistada; “Y ellos, llevando las cosas que había hecho Micaía, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron a Lais” (18:27). “Y llamaron el nombre de aquella ciudad Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, bien que antes se llamaba la ciudad Lais. Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra. Así tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo” (18:29-31). La idolatría fue el terrible pecado practicado por la tribu de Dan llevándolos completamente fuera de la voluntad de Dios.

Otra de las cosas que sabemos sobre los descendientes de Dan, es que el pueblo de los filisteos se convirtió en el enemigo principal de la tribu de Dan y del pueblo hebreo en general hasta la época de David. Debido a su destreza para hacer armas de hierro, los filisteos tenían ventaja militar sobre Israel. “Y en toda la tierra de Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho: Para que los hebreos no hagan espada o lanza. Por lo cual todos los de Israel tenían que descender a los filisteos para afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su hoz. Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas y por componer las aguijadas. Así aconteció que en el día de la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y Jonatán su hijo, que las tenían” (1. Samuel 13:19-22).

La famosa historia de Sansón fue parte de la historia de la tribu de Dan. De la tribu de Dan nació Sansón, quien se convirtió en un juez (jefe militar) contra los filisteos. Fue precisamente en una época donde los descendientes de Dan estaban pasando por una decadencia moral, social y espiritual. Sansón fue juez durante veinte años, pero nunca tuvo éxito en liberar al pueblo de la opresión de los filisteos. Su hoja de servicios constaba sólo de esporádicas hazañas contra aquella nación pagana. ¿Qué podría haber realizado Dios por medio de Sansón si él hubiera sido fiel a su llamamiento y se hubiera dedicado genuinamente al propósito de Dios para su vida como el libertador escogido de Israel? (Jueces caps. 13-16).


¿Por qué la tribu de Dan no es mencionada en Apocalipsis 7:5-8?

Apocalipsis 7:5-8: “De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados. De la tribu de Gad, doce mil sellados. De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados”.

En primer lugar, observamos al leer estos versículos que aquí se menciona a la tribu de Leví. Aunque esta tribu no tenía herencia (no se le repartió tierra como a las otras tribus); pero ahora pertenecían al sacerdocio espiritual. Es por eso que en estos versículos de Apocalipsis son mencionados.

En segundo lugar, observamos también que aquí se omite a las tribus de Dan y Efraín, que tenían herencia.

En tercer lugar, observamos que se agrega la tribu de José en lugar de las tribus de Dan y Efraín. No había una tribu nombrada José, sino que habían dos tribus con los nombres de sus hijos Manasés y Efraín. Las tribus de Efraín y de Dan, fueron las principales promotoras de la idolatría, por lo tanto aquí en Apocalipsis se las deja por fuera de esta enumeración. Fue en Efraín y en Dan donde Jeroboam edificó dos becerros de oro para que el pueblo ofreciera sacrificios sin tener que ir a Jerusalén. “... hizo el rey dos becerros de oro... uno lo puso en Betel (Efraín) y otro en Dan... y el pueblo iba a adorar “ (1Reyes 12:25-33).

Solo puedo decir, que veo claramente una enseñanza espiritual en este pequeño detalle de no aparecer la tribu de Dan entre los escogidos sellados de Apocalipsis. Me viene a mi mente Apocalipsis 3:5 que dice: “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida”. La tribu de Dan falló en conquistar el territorio designado por Dios para ellos. Prefirieron moverse a otra ciudad para finalmente caer en la práctica del pecado de la idolatría. Es claro que el lápiz de Dios, con el cual escribe en el libro de la vida, tiene borrador. Cualquier persona que después de haberle conocido a Él y no persevere en su Palabra, su nombre será borrado del libro de la vida.


ALGO PARA RECORDAR: Las personas que hacen lo que bien les parece, inevitablemente hacen lo que es malo ante de los ojos de Dios. “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jueces 17:6). Esa actitud anárquica es tan frecuente en la actualidad como lo fue en la época de Micaía y la tribu de Dan. Las personas quieren hacer su propia voluntad y toman a mal que se les diga lo que pueden o no pueden hacer, aunque sea dicho por Dios mismo y su Palabra. Los que pasan por alto las normas absolutas de Dios y prefieren los subjetivos deseos humanos, terminarán en el caos espiritual, moral y social. Cuando se rechaza el camino de Dios, el resultado siempre será desorden, desesperanza y muerte. Tanto los individuos como la sociedad llegan a la destrucción. Los verdaderos creyentes, por otra parte, se someterán gustosamente a las normas y a los valores de Dios como están revelados en su Palabra escrita.


Notas:

Algunas referencias fueron tomadas de El Diccionario Bíblico de la Santa Biblia, La Biblia de Estudio Pentecostal, y El Comentario Bíblico de Adam Clarke.