martes, 5 de febrero de 2013

Testimonio del Hno. Joel Pérez Herrera Sobre la Revelación de la Unicidad de Dios

Testimonio del hermano Joel Pérez Herrera (5 de febrero de 2013)


El Señor Jesús les bendiga y que su gracia esté sobre todos ustedes y en especial sobre la persona que lee este testimonio a través de la página web de nuestro hermano Julio César Clavijo que ha sido bendición para nosotros.

Quiero compartirles por la gracia de mi Señor Jesús, el testimonio de la revelación de su nombre, que ha sido un bello regalo que Dios me dio para comenzar una obra en Manzanillo, México.

Mi nombre es Joel Pérez Herrera, tengo 37 años, soy casado, con un hijo pequeño y me dedico a la asesoría de logística portuaria en el puerto de Manzanillo, México.

Conocí de Dios en una iglesia trinitaria a los 21 años, en Acambaro Gto México. De ahí tuve que viajar al puerto de Manzanillo Col México por cuestiones de trabajo, donde seguí congregándome en una iglesia trinitaria. En mi afán por servir a Dios en mi corazón, oré por mi esposa a las 28 años y Dios me llevó a conocerla en una iglesia del G12 donde estuve por 5 años (más o  menos) cursando el instituto de preparación en esa organización, con temas tales como escuela de líderes, escuela de maestros, y donde siempre nos enseñaban que los que creían en el nombre de Jesús no querían al Espíritu Santo ni al Padre, y nos enseñaban que ellos blasfemaban contra el Espíritu Santo. Aunque en mí no estaba del todo claro esa enseñanza, yo pensaba que estaba en lo correcto, pues empecé a buscar un instituto bíblico trinitario en Manzanillo, donde estuvimos con el propósito de graduarnos para pastores, pero en ese instituto me hablaron más fuerte en contra de los que creían en el nombre y decían muchas cosas malas sobre ellos.

En una ocasión, en horas de la noche, Dios me trajo la revelación de que preparara un lugar y que reuniera a los de mi casa porque les iba a dar agua, pero yo le pregunte qué era lo que yo iba a enseñarles, entonces me comenzó a dar la revelación acerca de su nombre y el propósito de la salvación, mostrándome así que Él se manifestó de muchas maneras, y para traer su gracia se manifestó como el Hijo de Dios, para darnos ejemplo y también para darnos a nosotros la potestad de ser hechos hijos de Dios.

Comencé a buscar en la Biblia y en Internet para ver si existía alguien que ya estuviera predicando esto, ya que un pastor trinitario de Mazanillo me decía que me fuera con los unitarios, pero yo no sentía que tuviera que ir ahí, sino mas bien que tenía que levantar una obra como Dios me lo había mostrado y basado en Efesios 4:5: “un Señor, una fe, un bautismo”. Esta fe es la que muchos rechazan, por creer en un perfil doctrinal de hombres, como es el dogma de la trinidad.

Encontré en Internet una iglesia llamada IPUC (Iglesia Pentecostal Unida de Colombia) y encontré la pagina de Julio César Clavijo, y me di cuenta que lo que Dios me había revelado ya otros habían recibido. Era la misma revelación. Así como también descubrí lo que es el misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16)  y de la Unicidad de Dios (Marcos 12:29).

Al descubrir lo que Dios ya me había mostrado, hablé con mi esposa y le prediqué acerca de la revelación del nombre de Jesús, ya que ella también era muy creyente como trinitaria, pero gracias a Dios me escuchó y entendió. Al no haber de momento quien nos bautizara en el nombre de Jesús, ella y yo nos bautizamos por sí mismos, sabiendo que ella tiene autoridad sobre mi cuerpo y yo sobre el de ella. Yo la bauticé invocando el nombre de Jesús y ella me bautizo a mí. Poco tiempo después bautizamos a 6 personas, de las cuales 4 eran trinitarias. Desde entonces preparé el lugar para reunir a mi familia y a más personas nuevas que se unieron  a este ministerio de poder que Dios me dio, revelándome que Jesucristo dio una orden en Mateo 28:19 aclarando que toda autoridad le fue dada sólo a Él en el cielo y en la tierra, a fin de que nosotros vayamos y bauticemos en el nombre, que sin duda es el nombre de Jesús (Hechos 2:38), creyendo en una fe poderosa y un Señor glorioso que es Jesucristo, nuestro único y verdadero Dios. (1. Juan 5:20).



Recibí en cada área de enseñanza las respuestas directamente de Dios sobre las declaraciones de esta revelación, en cuanto a como adorar a Jesús nuestro Dios, en cuanto a honrar al Padre, y también en cuanto a la blasfemia en contra de Dios (el Espíritu Santo). Desde entonces dejé la iglesia trinitaria y ahora mi esposa y yo estamos trabajando para enseñar la verdad. Tenemos personas que eran trinitarias y a quienes Dios envió directamente a nuestro ministerio pentecostal del nombre de Jesús, revelándoles que tenían que estar apoyando en nuestro ministerio.

La iglesia se llama centro cristiano Yahveh-Mekaddesh - Un Señor, una fe, un bautismo (Iglesia Pentecostal de Manzanillo)


¡Dios les bendiga!