sábado, 6 de noviembre de 2010

El Islam

Por Julio César Clavijo Sierra

Credo del Islam: "No hay Dios fuera de Alá y Mahoma es su profeta"

El Islam se presenta como la religión de los que se someten a Dios. La palabra Islam significa literalmente “entregarse”, pero en su sentido religioso significa “sumisión” y se refiere a la sumisión a Dios. La persona que profesa y practica el islam es un musulmán. El nombre musulmán se deriva de la misma raíz de la palabra Islam, y significa “el que se somete a Dios”.

La historia del Islam comienza en la Arabia en el siglo VII con la predicación de Mahoma, quien dijo haber recibido mensajes de Dios por medio del ángel Gabriel. Actualmente una de cada seis personas en el mundo sigue la religión del Islam. La población musulmana mundial se estima para el año 2007 en unos 1.100 millones de personas, de los cuales, solo el 20% son originarios de países árabes. El Islam ha florecido en muy diversas regiones geográficas, culturales y étnicas. Los principales grupos étnicos que componen la comunidad musulmana engloban a los árabes (la mayor parte del norte de África y Oriente Próximo), pueblos turcos y otomanos (Turquía, regiones de la antigua Unión Soviética y Asia Central), iraníes, afganos, indo-musulmanes (Pakistán, India y Bangladesh), comunidades del Sureste asiático (Malaysia, Indonesia y Filipinas) y un pequeño porcentaje de chinos. En Europa, el Islam es la segunda religión más profesada después del catolicismo.

La palabra Alá significa simplemente Dios. Incluso los cristianos de trasfondo árabe, han traducido en las versiones árabes de la Biblia, los términos principales para Dios en idioma hebreo (Elohim) y griego (Theos) como Alá. En el Islam, Dios es visto como uno solo, perfecto, eterno, omnipotente y como el creador del cosmos. Los musulmanes han subrayado, de forma habitual, la unidad y la unicidad de Dios sobre todas las cosas. El islam cree que Dios tiene 100 nombres de los cuales solo conocemos 99. Afirman que si alguna persona pudiese descubrir el último nombre sería dotado de la sabiduría eterna.

El islam está dividido en varias ramas que tienen diferencias doctrinales y legales. Las mayores divisiones del islam son los sunitas (o suníes) y los chiítas (o chiíes). Los sunitas son mayoría y constituyen aproximadamente el 90% del mundo musulmán. Los chiítas que alcanzan unos 150 millones, son mayoría en Irán, Iraq y Bahrein. En algunos países árabes se han producido fuertes enfrentamientos entre ambas corrientes. La principal diferencia entre estos dos grupos, es que los chiítas desconocen los derechos al califato de los tres primeros califas, consideran que Alí es en realidad el primer califa y que solo Mahoma es superior a él, y siguen los preceptos de hádices (tradiciones escritas) diferentes a los de los sunitas. Aunque los chiítas son minoría, cuentan con un amplio poder político, que se ha acrecentado tras la revolución de los ayatolás en Irán en 1979.

Mahoma, El Fundador

Los musulmanes creen que Mahoma fue el último de una serie de profetas enviados por Dios, que incluyen a Abraham, Noé, Moisés y Jesús.

“El Corán describe a Mahoma como el “primero de los humanos” (39,12), “enviado” de Alá (4,62) o “sello de los profetas” (33,40). Acatar sus enseñanzas es obedecer al propio Dios. Es, además, una inmensa manifestación de la misericordia divina respecto a los hombres, pues se considera el último mensajero de su voluntad.” [1]

Mahoma nació en la Meca, Arabia en el año 570 D.C. Prácticamente fue criado por su tío Abu Talib, pues quedó huérfano de madre cuando tenía seis años y su padre murió antes de que él naciera.

En tiempos de Mahoma, la península Arábiga estaba habitada por beduinos nómadas, y por árabes que vivían del comercio en las ciudades. La religión de los árabes era politeísta e idólatra, aunque existía una antigua tradición de monoteísmo, o por lo menos la creencia en una divinidad suprema. Así que mientras ellos rindieron culto a unos 360 dioses en la Kaaba en la Meca, el dios Luna era la deidad principal. La Meca, de hecho se construyó como un centro de adoración para el dios Luna. Esto es lo que le hizo el sitio más sagrado del paganismo árabe.

Cuando joven, Mahoma trabajo como comerciante dentro de las caravanas de una viuda rica llamada Khadija, con la que finalmente se casó. Durante los viajes que realizaba vendiendo mercancías conoció a muchos cristianos y judíos que le hablaron del mensaje de un solo Dios, el Dios de la Biblia.

De acuerdo a la tradición árabe y por medio de lo que aprendió de la Biblia, Mahoma se convirtió en un admirador del patriarca Abraham. Mahoma argumentó (pese a la ausencia de pruebas verídicas) que los árabes de su tiempo, eran descendientes de Abraham por medio de Ismael, el hijo de Agar la esclava (Génesis 16:15-16). Los árabes son más bien el resultado de la mezcla de muchos pueblos, pero nada confirma que sean verdaderos descendientes de Ismael, o que sean una "raza pura". Luego de esa invención, afirmó que las promesas que Dios le hizo a Abraham de hacer de él una nación grande, por medio de la cual fueran benditas todas las familias de la tierra (Génesis 12:2-3), no fueron hechas a Isaac y por extensión al pueblo de Israel, sino que fueron hechas a Ismael y a sus descendientes los árabes.

De esta manera Mahoma negó la enseñanza de la Biblia que dice:

"Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él. Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación. Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene. Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham" (Génesis 17:19-22).

Mahoma también llegó a afirmar que el hijo al que Abraham iba a sacrificar en el monte Moriah, no era Isaac sino Ismael. De esa manera enseñaba que el relato bíblico de Génesis capítulo 22, era un relato adulterado, pues donde se mencionaba el nombre de Isaac, este debía ser reemplazado por el de Ismael a fin de que reflejara la realidad.

Estas declaraciones de Mahoma nunca estuvieron fundadas en un estudio serio de la historia o de la Biblia (pues Mahoma era analfabeta), sino que estuvieron motivadas en su emocionalismo propio y en unas supuestas revelaciones que el arcángel Gabriel le daba desde una cueva a donde Mahoma iba a meditar. Por el año 613 d.C. afirmó que Gabriel se le había aparecido en un sueño y le dijo que debía ser recitador de todo lo que él le dijera, pues se trataba de la voz de Dios. Dijo que estas palabras fueron leídas por Gabriel, de un libro que fue escrito por Dios mismo desde antes de la fundación del mundo. Suponiendo que Mahoma tuvo un encuentro verdadero con un ser sobrenatural, podemos asegurar que este no era de ningún modo el ángel Gabriel, sino más bien un demonio, pues un ángel de Dios nunca contradeciría lo que enseña la Sagrada Escritura. La Biblia nos enseña que Satanás es mentiroso y padre de mentira (Juan 8:44), y que se disfraza como ángel de luz (2. Corintios 11:14).

Por el tiempo de Mahoma, la ciudad de la Meca era el principal centro de adoración religiosa de los árabes, y lo había sido aún desde las épocas preislámicas (antes de Mahoma). En esa ciudad se encontraba un templo religioso importante, y en el centro de ese templo se hallaba la Kaaba que era un edificio en forma de cubo y sin ventanas, que según la tradición árabe fue construido por el patriarca Abraham. En la esquina sur de la Kaaba se encontraba una piedra negra (posiblemente un meteorito), la cual según la tradición, el arcángel Gabriel trajo desde el cielo. Los musulmanes aseguran que Abraham e Ismael, edificaron de esa piedra negra un altar a Dios en medio del desierto.

Como lo expusimos anteriormente, en la Meca adoraban por ese tiempo, a por lo menos 360 dioses, y habían colocado sus cuadros o imágenes en la Kaaba. Durante cierto mes cada año, la gente venía desde muchas partes para dar vueltas alrededor de la Kaaba, a besar la piedra negra, a invocar la bendición de los dioses, y a arrojarle piedras al diablo. La Kaaba era en realidad un centro de idolatría pagana, donde la deidad principal era el dios Luna, llamado Sin. Los árabes usaban el título de Alá, para referirse a ese dios, pues lo consideraban el dios principal de su panteón de dioses.

"En esa época, adoraban varias piedras o meteoritos, cuyo destello de fuego debió ser muy impresionante al caer del cielo en medio del desierto. Tres piedras eran denominadas como diosas, hijas de Alá. Una era Al-il-lat, simbolizada por una piedra casi cuadrada en Taif, al este de Meca. Otra era Al-uzza, la estrella de la mañana, simbolizada por una piedra grisácea de granito en forma de un hueso de cadera. La tercera era Manah, diosa del destino, simbolizada por una piedra negra en la aldea de Qudayd. Por último, también adoraban a la diosa/demonio Hubal de la luna, de origen moabita o nabatea, simbolizada por una piedra marrón/rojiza que todavía existe en la Kaaba de la Meca." [2]

De acuerdo con el Corán, estas diosas hacían parte del grupo de dioses preislámicos más adorados.

19. Y ¿qué os parecen al-Lat, al-Uzza 20. y la otra, Manat, la tercera? 21. ¿Para vosotros los varones y para Él las hembras? (Sura 53:21-22)

Más adelante, el mismo Corán proporciona los nombres de otros de los dioses adorados por los árabes preislámicos.

23. Y dicen: '¡No abandonéis a vuestros dioses! ¡No abandonéis a Wadd, ni a Suwaa, ni a Yagut, a Yauq y a Nasr!' 24. Han extraviado a muchos. A los impíos ¡no hagas sino extraviarles más!" 25. Por sus pecados, fueron anegados e introducidos en un Fuego. No encontraron quien, fuera de Alá, les auxiliara. (Sura 71:23-25)

Mahoma aseguró que el ángel Gabriel le reveló que debía predicar en contra de la tradición árabe de adorar a 360 dioses, para pasar a adorar al principal de todos ellos, a Alá. Así, Mahoma proclamó que Alá era uno, que debían despojarse del resto de dioses de su panteón y que todos debían arrepentirse para escapar del día del juicio. Los habitantes de la Meca rechazaron el mensaje de Mahoma pues para ellos el profeta tenía reputación de endemoniado. Sin embargo, el círculo familiar de Mahoma y otras pocas personas lo aceptaron. Entre estas personas se encontraba Abu Bakr, comerciante y amigo íntimo de Mahoma quien más adelante llegó a ser su sucesor.

La intención de Mahoma era apoderarse de la Kaaba de la Meca (principal centro pagano de adoración en aquella región), como el centro de adoración de su nueva religión. Al fallecer su esposa Khadija y el tío que lo crió, se levantó una gran oposición en contra de Mahoma que su vida corría peligro. “Ante la hostilidad de esta ciudad [la Meca], marchó a Medina en el año 622. Este acontecimiento, conocido como la hégira o ‘emigración’, marca el primer año del calendario islámico. En Medina, Mahoma adquirió muy pronto autoridad espiritual y temporal, y llegó a ser reconocido como legislador y profeta.” [3] Luego de la muerte de su esposa Khadija, Mahoma se casó con varias mujeres. Cuando tenía 53 años, tuvo una relación pedofílica al casarse con Aisha, una niña de nueve años de edad. El Corán dice lo siguiente acerca de Mahoma y sus esposas.

50. ¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes -ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso. 51. Puedes dejar para otra ocasión a la que de ellas quieras, o llamar a ti a la que quieras, o volver a llamar a una de las que habías separado. No haces mal. Esto contribuye a su alegría, a evitar que estén tristes y a que todas ellas estén contentas con lo que tú les des. Alá sabe lo que encierran vuestros corazones. Alá es omnisciente, benigno. (Sura 33:50-51)

Inducido por sus "visiones", Mahoma convocó a su seguidores a una “guerra santa” (Yijad) para subyugar a todos a la fe en Alá. Comenzó asaltando las caravanas de los peregrinos que se dirigían a la Meca, y luego pasó a conquistar varios poblados cercanos.

Pasados ocho años (630 d.C.), tomó a la Meca con un ejército de diez mil soldados, y constituyó la kaaba como santuario del islam. Actualmente los musulmanes consideran a la Kaaba como el lugar más sagrado sobre la tierra, y siguen practicando allí los mismos ritos que los árabes preislámicos practicaban en la antigüedad, con la diferencia de que dicen adorar a un solo Dios. El interior de la mezquita de la Meca es un patio en forma cuadrangular, en el que caben aproximadamente 35.000 personas y la Kaaba se encuentra en el centro de ese patio. Son muchas las personas que han muerto estrujadas o pisadas en aquel lugar a causa del apasionamiento de la multitud que allí se congrega.

Los musulmanes consideran la Kaaba - pequeño santuario cerca del centro de la gran mezquita de La Meca- el lugar más sagrado de la Tierra. Este lugar fue en los tiempos preislámicos un lugar de adoración al dios Luna. Esta imagen muestra la ceremonia en torno a la Kaaba, en la cual hay que besar con devoción la Piedra Negra que se encuentra en una esquina.

“Al ser aceptada, esta nueva fe, sirvió de unión a las disgregadas tribus árabes que ahora poseían una religión común, que se difundió por toda Arabia. Esto permitió además un proceso de expansión, permitido por sus propias creencias.” [4]

“Al principio Mahoma había aprendido mucho de los judíos y de los cristianos, y los trataba con respeto. Pero al ver que resistían sus enseñanzas todo eso cambió. Mandó observar el viernes en vez del sábado como día sagrado y a orar mirando hacia la Meca y no hacia Jerusalén. Millares de judíos y cristianos fueron muertos en el Yijad y se enseñó que el que daba muerte a un cristiano tenía asegurada la entrada en el paraíso.” [5] Mahoma enseño que el Islam se tenía que propagar por medio de la espada y de la fuerza. Mahoma murió en el año 632 d.C., siendo el máximo dirigente del estado árabe que incrementaba rápidamente su poderío.

Mahoma falleció en 632 d.C. y las autoridades de la Meca nombraron a Abu Bakr, suegro fiel compañero de Mahoma, como su sucesor, el primer califa. Después de dos años lo sucedió un joven militar llamado Omar. El califa Omar conquistó entre los años 634 y 643, Egipto, Siria, Persia y parte de Egipto, lográndose el control del Oriente Medio. Al califa Omar lo sucedió Uthman, y después de caer asesinado éste último en el año 655 fue nombrado el Imán Alí, yerno de Mahoma, como cuarto califa. Con la elección de Alí, se agudizaron los conflictos internos del nuevo imperio y de la nueva religión. Alí ejerció el califato durante cuatro años cuando falleció asesinado. El fue apuñalado el 19 de Ramadán del año 660, mientras rezaba en la mezquita de Cufa, muriendo dos días después a causa de las heridas. El nombramiento de Alí culminó en tres guerras conocidas como la del Camello, la de Siffin y la de Nahrawan. Con Alí, el mundo musulmán se dividió en los dos grandes bandos: los chiítas y los sunitas. Los chiítas creen que Alí fue en realidad el primer califa y desconocen el califato de los tres primeros. Millones de musulmanes peregrinan anualmente a la ciudad iraquí de Nayaf, donde se encuentra la tumba de Alí.

Los Cinco Pilares del Islam

“Mahoma estableció lo que se conoce como los cinco pilares del Islam, que son requisitos para todo musulmán.

1. El Credo. Se requiere el repetir cada día en idioma arábigo el credo: No hay Dios fuera de Alá y Mahoma es su profeta.

2. La oración. Se debe orar cinco veces al día a tiempos señalados. Cinco veces al día suena el llamado a la oración. Los hombres deben arrodillarse con el rostro hacia la Meca y la frente en el suelo, y repetir ciertas oraciones en arábigo. De modo que la oración es un ritual más que una comunicación individual de la persona con Dios. aún cuando uno no conoce el árabe, aprende de memoria las palabras y las repite. Algunos usan también un collar de oración (rosarios para contar oraciones) con noventa canicas que según ellos representan los noventa y nueve nombres de Dios que revelan su carácter.

3. La Limosna. Mahoma, siendo huérfano él mismo, tenía compasión especial por los huérfanos y los pobres. Estableció el requisito de dar limosna a los pobres y a la familia del profeta...

4. El Ayuno. Se ayuna durante todo el mes de Ramadán, sin tomar bebida o alimento desde antes de salir el sol hasta su puesta. Después de la puesta del sol se puede comer a gusto y llega a ser un tiempo de banquetes y celebración.

5. El Peregrinaje (Hajj). Se requería el hacer un peregrinaje a La Meca por lo menos una vez en la vida, en dónde se daba vuelta a la Kaaba y besaba la piedra negra siete veces. Con la extensión mundial de la religión esto era imposible para millones. Algunos de ellos contribuyen para los gastos de viaje de otro en vez de ir. Millares visitaban la Kaaba cada año”. [6]

El dios del Islam no es el Dios de la Biblia

El Islam no rinde culto al mismo Dios de los cristianos ¿Por qué? Los cristianos rinden culto a un Dios y los musulmanes le rinden culto a una deidad diferente que es el producto de la antigua adoración pagana que ocurrió en la Meca desde tiempos preislámicos y una mezcla de la Biblia. El dios del Islam no se manifestó en carne para redimirnos de nuestros pecados tal como la Biblia lo enseña. No se necesita tener un doctorado para ver que el Islam no viene de la Biblia. Así, el Islam no es la religión de los profetas bíblicos, de los apóstoles o de Jesús.

“La demanda de los musulmanes es que a quien ellos llaman Alá, era en los tiempos preislámicos el Dios bíblico de los Patriarcas, los profetas, y los apóstoles. Sin embargo, la evidencia arqueológica demuestra que los árabes preislámicos llamaban Alá a una deidad pagana y que su máximo centro de adoración era la Kaaba en la Meca. Esta deidad era el dios Luna que se casó con la diosa del sol y las estrellas eran sus hijas. La evidencia de la arqueología demuestra que la religión dominante de Arabia era el culto del dios Luna.

En los tiempos del Antiguo Testamento, Nabonidus (555-539 a.C), el último rey de Babilonia, constituyó a Arabia como un centro de culto al dios Luna. Segall declaró, "la religión principal del sur de Arabia siempre ha sido dominada por el dios Luna con diversas variaciones". Muchos estudiosos también han notado que el nombre del Dios Luna "Sin" es una parte de palabras árabes tales como "Sinaí," el "desierto de Sin," etc. Cuando la popularidad del dios Luna menguó hacia otra parte, los árabes permanecían fieles a su convicción de que el dios Luna era el más grande de todos los dioses. Así que mientras ellos rindieron culto a 360 dioses en la Kaaba en la Meca, el dios Luna era la deidad principal. La Meca, de hecho se construyó como un centro de adoración para el dios Luna. Esto es lo que le hizo el sitio más sagrado del paganismo árabe.

En 1944, G. Caton Thompson reveló en su libro, Las Tumbas y el Templo de la Luna de Hureidha, que él había destapado en el sur de Arabia un templo del dios Luna. ¡Los símbolos de la luna creciente eran alrededor de veintiuno! Se encontraron inscripciones con el nombre de Sin en ese templo. También fue descubierto un ídolo que puede ser el dios Luna. Esto fue corroborado después por otros arqueólogos muy reconocidos.

La evidencia recogida del sur y el norte de Arabia, demuestra que ese culto al dios Luna estuvo claramente activo durante los días de Mahoma y todavía era el culto dominante. Según las numerosas inscripciones, mientras el nombre del dios Luna era SIN, su título era AL-ILAH, es decir "la deidad," significando que él era el dios principal o el más alto entre los dioses. Como Coon señaló, "El dios IL o ILAH era originalmente un título del dios Luna". El dios Luna fue llamado AL-ILAH, es decir el dios, que se acortó a Alá en los tiempos preislámicos. Los árabes paganos utilizaban el vocablo “Alá” en los nombres que ellos ponían a sus niños. Por ejemplo, tanto el padre de Mahoma como su tío tenían “Alá” como parte de sus nombres.

El hecho que sus padres paganos se llamaran así, demuestra que Alá era un título que era usado para denominar al dios Luna por los días de Mahoma. El Profesor Coon sigue diciendo, "De la misma manera, bajo la tutela de Mahoma, el ILAH relativamente anónimo, se volvió AL-ILAH, El Dios, o ALÁ, el Ser Supremo."

Esto responde de hecho a las preguntas, ¿Por qué Alá nunca se define en el Corán? ¿Por qué Mahoma asumió que los árabes paganos ya sabían quién era Alá? Mahoma se levantó en la religión del dios Luna. Pero él fue más lejos que sus compañeros los árabes paganos. Mientras ellos creyeron que el dios Luna era el más grande de todos los dioses y la deidad suprema en un panteón de deidades, Mahoma decidió que el dios Luna, al que ellos llamaban Alá, no sólo era el dios más grande sino el único Dios.

En efecto él dijo, "Usted ya cree que el dios Luna Alá es el más grande de todos los dioses. Todo lo que yo quiero que usted haga es aceptar la idea de que él es el único Dios. Yo no lo estoy alejando del Alá al que usted le rinde culto. Yo sólo estoy quitándole a su esposa y a sus hijas y todos los otros dioses" (Sura 53:21-22). Esto se ve de hecho en el primer punto del credo musulmán que no dice, "ALÁ ES GRANDE" sino "ALÁ ES EL MÁS GRANDE," ¿Por qué diría Mahoma que Alá es el "más grande" excepto en un contexto politeísta? La palabra árabe se usa para contrastar al mayor de los menores. La verdad de esto, se ve en el hecho de que los árabes paganos nunca acusaron a Mahoma de predicar a un Alá diferente al que ellos ya rendían culto. Así, según la evidencia de la arqueología, el Alá de los árabes preislámicos era el dios Luna. Mahoma intentó congraciarse con todos los grupos así: A los paganos, él les dijo que todavía creía en el dios Luna Alá. A los judíos y a los cristianos, él les dijo que Alá era también su Dios. Pero los judíos y los cristianos lo entendieron mejor y fue por eso que ellos rechazaron a su dios, como un dios falso.

Al-Kindi, uno de los primeros apologistas cristianos contra el Islam, señaló que el islam y su dios, no vinieron de la Biblia sino del paganismo. Los árabes no rindieron culto al Dios de la Biblia sino al dios Luna y a sus hijas al-Uzza, al-Lat y Manat. El Doctor Newman concluye su estudio con los primeros debates cristiano-musulmanes declarando, "Se ha demostrado que el Islam es una religión antagónica que ha saltado desde la idolatría". El estudioso islámico César Farah concluyó "Por consiguiente, no hay ninguna razón, para aceptar la idea de que Alá pasó a los musulmanes de los cristianos y de los judíos". Los árabes rindieron culto al dios Luna a quien consideraron la deidad suprema. Pero éste no era ningún monoteísmo bíblico. Mientras que el dios Luna era el mayor entre todos los otros dioses y diosas, éste todavía era un panteón politeísta de deidades. Ahora que nosotros hemos podido encontrar ídolos reales del dios Luna, no es posible evitar el hecho de concluir que Alá era un dios pagano de los tiempos preislámicos.

¿Es entonces una maravilla que el símbolo del Islam sea la luna creciente? ¿Que una luna creciente se asiente encima de sus mezquitas y alminares? ¿Que una luna creciente se encuentre en las banderas de las naciones islámicas? ¿Que los musulmanes ayunen durante el mes que empieza y acaba con la apariencia de la luna creciente en el cielo?


Esto explica por qué la luna creciente es el símbolo de Islam. Se pone encima de las mezquitas y alminares y se despliega en los sombreros, banderas, alfombras, amuletos e igualmente en las joyas. Cada vez que usted ve el símbolo musulmán de una luna creciente, está viendo el símbolo antiguo del dios de la luna.” [7]

Por otra parte, el Islam no reconoce a Jesús como Dios manifestado en carne, sino como un simple mortal que fue profeta. Ellos también sostienen que Jesús no fue crucificado y que a quien crucificaron fue a otra persona creyendo que se trataba de él. Ellos creen que en un futuro Jesús aceptará las enseñanzas del Islam.

59. Para Alá, Jesús es semejante a Adán, a quien creó de tierra y a quien dijo:"¡Sé!" y fue. (Sura 3:59).

“Si hay una cosa que traería bendición a las personas musulmanas es el conocimiento del Dios de amor. Ellos no conocen a un Dios de amor. Su Dios está lleno de asesinato y violencia. ¡Ellos saben que no hay ninguna cosa tal como la Trinidad, y ellos reconocen que esta doctrina procede del politeísmo, tal y como lo creemos los cristianos apostólicos! No obstante, ellos necesitan saber que el verdadero cristianismo es Apostólico y no propone el error de la Trinidad. Dios es uno y su nombre es Jesús. Jesús es Dios manifestado en carne. No hubo ninguna primera persona de la deidad que enviara a una segunda persona de la deidad a la tierra. No. Dios es absolutamente uno y su nombre es Jesús. ¡Si ellos tan sólo pudieran recibir la revelación de que Cristo es Dios encarnado, y que él murió como hombre en la cruz tal y como nosotros morimos, y que nos ofrece libertad del pecado a través de Él, y que nosotros no podemos salvarnos a través de las buenas obras, ellos alabarían en verdad a Dios por el resto de sus días, pues ellos actualmente no saben como hacerlo!” [8]

Así Dios se manifestó en carne como una persona humana. Lo hizo para poder vivir entre nosotros, revelarnos la voluntad y naturaleza de Dios, tomar la culpa por nuestros pecados y morir – el creador por su creación – en nuestro lugar.


Notas

[1] Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
[2] Ron Cantrell. Mahoma y el Islam.
http://www.casaisrael.com/guerranosanta.html
[3] Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
[4] La Guía de Historia. Edad Media. Mahoma y el Islam.
http://www.laguia2000.com/edadmedia/mahoma-y-el-islam
[5] Luisa Jeter de Walker. ¿Cuál Camino? Edición Ampliada y Revisada. Pág 34. Editorial Vida.
[6] Ídem. Págs. 34-35. Editorial Vida.
[7] Robert Morey. Alá, El Dios Luna.
http://mikeblume.com/moongod.htm
[8] Mike F. Blume. El Libro Sagrado del Islam, El Corán, Promueve la Violencia. (Citas del Corán).
http://mikeblume.com/islam2.htm