viernes, 10 de octubre de 2014

Invocar (Epikaleomai) el Nombre de Jesús en el Bautismo en Agua


Por Julio César Clavijo Sierra
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Pregunta:

Hno. Julio César Clavijo, muchos comentaristas trinitarios argumentan que en el suceso de Hechos 22:16 la palabra invocar (del griego epikaleomai) tiene una trascendencia muy diferente a la de pronunciar audiblemente el nombre de Jesús en el bautismo. En efecto, la palabra invocar NO es sinónima de pronunciar, pero desde nuestra perspectiva ¿Cómo explicaríamos este punto?


Respuesta:

El Señor Jesús lo bendiga.

Como usted lo nota, algunos comentaristas trinitarios dicen que porque invocar no es lo mismo que pronunciar, esto conduciría a que la Biblia no demanda que el nombre de Jesús deba ser pronunciado en el bautismo. Pero ésta no es más que otra de las tantas excusas que aquellos trinitarios inventan en su afán de desobedecer el mandamiento bíblico del bautismo en el nombre de Jesús.

Por supuesto que hay diferencia entre invocar y pronunciar. La invocación demanda el llamado a alguien, mientras que pronunciar es simplemente emitir sonidos. La diferencia es grande, aunque es claro que para invocar se requiere pronunciar.

En Hechos 22:16, Ananías le mandó a Pablo que se bautizara y lavara sus pecados invocando el nombre de Jesús. La palabra griega que se usa es epikaleomai, que significa “llamar sobre” o “invocar”. Es bien claro que lo que aquí se le mandó a Pablo, es que pronunciara a su favor el nombre de Jesús en su bautismo. Además, la práctica de invocar el nombre de Jesús en el bautismo no se saca solamente de Hechos 22:16, pues el mismo verbo invocar aparece también en Hechos 15:17: “los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre” y en Santiago 2:7: “¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?”. Esto corresponde al nombre de Jesús invocado en el bautismo (y en todo lo que corresponde al plan de salvación).

El Léxico de Strong, asigna a epikaleomai el código G1941 y lo traduce como invocar ayuda, o también una invocación en adoración. Esta palabra, viene de otras dos palabras griegas que son: epi que significa “sobre”, y kaléo que significa “llamar”. Además, el Léxico de Strong asigna el código G2564 a la palabra kaléo y la define como llamar (propiamente en voz alta)… decir, invitar, llamar…”

El Diccionario Vine, dice esto de epikaleomai. “Llamar sobre. Tiene el significado de apelar en la voz media, que conlleva a la sugerencia de un interés especial por parte del ejecutante de una acción en aquello a lo que está dedicado. Esteban murió mientras invocaba el nombre del Señor (Hechos 7:51)”.

Esteban invocó el nombre del Señor Jesús, y por lo tanto pronunció a su favor el nombre de Jesús, llamando a Jesús en el momento en que estaba muriendo. Del mismo modo, es claro que el nombre de Jesús debe ser invocado en el bautismo (es decir pronunciado y llamado a nuestro favor en el bautismo).

Muchos piensan que el nombre de Jesús no tiene que ser necesariamente invocado si se apela a la autoridad de Jesús,  pero no se dan cuenta que para contar con la autoridad de Jesús a nuestro favor, es necesario invocar su nombre. Por ejemplo, el apóstol Pablo invocó literalmente el nombre de Jesús para contar con la autoridad de Jesús a fin de echar fuera a un demonio. “Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora” (Hechos 16:18). La Escritura nos ordena: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él [es decir, por medio del nombre de Jesús]” (Colosenses 3:17). [1]


Referencias 

[1] Un Bautismo sin el Nombre no es un Bautismo Válido
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/un-bautismo-sin-el-nombre-no-es-un.html