lunes, 30 de mayo de 2011

El Dogma de la Trinidad no Está Escrito en la Biblia

Por Julio César Clavijo Sierra


“…todo trinitario acepta, que en el A.T. la doctrina [hablando de la Trinidad] no aparece definida en una fórmula que podamos poner en un pizarrón [es decir, que pueda ponerse por escrito]” – Pablo Santomauro (escritor trinitario). [1]

"La Trinidad es una parte importante de la doctrina cristiana tardía, está claro que el término no aparece en el Nuevo Testamento. Igualmente, el concepto desarrollado de tres compañeros iguales en la Deidad encontrada en las formulaciones de los credos tardíos no puede descubrirse claramente dentro de los confines del canon [es decir, dentro de las páginas de la Biblia]” – Daniel N. Scholwalter (escritor trinitario). [2]

En la inmensa mayoría de las facultades de teología de las universidades e institutos bíblicos de todo el mundo, los profesores andan escribiendo en sus libros, en sus guías y en sus tableros de clase, la formulación acerca de un dios trinitario del cual no se habla en la Biblia por ninguna parte. De igual manera, en la inmensa mayoría de los púlpitos de las iglesias que se autodenominan cristianas, se predica acerca de ese dios trinitario, a pesar de que en la Biblia no encontramos una declaración formal (ni informal) acerca de ese dios. Lamentablemente, los estudiantes de teología y los miembros de las iglesias trinitarias, asumen que todo lo que sus maestros enseñan sobre la trinidad es verdad, y por eso dejan que sus mentes sean contaminadas por esa idea extrabíblica y no la cuestionan, por lo cual se pervierten en la adoración de ese dios trino, que es un dios diferente al verdadero Dios de la Santa Escritura. Por haberse extraviado del Dios verdadero, caen muy fácilmente en otras muchas doctrinas y formas de vida antibíblicas, y se cumple en ellos la Escritura que dice: “Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios” (Salmo 16:4).

Los académicos trinitarios, saben que al colocar en los tableros (o pizarrones) de clase, la expresión formal de la doctrina acerca de su dios, ellos no pueden ampararse en ninguna declaración bíblica que diga exactamente lo mismo, o que por lo menos lo diga de una manera equivalente. Cuando ellos dicen que hay “tres personas distintas y un solo Dios verdadero”, saben que esa declaración no la hallaron en las páginas de la Santa Escritura, sino que la extrajeron del Credo de Atanasio, que es un escrito realizado a finales del siglo quinto, alrededor de 400 años después de que se terminó de escribir la Biblia.

Como lo dice Pablo Santomauro, todo trinitario sabe que en el Antiguo Testamento no aparece escrita la fórmula trinitaria que dice: “tres personas distintas y un solo Dios verdadero” (o alguna equivalente), demostrando que no es de la Biblia de donde ellos obtuvieron semejante declaración. En cientos de ocasiones, en el Antiguo Testamento está escrito que sólo hay un Dios y ese es el principal mandamiento para el pueblo de Israel (Deuteronomio 6:4), pero nunca dice que mientras que Dios es uno (en cierta forma) sea a la vez tres (en otra cierta forma). Así que los trinitarios no se conforman a lo que está escrito y peor aún atentan contra lo que está escrito, abusando y torciendo la Palabra de Dios. Ellos desobedecen por completo las porciones de la Escritura que dicen:

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8).

“Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra” (Josué 23:6).

“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas” (1 Reyes 2:3).

“Andad, consultad a Jehová por mí y por el remanente de Israel y de Judá acerca de las palabras del libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que ha caído sobre nosotros, por cuanto nuestros padres no guardaron la palabra de Jehová, para hacer conforme a todo lo que está escrito en este libro” (2 Crónicas 34:21).

También, el escritor trinitario Daniel N. Scholwalter, dice que en el Nuevo Testamento (o en la Biblia entera) no se puede descubrir ninguna formulación trinitaria de tres personas coiguales en Dios, como sí se encuentra en los credos tardíos (Credo de Nicea, Credo de Atanasio, etc.). Así expone abiertamente que los trinitarios han pensado más allá de lo que está escrito en la Biblia y por eso están envanecidos (1. Corintios 4:6).

Jesucristo nos enseñó que con el poder de lo que está escrito en su Palabra, podemos resistir y vencer al enemigo (Mateo 4:4, 4:7, 4:10; Lucas 4:4, 4:8). Lamentablemente, cuando los trinitarios intentan buscar respaldo bíblico para el dios en el que ellos creen, notan con profunda angustia que en la Biblia el dogma que dice “tres personas distintas y un solo Dios verdadero” (o un dicho quivalente) no se encuentra escrito, así que están totalmente desprovistos del poder de la Palabra de Dios, para respaldar su creencia en el dios trino. Al verse desamparados, es que comienzan a imaginar e inventar que algunos textos bíblicos sí hablan de su dios trino, torciéndolos para hacerlos parecer en sintonía con su dogma, pero no se dan cuenta que cuando éstos se miran de acuerdo con el monoteísmo estricto del que habla la Biblia, anulan cualquier idea trinitaria de Dios.

Si tú amas al Dios de la Escritura, pero todavía te encuentras perdido en el dogma antibíblico de la Trinidad, te invito a que te arrepientas del pecado de adorar a otro dios, y creas de todo corazón en Jesucristo, quien es el único y verdadero Dios que se manifestó en carne para venir a salvar (Isaías 9:6, Mateo 1:23, 1. Timoteo 3:16). No tengas temor de pensar por fuera del molde trinitario en el que el maligno te ha metido para engañarte y hacerte mal. “¡Tú alma puede salir de la oscuridad y venir a la luz! ¡Sí! ¡Toma el camino de la salvación del Nuevo Testamento que se encuentra en Hechos 2:38! Fue el mismo Señor Jesús quien reveló su gracia por las palabras de Hechos 2:38”. [3]


Notas

[1] Pablo Santomauro. La Deshonestidad Intelectual de los Pentecostales Unicitarios.
Nota: Para ver una refutación de dicho artículo, lea: Pablo Santomauro y su Falso Testimonio de Deshonestidad Intelectual, en
[2] Daniel N. Scholwalter. Trinity. pág. 782. Compañía Oxford de la Biblia. Bruce M. Metzger y Michael D. Coogan, Editors.
[3] Cohen Gary Reckart. El Bautismo y Hechos 2:38