martes, 8 de noviembre de 2011

Exaltando a Cristo en el Hogar


Por Samuel Valverde.
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TEXTO MEMORIAL: "Entró otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa." (Marcos 2:1).

LECTURA BÍBLICA: Marcos 2:1-12

INTRODUCCIÓN: Hoy estudiaremos tres áreas básicas con relación al reto, trabajo y delicia que tenemos de Exaltar a Cristo el Hogar. Nuestro pasaje bíblico (Marcos 2:1-12) servirá como fundamento del cual extraeremos los siguientes principios:

I. La diferencia entre una "casa" y un "hogar".
II. La importancia de tener a Cristo en el hogar.
III. Maneras  prácticas como una familia apostólica puede exaltar a Cristo en su hogar.

I. LA DIFERENCIA ENTRE UNA CASA Y UN HOGAR

¿Cuál es la diferencia entre una "casa” y un "hogar?" El diccionario hace una clara distinción:

Una "casa" se define como "el edificio que sirve como vivienda principal. "

Un "hogar" se define como "la unidad social formada por una familia que vive juntamente."

Al empezar nuestro pasaje en Marcos 2:1, note que la antigua versión de Casiodoro de Reina revisada por Cipriano de Valera, usa la palabra,  “casa," mientras que la versión (en inglés) Nueva Internacional usa la palabra "hogar."

"...  Y se oyó que estaba en casa " (Reina de Valera).
"...La gente oyó que había regresado al hogar." (New international Version - traducida).

La versión Reina dice que Jesús estaba en una casa, o adentro de la vivienda principal de alguien; la Nueva Versión Internacional nos dice que Jesús había regresado a su hogar. Esto probablemente coincide con el pensamiento implícito en Mateo 4:29 y Marcos 1:29, de que la oficina central de Jesús era el hogar de Pedro en Capernaum.

El propósito de mencionar las diferentes versiones Bíblicas es simplemente para expandir el concepto de la diferencia entre una casa y un hogar. La pregunta en esta mañana es:  ¿Es exaltado Cristo más, cuando tenemos casas o teniendo  hogares?

En esta lección, una "casa" representa el aspecto material y físico de la misma. Un techo es importante porque provee la necesidad básica de protección. Los humanos necesitan ser protegidos de los elementos. No obstante, limitarnos a proveer sólo una casa no exalta a Cristo como lo hace el cultivar un hogar.

Considere y discuta lo siguiente:

¿Es posible tener una casa y no tener un hogar? Reflexionen en el escenario de una inmensa casa de dos pisos con un patio inmaculado en un lote de medio acre.  No obstante, se queda vacía todo el día porque los dos padres trabajan y los hijos se quedan en la guardería por nueve horas. ¿Sería mejor vivir en una casa más pequeña, con menor pago pero que brille con risas, luz y vida?

¿Los recuerdos más preciados de la familia son alrededor de los aspectos físicos de la casa o de la vida y amor que se compartió en el hogar?

Maestro: Pida a la clase que escriba cuatro maneras en que los Cristianos pueden cambiar sus casas en hogares.

II. LA IMPORTANCIA DE TENER A CRISTO EN EL HOGAR

Empezamos a exaltar a Cristo en el hogar teniendo a Cristo presente en el hogar. "Y se oyó que estaba en casa." La vecindad oyó que Jesús estaba en el hogar. Uno no puede esconder a Jesús. Su luz de vida dentro de un hogar, brillará como una ciudad que está en un monte y no se puede esconder. ¿Por qué es importante la presencia de Cristo en mi hogar?

Cuando Cristo está en mi hogar... otros serán atraídos a Él por medio del ambiente hogareño. "E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cambian ni aun a la puerta..." (Marcos 2:2). Un hogar Cristo-céntrico es muy atractivo para aquellos que viven vidas vacías y huecas. La gente es atraída por la luz. Un hogar amoroso, y pacífico sirve de refugio para otros.

Cuando Cristo está en mi hogar… su palabra será expuesta. " ... Y les predicaba la palabra." (Marcos 2:2b). El compartir la palabra empieza en el hogar. ¡Jesús estaba predicando en la casa! Cristo le dijo al endemoniado de Gadara, cuando fue liberado, "... Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho  contigo y cómo ha tenido misericordia de ti." (Marcos 5:19) ¿Se ha sentado usted  alguna vez con sus hijos a compartir su testimonio con ellos? ¿En verdad saben ellos lo que Dios hizo por usted? Este tipo de predicación hogareña, no es el tipo de predicación golpeado con la Biblia, pero es una manera natural de compartir la gracia de Dios con los de nuestra casa. - Los discípulos continuaban unánimes en el templo y partían el pan en las casas. (Hechos 2:46). - Pedro predicó en el hogar de Cornelio el Centurión. (Hechos 10:1).

Cuando Cristo está en mi hogar... mis necesidades físicas, y las de mi familia, serán suplidas. "Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro." (Marcos 2:3). Todos los que estaban en la casa fueron testigos del poder sanador y salvador de Cristo.

Cuando Cristo está en el hogar... se multiplican las oportunidades para ministrar a otros. Aunque la casa ya estaba llena, no uno, sino cinco más entraron  - el hombre enfermo y cuatro que lo llevaban cargando. ¡Qué testimonio y exaltación  de nuestro Señor si viéramos más sanidades en nuestros hogares! Imagínese la gloria que Dios recibiría si vecinos enfermos vinieran a su hogar para orar. Las Puertas de entrada no estuvieran ya más limitadas a las puertas del templo, pero  se expandieran a las de cada hogar cristiano.

Cuando Cristo está en mi hogar... mis necesidades espirituales serán suplidas. "Al ver la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados." (Marcos 2:5) Cuando Cristo está en el hogar, puede salvar a los de nuestro hogar. Cuando la familia se encuentra con graves problemas de `pecado' en uno de sus miembros, el hogar se convierte en un altar de arrepentimiento donde Dios puede perdonar los pecados y salvarlos de condenación eterna.

¿Estamos conscientes de que Dios trabaja en el hogar igual que en el templo? ¿Por qué nos reservamos toda la oración, arrepentimiento y la búsqueda de la presencia  de Dios para los domingos y los otros días de cultos? ¡Dios puede obrar en nuestros hogares, si nosotros permitimos que Su presencia more ahí!

III. MANERAS PRÁCTICAS EN QUE UN HOGAR APOSTÓLICO PUEDE EXALTAR A CRISTO.

Oración - ¿Dónde ora tu papá? Si alguien le preguntara esto a su hijo, ¿podría dar una respuesta rápida y concisa?

Devocionales Diarios - ¿Dónde está la Biblia? ¿En qué silla se sienta  tu mamá cuando lee su Biblia?

Limpieza- ¿Nuestras casas y patios dan testimonio de que somos cristianos? ¿Están limpios, arreglados, bien cuidados? ¿Qué tipo de testimonio da una casa sucia, descuidada y llena de basura?

Ambiente - Cuando alguien pasa el umbral de su hogar ¿se puede sentir la presencia de Dios? ¿Se oyen palabras indebidas, expresiones impías y frases no piadosas? ¿Se oyen melodías espirituales o se oyen maldiciones y el ruido constante de la televisión, juegos de video y pleitos familiares? Un ambiente pacífico y quieto permite que Dios sea exaltado.

Hospitalidad - Según Hebreos 13:2 "No os olvidéis de hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. "

Las Cenas - Otra manera excelente de exaltar a Cristo es celebrando Cenas. Éstas siguen el ejemplo de Leví (Lucas 5:27-32) de celebrar una gran fiesta donde invitó a un selecto número de amigos publícanos a cenar. Jesús y sus discípulos fueron invitados a la misma cena. Mateo estaba tan impresionado por el llamado de Jesús en su vida, que quería que sus amigos recolectores de impuestos conocieran a este hombre llamado Jesús. La mejor manera para esto era una cena.  Ésta es una de las maneras más efectivas de conocer gente y cultivar las relaciones en un ambiente donde Cristo pueda ser naturalmente presentado. Un hombre de negocios invitaría a sus amigos de negocio y algunos hombres de negocio cristianos de la congregación. (¡CUIDADO!: Éstos deben ser hermanos llenos del Espíritu Santo, buenos y no chismosos). Mecánicos, maestros, trabajadores de construcción, pudieran hacer lo mismo con sus amigos del mismo tipo. Junte a sus amigos salvos y amigos que no son salvos en su casa, en un ambiente casual y amigable, pero con propósito. La conversación puede girar alrededor del mensaje del domingo, un reciente milagro que Dios hizo, u otros temas que permiten presentar a Cristo de una manera no forzada. Claro que se hace una oración antes de la cena y cada uno deja que su luz brille. Dios hará lo demás al ir trabajando a través de las necesidades, la curiosidad y Su Palabra. ¡La gente puede recibir a Cristo en su propio hogar y empezar el proceso de salvación en el comedor de su hogar! [Le sugiero al maestro que deje esto de tarea. Trate de organizar de 5 a 10 Cenas Mateo este mes, dependiendo del tamaño de su congregación.]

CONCLUSIÓN: 

Si le pedimos a Dios gracia para convertir nuestras casas en hogares,  ¡Cristo va a ser exaltado! Si permitimos la presencia de Dios en nuestros hogares,  ¡Él será exaltado! Aún más, si le permitimos que sane y salve en nuestros hogares,  cada vecindad tendrá una luz brillando como una ciudad asentada en un monte. No  hay que esperar que Dios trabaje sólo en los edificios de iglesia, hay que darle nuestros hogares para que muchos sean salvos y Él sea exaltado.

AUTOEVALUACIÓN:

Por favor conteste las siguientes preguntas de la mejor manera:

1. ¿Cuál es la diferencia entre "hogar" y "casa'?

2. Mencione 3 maneras prácticas de cómo un hogar puede exaltar a Cristo.