viernes, 6 de julio de 2012

Cómo Ser un Buen Agnóstico

Por Jason Dulle. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2012.
  

Hay tres posiciones básicas que la gente ha tomado para decidir sobre la existencia de Dios: El teísmo, el ateísmo y el agnosticismo. El teísmo afirma que Dios existe, el ateísmo afirma que Dios no existe (o que no hay buenas razones para creer que Dios existe), y el agnosticismo afirma que no se puede saber si Dios existe o no existe. Esta última posición es el tema de este artículo.

Los agnósticos modernos se presentan en dos formas básicas: los que dicen que nadie puede saber si Dios existe, y los que confiesan que personalmente aún no han determinado si Dios existe. Ambas son posiciones epistemológicas. Los primeros dicen: "no puedo tener una posición informada", mientras que los segundos dicen: "todavía no tengo una posición" y por lo tanto siguen estando inseguros sobre la cuestión de la existencia de Dios.

Por desgracia, muchos agnósticos están confundidos acerca de la verdadera naturaleza del agnosticismo. Hay tres errores comunes que cometen en su confesión y/o en la práctica del agnosticismo: (1) suponen falsamente que los agnósticos mantienen una posición neutral y sin sesgo, (2) confunden incertidumbre con ignorancia, y (3) Piensan en el agnosticismo como una posición, más que en un método de investigación. El agnosticismo -bien entendido- es una metodología de búsqueda activa para la obtención del conocimiento positivo de lo que es verdadero.

El Mito de la Neutralidad

Todo el mundo está sesgado. Es imposible ser neutral en cualquier cosa sobre la que usted tenga algún conocimiento. Los que reclaman que no tienen prejuicios, están sesgados en la idea de que son imparciales. Si bien todos estamos sesgados, lo estamos en diferentes grados y direcciones. Aquellos que dicen ser agnósticos sobre la cuestión de la existencia de Dios, no son neutrales en el tema, pues a unos pocos minutos de indagarles, revelarán el sesgo en que se encuentran. Algunos estarán sesgados hacia la idea de que Dios realmente existe, mientras que otros se inclinarán hacia la idea de que Dios no existe. Algunos podrían optar por ocultar sus prejuicios, pero sin embargo los tienen. Con el nivel de sesgo que exhiben algunos de los que se dicen ser agnósticos, uno tiene que preguntarse si ellos en realidad son absolutamente agnósticos. Ellos parecen confiar en que conocen la respuesta sobre la existencia de Dios, y sin embargo se siguen describiendo como agnósticos.

La Incertidumbre Frente a la Ignorancia

Ser agnóstico no significa que uno tenga que sentirse cómodo con su ignorancia, sin hacer algo para librarse de su incertidumbre. La ignorancia y el agnosticismo son dos cosas completamente diferentes. Si no sé mucho acerca de la trigonometría, eso no me convierte en agnóstico con respecto a la trigonometría – sino que me hace ignorante de la trigonometría. Alguien que se dice ser agnóstico, pero que sin embargo no ha interactuado realmente con los argumentos a favor y en contra de la existencia de Dios, no es un buen agnóstico. Los agnósticos son aquellos que han examinado la cuestión, que buscan la evidencia, pero que aún no han llegado a una conclusión. Un individuo que no sabe nada acerca de un tema en particular, y por lo tanto no tiene una posición definida, no es un agnóstico. Un "buen agnóstico" es aquel que trata de comprender mejor el tema, acumulando pruebas que finalmente lo llevarán a tomar una decisión sobre la existencia de Dios.

Muchos de los que se ponen la etiqueta de agnósticos, no son más que cobardes intelectuales que no quieren tomarse el tiempo para estudiar las diferentes posiciones, evaluar las pruebas y tomar una decisión sobre lo que es verdadero y lo que es falso. Ellos prefieren quedarse en el cerco de la indecisión toda su vida, sin tomar alguna posición absoluta. Para ellos es mucho más cómodo quedarse sin alguna posición que trabajar por encontrar la verdad, y luego mantenerse firmes en sostener aquella verdad en contra del error. Así que mientras ellos dicen que están en la búsqueda de la verdad, a menudo no la buscan más allá de la punta de su nariz. Algunos mirarán hacia las cumbres, pero nunca se permitirán encontrar la verdad, porque es más fácil y más conveniente para ellos decir que son buscadores de la verdad, que ser unos verdaderos buscadores.

Proceso Vs. Posición

Si hablamos técnicamente, el agnosticismo no es en absoluto una posición, sino que es un método/proceso epistemológico para llegar a una posición ontológica. El agnosticismo es el vehículo epistémico a través del cual se viaja para llegar a una posición epistemológica sobre una cuestión ontológica. Dicho de otra manera, el agnosticismo es la ruta epistémica del individuo, mientras que el teísmo y el ateísmo son los destinos.

Thomas Huxley, apodado el Bulldog de Darwin (por haber sido un ferviente defensor de la Teoría de evolución de las especies), fue el primero en introducir el concepto de agnosticismo, y lo describió de la siguiente manera:

“El agnosticismo no es un credo sino un método, la esencia en la que se sustenta la aplicación rigurosa de un solo principio. Positivamente, el principio se puede expresar como: “en los asuntos intelectuales, sigue tu razón tan lejos como te lleve, sin importar ninguna otra consideración”. Y negativamente: “en los asuntos intelectuales, no pretendas que son ciertas las conclusiones que, o no han sido demostradas o directamente no son demostrables”. No es correcto que un hombre diga que está seguro de la verdad objetiva de una proposición, a no ser que pueda demostrar lógicamente lo que justifica aquella certeza”.

En el sentido original, el agnosticismo significa que no debemos pretender saber más de lo que realmente sabemos. Si tenemos conocimiento, debemos reclamarlo. Si no tenemos conocimiento, no debemos reclamarlo. En este sentido, el agnosticismo es un escepticismo metodológico, con miras a llegar a una conclusión.

David Eller, señaló que "el agnosticismo... no es una rama de la religión sino de la epistemología, la filosofía del conocimiento: ¿Cómo es posible decir que sabemos con un cierto grado de certeza aceptable, y cómo sabemos que lo sabemos? Más exactamente, se trata de un método en lo que se refiere al conocimiento, un método para separar lo que con razón se puede decir que sabemos de lo que no podemos justificar que sabemos... El agnosticismo no lo invita a suspender el juicio, sino que lo invita a llegar a alcanzar el juicio a la plena luz de los hechos y de la lógica, y apoyarse en ello" [1]

El agnosticismo, entonces, no es una tercera posición alternativa sobre la cuestión de Dios. La Ley del Medio Excluido garantiza que no puede haber una tercera posición en este tema. Dios existe o no existe. El agnosticismo es un método/proceso que se utiliza para llegar a una de estas dos conclusiones. Hoy, sin embargo, muchos han abandonado el agnosticismo como un proceso, y se han inclinado a favor del agnosticismo como una posición, porque esto los invita a menor confrontación en nuestro mundo pluralista. "Es más aceptable ser 'un agnóstico' que 'un ateo', ya que esto aparentemente no refuta la creencia, sino que simplemente no la comparte". [2]

Conclusión

A menudo, los agnósticos se enorgullecen de ser de mente abierta. Pero cuando su filosofía de partida acerca de la verdad, es que nunca se puede conocer la verdad (lo que en sí mismo es una pretensión de verdad absoluta y por lo tanto es incompatible con la filosofía agnóstica, ¡porque uno sabe absolutamente que no se puede saber nada en absoluto!), esto los convierte automáticamente en mentes cerradas. La mente sólo puede ser abierta si es que hay algo "allá afuera" para descubrir y conocer. Si no hay nada qué descubrir, entonces la mente está verdaderamente cerrada, y sólo entonces estamos justificados para no preocuparnos por buscar la verdad y por reclamar la verdad ante aquellos que tienen opiniones contrarias. El agnosticismo que degenera en un "yo no hablo de religión", no es en lo absoluto el agnosticismo. Tal persona ya ha llegado a la posición de que no puede haber alguna respuesta, o la respuesta no es importante. Sin embargo, tal posición no es agnóstica sino que piensa estar segura de saber algo, y por lo tanto no es agnosticismo en lo absoluto. Los verdaderos agnósticos, están persiguiendo activamente la verdad, examinando toda la evidencia disponible, y están listos para asumir una posición una vez que hayan evaluado las pruebas suficientes. ¡Es por eso que un verdadero agnóstico, no puede permanecer como agnóstico por mucho tiempo!


Referencias

[1] David Eller, "Agnosticismo: La base para el ateísmo, no una alternativa para éste", disponible en Internet en:
http://www.atheists.org/content/agnosticism-basis-atheism
Consultado el 28 de diciembre de 2004.
[2] Ibídem.
"La ley del medio excluido, es una ley de la lógica que indica que toda proposición debe ser verdadera o falsa, pero no puede ser ambas cosas simultáneamente, ni puede dejar de ser alguna de las dos cosas".