miércoles, 13 de julio de 2011

Los Orígenes del Engañoso "Bautismo" en la Llamada "Fórmula Trinitaria" o "En el Nombre de la Trinidad"

Por Julio César Clavijo Sierra
Tomado del Libro "Un dios Falso Llamado Trinidad", págs 145-154
Para más información sobre el engañoso bautismo en la llamada fórmula trinitaria, lea todo el capítulo 4 del libro "Un dios Falso Llamado Trinidad".

El llamado bautismo en la trinidad, o en la llamada fórmula bautismal trinitaria, es el resultado de la tergiversación de la doctrina bíblica. La Biblia por ninguna parte habla sobre el nombre de una tal trinidad, y si se estudia a Mateo 28:19 sin desligarlo de todo el contexto bíblico que nos habla sobre el bautismo en agua, solo podemos concluir que el nombre singular al que se refiere Mateo 28:19 es el nombre de Jesús, porque Jesús es el nombre que está sobre cualquier otro nombre. 

A medida que la doctrina trinitaria se fue desarrollando, se vio atacada también la enseñanza bíblica relacionada con el bautismo. Con la tergiversación del monoteísmo cristiano debido a la negación de la plena Deidad de Cristo [por parte del dogma de la trinidad], también se suplantó el verdadero plan de salvación.

La fórmula bautismal en el nombre de Jesús fue dominante dentro de la cristiandad hasta finales del siglo tercero, cuando fue siendo reemplazada por la fórmula trinitaria (que se basa en una errónea interpretación del texto de Mateo 28:19) en la que se ignora la invocación del nombre de Jesús y se hace énfasis en la invocación verbal “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. La fórmula trinitaria se ha utilizado como un medio para justificar la doctrina antibíblica de la trinidad.

La falsa cristiandad que se desarrolló con el transcurrir de los siglos, se apartó de la fórmula bautismal original, pero durante todos los siglos, siempre ha habido cristianos verdaderos que se han adherido a la creencia en Jesús como el único Dios que fue manifestado en carne y en el bautismo en su nombre. El testimonio de la Biblia nos muestra de manera fiel, que los apóstoles y la Iglesia Primitiva hacían tanto énfasis en el bautismo en el nombre de Jesús, que todos los que deseemos ser bíblicos y fieles al modelo apostólico, debemos ser bautizados en el nombre de Jesús para el perdón de nuestros pecados. La tradición nunca debe reemplazar la enseñanza clara de la Escritura, por tanto negar la fórmula bíblica por aceptar una impuesta por la tradición, significa desobediencia y rebelión contra Dios.

Son muchas las referencias que hacen alusión a que el bautismo original, es decir el que practicó la Iglesia Primitiva, fue administrado en el Nombre de Jesús y además que el bautismo en los títulos fue utilizado hasta muchísimos años después, a raíz de la invención de la doctrina de la trinidad. Veamos algunas:

“Teólogos e historiadores de la Iglesia reconocen que el Libro de Los Hechos da la fórmula bautismal de la Iglesia Primitiva.” [126]

“ENCICLOPEDIA BÍBLICA: Es natural concluir que el bautismo administrado en los primeros tiempos, era "en el nombre de Jesucristo" o "en el nombre de Jesús". Esta opinión es confirmada por el hecho de que las fórmulas de confesión bautismal más antiguas parecen haber sido simples -no triple-, como fue aceptado después.” [127]

“NUEVA ENCICLOPEDIA, CONOZCA DE RELIGIÓN: El Nuevo Testamento registra solo un bautismo, en el Nombre de Jesús... el cual se mantuvo incluso durante los siglos II y III.” [128]

“ENCICLOPEDIA BÍBLICA INTERNACIONAL ESTÁNDAR: …en el Libro de los Hechos o en las epístolas de los apóstoles no existe evidencia de la fórmula trinitaria” [129]

“DICCIONARIO HASTING DE LA BIBLIA: ...una explicación pudiera ser que la forma original de las palabras fueron: " en el nombre de Jesucristo" o "en el nombre de Jesús". El bautismo en el nombre de la trinidad fue una evolución posterior.” [130]

“DICCIONARIO INTÉRPRETE DE LA BIBLIA: La evidencia de Hechos 2:38; 10:48 (cf. 8:16; 19:5), está soportada por Gálatas 3:27, Romanos 6:3, y sugieren que ese era el bautismo administrado por el Cristianismo Primitivo, no en el nombre triple, sino 'en el nombre de Jesucristo' o 'en el nombre del Señor Jesús'.” [131]

“ENCICLOPEDIA DE RELIGIÓN Y ÉTICA: La fórmula usada en el bautismo fue "en el nombre del Señor", u otra frase similar, no hay evidencia del uso del nombre trino... La fórmula más temprana, representada en los Hechos, fue simple inmersión... en agua, el uso del nombre del Señor y la imposición de manos.” [132]

“HISTORIA DE LA IGLESIA CRISTIANA: Esto se ve en la fórmula bautismal trinitaria que estaba desplazando al antiguo bautismo en el nombre de Cristo. En el Nuevo Testamento no se menciona el bautismo en el nombre de la Trinidad, a no ser en el mandamiento atribuido a Cristo en Mateo 28:19; los dirigentes cristianos del siglo III, mantenían el reconocimiento de la fórmula primitiva, y por lo menos en Roma, el bautismo en el nombre de Cristo era considerado válido aunque irregular ciertamente desde el tiempo del Obispo Esteban. (254-257 d.c.)” [133]

“La fórmula bautismal trinitaria...fue desplazando el más antiguo bautismo, en el nombre del Señor” [134]

“DICCIONARIO DE LA BIBLIA POR SCRIBNERS: La forma original de las palabras fueron 'en el nombre de Jesucristo' o 'Señor Jesús'. El bautismo en la trinidad fue desarrollado más tarde” [135]

 “ENCICLOPEDIA BRITÁNICA: La fórmula trinitaria, y la triple inmersión, no fue usada uniformemente desde el principio”... El Bautismo en el Nombre del Señor, fue la fórmula normal, en el Nuevo Testamento. En el siglo III el bautismo en el nombre de Cristo, estaba tan extendido, que el Papa Esteban, en oposición a Cipriano de Cartago, lo declaró valido” [136]

“En las antiguas fuentes, fue establecido que la fórmula del bautismo es en el nombre de Jesucristo.” [137]

“La fórmula bautismal fue cambiada del nombre de Jesucristo a las palabras Padre, Hijo y Espíritu Santo, por la Iglesia Católica en el siglo II” [138]

“ENCICLOPEDIA CANNES: La iglesia primitiva, siempre bautizó en el nombre de Jesús, hasta el desarrollo de la doctrina de la Trinidad en el siglo II… Las personas eran bautizadas al principio en el Nombre de Jesucristo... o en el nombre del Señor Jesús... Después, con el desarrollo de la doctrina de la trinidad, comenzaron a bautizarse en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” [139]

“ENCICLOPEDIA HASTINGS: Cada uno era bautizado en el nombre de Jesús viniendo esto a ser su personal propietario… El bautismo cristiano fue administrado usando las palabras: en el nombre de Jesús. El bautismo fue siempre en el nombre de Jesús, hasta el tiempo de Justino Mártir (167 d.c.) cuando se usó la fórmula trinitaria.” [140]

“MANUAL DE LAS DOCTRINAS: El bautismo era comúnmente administrado en el nombre de Cristo.” [141]

“COMENTARIO DE LA SAGRADA BIBLIA: Sabelio (Obispo del tercer siglo), discute que todos los bautismos realizados en el Nuevo Testamento son en el nombre de Jesús.” [142]

“HISTORIA DEL PENSAMIENTO CRISTIANO: Al principio, el bautismo fue administrado en el nombre de Jesús, pero gradualmente comenzó a usarse el nombre del Dios trino: Padre, Hijo, y Espíritu Santo” [143]

“El siguiente es un registro fiel de un bautismo que tuvo lugar en Roma en al año 100 D.C. y que se reprodujo en la Revista Time, el 5 de diciembre de 1955:
"El diacono levantó su mano, y Publio Decio caminó a través de la puerta del baptisterio. Marcos Vasca quien lo iba a bautizar, estaba de pie en la piscina y con el agua hasta su cintura. Publio se acercó a él. Marcos estaba sonriendo al igual que Publio quien ya se encontraba a su lado allí en la piscina. '¿Crees?', le pregunto Marcos. 'Creo', respondió Publio. 'Yo creo que mi salvación viene de Jesús el Cristo, que fue crucificado bajo Poncio Pilato; con Él yo moriré y con Él yo puedo tener Vida Eterna'. Publio sintió como aquellos brazos… lo sumergieron en la piscina, y oyó a Marcos expresar en su oído, 'yo te bautizo en el Nombre del Señor Jesús'. En seguida el agua fue cerrada encima de él.” [144]

Históricamente hablando, la primera mención aparente a la fórmula bautismal triple, se dio en la primera apología de Justino Mártir (Ver más sobre Justino en el capítulo 3. La Tradición y la Filosofía en el Desarrollo de la "Doctrina" Trinitaria). Incluso muchos trinitarios se escudan en esa cita para afirmar que la Iglesia Antigua se bautizaba en la fórmula triple:

“Son traídos (hablando de los nuevos conversos) a un lugar donde hay agua, y reciben de nosotros el bautismo (lavamiento) de agua, en el nombre de Dios, del Padre y del Señor de todo el universo, y de nuestro salvador Jesucristo, y del Espíritu Santo… pueden obtener en el agua el perdón de los pecados cometidos anteriormente… pero nadie puede pronunciar el nombre del Dios inefable; y si cualquiera se atreve a decir que hay un nombre, delira con locura desesperada” [145]

Esta cita no sirve de mucho consuelo para los trinitarios por varias razones: (1) La solida evidencia bíblica enseña que la fórmula utilizada por la Iglesia Primitiva fue en el nombre de Jesús y ningún libro tiene más autoridad para un cristiano que la misma Biblia, (2) Justino no menciona exactamente la tradicional fórmula trinitaria ni utiliza el término “Hijo”, sino que hace mención a “nuestro salvador Jesucristo” conservando en realidad el nombre de Jesús en referencia a la fórmula bautismal original, (3) en el tiempo de Justino Mártir, aun no se había inventado la doctrina de la trinidad, por lo cual esa fórmula usada por Justino es más bien una fórmula intermedia entre la fórmula original y la fórmula trinitaria, (4) Justino Mártir perteneció a los apologistas griegos que se caracterizaron por negar la Deidad de Jesucristo presentándolo como alguien subordinado a un Dios mayor a quien llamaban el Padre (Ver más sobre los apologistas griegos en el capítulo 3. La Tradición y la Filosofía en el Desarrollo de la "Doctrina" Trinitaria), (5) Es probable que Justino, junto con aquellos que compartieron su doctrina, hayan sido renuentes a bautizarse en el nombre de Jesús solamente, para dar paso a una nueva fórmula bautismal ideada por ellos, situación que en vez de llevarnos a apoyarlo, nos debe llevar más bien a cuidarnos de seguir las doctrinas y los mandamientos de los hombres en lugar de la Palabra de Dios, (6) Justino afirma que la humanidad no tiene ningún nombre para referirse al único Dios, al que (según él) solo podemos referirnos usando el titulo de Padre, con lo que demuestra su incredulidad a la profecía de Isaías 52:6, pero mejor aún, hace claridad de que el título de Padre no es ningún nombre, y (7) por último, es interesante ver como algunos trinitarios citan a Justino, pero no pueden aceptar [como él si lo aceptaba] que el bautismo sea un requisito necesario para nuestra salvación.

Otros trinitarios citan a menudo otra fuente antigua para justificar su adherencia a la fórmula triple. Veamos la siguiente cita de una reconocida escritora trinitaria:

 “Un libro muy antiguo llamado La enseñanza de los apóstoles (Didaché) dice: “Ahora concerniente al bautismo, bautizad de esta manera: después de dar enseñanza en primer lugar de todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Dice también: “El obispo o presbítero debe bautizar de esta manera, conforme a lo que nos mandó el Señor, diciendo: Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” [146]

Respecto a esta cita tomada del Didaché, podemos afirmar que: (1) Es increíble ver como los trinitarios confían tanto en escrituras extrabíblicas como el Didaché y no pueden confiar en lo que enseña la propia Escritura con relación al bautismo. (2) La copia en idioma griego más antigua que se conoce del Didaché data del año 1056 d.C. y la copia más antigua en latín es del siglo decimo, sin embargo entre las copias existentes se presentan marcadas variaciones textuales. Es evidente que los cristianos de los primeros siglos no consideraron importante al Didaché, pues no tuvieron suficiente cuidado en su preservación. Debido a la ausencia de otras copias, no se puede asegurar que el texto sea confiable, pues no se escapa que con el paso del tiempo, el texto haya sido intervenido con doctrinas católico romanas. (3) Aun cuando el Didaché reclama ser la enseñanza de los doce apóstoles, es evidente que el Didaché no fue escrito por ellos pues de otra forma habría hecho parte del canon. Incluso no fue escrito en el primer siglo, sino que probablemente data del segundo siglo. La autoría de ese documento es engañosa lo que hace que su contenido pierda credibilidad. Así no es una fuente confiable de la Iglesia Primitiva. (4) El Didaché imparte otras enseñanzas extrabíblicas con relación al bautismo, como por ejemplo que el candidato al bautismo debe ayunar uno o dos días antes de su bautismo, que en lo posible se debe usar agua fría, que es preferible ser bautizado en una corriente de agua, y que si es imposible que la persona se sumerja totalmente, entonces se le debe verter agua en tres tiempos. (5) El Didaché también hace referencia al bautismo en el nombre de Jesús solamente, pues afirma que nadie puede tomar la Santa Cena a menos que haya sido bautizado en el nombre del Señor y hace claridad que a quien se refiere como Señor, es a Jesús.

Con Tertuliano encontramos otra practica extrabíblica relacionada con el bautismo (Ver más sobre Tertuliano en el capítulo 3. La Tradición y la Filosofía en el Desarrollo de la "Doctrina" Trinitaria). Él es el primer escritor en relacionar el bautismo de manera directa con la trinidad. Tertuliano enseñó que el aspirante al bautismo, debía sumergirse tres veces en el agua para de esa manera honrar a la trinidad, invocando en cada oportunidad a cada una de las “tres personas”. Es evidente que Tertuliano y Orígenes (Ver más sobre Orígenes en el capítulo 3. La Tradición y la Filosofía en el Desarrollo de la "Doctrina" Trinitaria) omitieron el nombre de Jesús en el bautismo.

En la época del emperador Constantino, se practicó la postergación del bautismo todo lo posible hasta un momento justo antes de morir. Esta costumbre surgió en el afán de lograr la salvación a pesar de vivir toda la vida en pecado. El propio Constantino “retardó su bautismo hasta poco antes de su muerte con la idea prevalente en su tiempo de que el bautismo lavaba todos los pecados cometidos previamente” [147] Incluso algunos escritores afirman que cuando su cuerpo tocó el agua, él ya estaba muerto.

A finales del siglo cuarto, se desarrolló la doctrina del bautismo infantil. “Agustín sentó las bases de la liturgia del sacramento del bautismo administrado a los recién nacidos. Según él, las personas nacen con inclinación hacia el pecado ya que, como descendientes de Adán y Eva, comparten el pecado original.” [148] (Ver más sobre Agustín en el capítulo 3. La Tradición y la Filosofía en el Desarrollo de la “Doctrina” Trinitaria). Sin embargo, la Biblia no registra ningún ejemplo del bautismo infantil. El bautismo no debe ser administrado a niños, ya que para ser bautizado se necesita en primera instancia que la persona que se vaya a bautizar haya creído y se haya arrepentido. El bautismo demanda una buena conciencia (1 Pedro 3:21), e implica una gran responsabilidad para con Dios, y un niño no goza de esas facultades.

La costumbre de derramar y de rociar agua en lugar de sumergir, fue promovida por las prácticas extrabíblicas de bautizar a los niños, del bautismo triple y de la postergación del bautismo hasta el lecho de muerte. Así, la gente que inventó la trinidad, es también culpable de suplantar el verdadero plan de salvación neotestamentario (Hechos 2:38). En los tiempos modernos, se ha desarrollado dentro del trinitarismo protestante una nueva doctrina para justificar su renuencia al bautismo en el nombre de Jesús, y es la negación de la necesidad del bautismo dentro del plan de salvación.

Tristemente los trinitarios niegan el nombre de Jesús, al desobedecer la doctrina de los apóstoles y aun el mismo mandamiento del Señor en el bautismo. La Iglesia apostólica siempre invocó el nombre de Jesús al momento del bautismo tal y como nos lo muestra el apóstol Jacobo.

"¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?” (Santiago 2:7)

Curiosamente La Biblia Amplificada, un trabajo (en idioma inglés) elaborado por académicos trinitarios, añade un corchete aclaratorio al versículo de Santiago 2:7 que dice:

"¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros [el nombre de Cristo invocado en el bautismo]? (Santiago 2:7)

Cuando la doctrina trinitaria menosprecia el nombre de Jesús en el bautismo, también está negando la enseñanza del mismo Señor Jesucristo y por lo tanto esta enseñando un evangelio diferente. La Palabra de Dios enseña que solo los que han creído en el nombre de Jesús son a los que Dios ha constituido como hijos suyos. Hay un concepto generalizado de que todos los hombres son hijos de Dios, pero la Biblia enseña que solo los que han recibido a Dios y creen en su nombre, esos son los que verdaderamente son hijos de Dios.

“Aquella Luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:9-12)

Ninguno de los creyentes de la Iglesia Apostólica fue bautizado en los tres títulos, pues todos fueron bautizados en el nombre de Jesús. Aun cuando toda la enseñanza relativa al bautismo cristiano gira en torno a Jesucristo, los trinitarios de manera arbitraria, haciendo interpretaciones indoctas e ignorando de manera voluntaria la evidencia abrumadora suministrada por la Santa Escritura, se aferran tenazmente a un versículo y pasan por alto todo lo demás, pues para ellos lo más importante es buscar lo que esté en sintonía con su idea preconcebida de las tres personas, así el resto quede desconectado. El dogma trinitario le resta la importancia al nombre de Jesús, desmintiendo la gran verdad de que debemos ser bautizados en su nombre santo. Con mucha razón los trinitarios han utilizado el término “Solo Jesús” para denominar al Movimiento Pentecostal de la Unicidad o Movimiento Apostólico del Nombre de Jesús, pues en todos los momentos y en toda situación tenemos muy presente lo que dice la Palabra.

“Todo lo que hagáis sea de palabra o de hecho, hacedlo en el nombre del Señor Jesús...” (Colosenses 3:17)

Aun cuando a muchos les moleste que prediquemos que el bautismo bíblico es en el nombre de Jesús, y que la verdadera Iglesia se bautiza en el nombre de Jesús, tenemos que hacer lo que dice la Palabra.

“Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en ese nombre. Y llamándoles les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de hacer lo que hemos visto y oído.” (Hechos 4:17-20)


Referencias

[126] David K. Bernad. El Nuevo Nacimiento, Serie en Teología Pentecostal Volumen 2, p. 177. Impreso en los Estados Unidos de América por Word Aflame Press © 1984.
[127] Enciclopedia Bíblica Vol. 1, p. 473
[128] La Nueva Enciclopedia Schaff-Herzog del Conocimiento Religioso, p. 435
[129] Enciclopedia Bíblica Internacional Estándar vol.1, p.396
[130] Diccionario Hasting de la Biblia. Vol. 1, p. 241.
[131] El Diccionario Intérprete de la Biblia, p. 351.
[132] Enciclopedia de Religión y Ética, p. 384, 389
[133] Walter, Williston. Historia de la Iglesia Cristiana, p. 53
[134] Ídem, p. 58
[135] Diccionario de la Biblia por Scribners, Vol. 1 p. 241
[136] Enciclopedia Británica. Vol. 3. p. 365
[137] Ídem. P. 82
[138] Ídem pp. 365-366
[139] Enciclopedia Cannes. p. 53
[140] Enciclopedia Hastings: págs. 377-389
[141] Manual de las Doctrinas: pág. 47
[142] Comentario de la Sagrada Biblia
[143] Otto Heick.  Historia del Pensamiento Cristianismo. 1965. Vol. I, p. 53
[144] Ross Drysdale. Si Sabéis Estas Cosas. Capitulo 25. Citando a la Revista Time Edición 5, de diciembre de 1955.
[145] David K. Bernad. Unicidad y Trinidad. 100-300 d.C.. p.70. Impreso en los Estados Unidos de América por Word Aflame Press © 1991.
[146] Luisa Jeter de Walker. ¿Cuál Camino? Edición Ampliada y Revisada. p 200. Capitulo 11. Solo Jesús. Editorial Vida.
[147] Jesse Lyman Hurlbut. La Historia de la Iglesia Cristiana. Editorial Vida. 1952. Impreso en los Estados Unidos de América. p. 67
[148] Bautismo Infantil. Biblioteca de Consulta Microsoft Encarta © 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.