miércoles, 27 de marzo de 2013

La Variación (Ley de Clases)


Por Arlo E. Moehlenpah, D.Sc. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013

Capítulo 17 del Libro Creación Versus Evolución – Consideraciones Científicas y Religiosas. Para descargar completo este libro, de clic en este enlace,
www.pentecostalesdelnombre.com/images/CvE_Spanish%206-21-13.pdf

“Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:24-25)

¿De qué manera la teoría de la evolución contradice la “ley de clases”?

Génesis 1:24-25 dice: “Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno”.  Las frases según su género y según su especie, se utilizan por lo menos diez veces en el relato de la creación (ver Génesis 1:11, 1:12, 1:21, 1:24, 1:25). Estas se aplican tanto a los reinos vegetal y animal. Específicamente, se mencionan los pastos, las hierbas, los árboles, los peces, las aves, las bestias y las serpientes y todo lo que se arrastra sobre la tierra. Lo que esto significa, es que los árboles de pera producen peras y no plátanos o monos. Las vacas tienen terneros y los caballos engendran potros. En otras palabras, “lo semejante produce lo semejante”. La teoría de la evolución contradice “la ley de clases” cuando dice que un tipo de criatura puede evolucionar en otra clase.

¿Por qué un perro no puede reproducirse con un gato?


Los perros producen perritos y los gatos producen gatitos. Los perros no se aparean con los gatos y producen “perratos”. Aunque hay una gran variedad de perros y gatos, estos no se cruzan entre sí. La ciencia moderna ha establecido que la información del código presente en las moléculas del ADN, no permite que la reproducción tenga lugar entre un perro y un gato. El Creador ha diseñado cada clase para que permanezca separada, en lugar de mezclada.[1] Cada tipo de criatura viviente tiene su propio código (de genes) y sólo puede reproducir a su propia clase. Las variaciones son causadas por formas variables del mismo gen llamado alelo.[2] Su abundante variedad es posible dentro de cada clase, pero no entre las diferentes clases.

¿Qué ejemplos de variaciones tenemos en la naturaleza? 


Es fácil observar grandes variaciones en la naturaleza dentro de los tipos básicos de los animales. Por ejemplo, los perros van desde los perros pequeños como el Chihuahua y el pequinés, hasta los perros grandes como el San Bernardo o el Gran Danés. La reproducción selectiva produce estas variedades. Sin embargo, si todos los perros fueran dejados juntos, los mestizos que resultaran después de unos años, tendrían menos variedad.

Los pequeños cambios biológicos o variaciones, como por ejemplo en el color y el tamaño, a veces son llamados micro-evolución, pero la micro-evolución no produce una nueva información genética. Dios diseñó el código genético con la capacidad de producir una variedad interesante dentro de cada clase. Los creacionistas no tienen problemas con el concepto de micro-evolución, excepto cuando este término es confundido por algunas personas con la macro-evolución que contradice a la verdadera ciencia y a la Biblia. La macro-evolución implicaría la producción de una nueva información genética que permitiría grandes cambios biológicos (por ejemplo, los anfibios convirtiéndose en reptiles). La macro-evolución nunca se ha observado.[3] Incluso dentro de los seres humanos hay una variación tremenda, pero sólo hay una especie humana. Esto se discutirá más adelante en el capítulo 28, El Origen de las Razas.

¿Las polillas moteadas son un ejemplo de la evolución? 


La historia de los libros de texto es la siguiente. “Las polillas moteadas presentan variedad blanca y negra. Antes de la revolución industrial, los troncos de los árboles eran relativamente de color claro y las aves podían detectar fácilmente a las polillas negras, por lo que no había muchas de ellas. Las polillas blancas se camuflaban con los troncos de los árboles y no eran vistas con la misma facilidad, por lo que hubo un mayor porcentaje de polillas blancas. Después de la revolución industrial, el hollín de las fábricas hizo que los troncos de los árboles se oscurecieran  y las polillas blancas fueron más fáciles de ver y de ser comidas por las aves. Después de esto, las polillas negras comenzaron a ser mayores en porcentaje”.

Sin embargo, aquí hay varios problemas. El primero, es que no hubo ninguna evolución hacia una nueva clase de polilla. Todo lo que cambió fue la proporción de polillas negras y de polillas blancas.[4] Pero lo peor, es que la mayoría de las imágenes presentadas en los libros de texto, mostraron en realidad a polillas muertas que fueron pegadas a los árboles (la suposición no era precisa porque las polillas no descansan normalmente sobre troncos). Un biólogo evolucionista que convenga con la historia de la polilla moteada, tiene que ser descartado.[5]

¿Qué pasa con los pinzones de las Islas Galápagos? 


Darwin trató de utilizar a los pinzones como evidencia de la evolución. Si bien hay mucha variedad en su tamaño, coloración y otros hábitos, todos son pinzones. Esto ilustra de nuevo las posibles variedades dentro de las clases.[6]


Referencias

[1] Phillip E. Johnson, Proceso a  Darwin, InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1993, 110.
[2] Lawrence Richards, Simplemente no Podría Suceder – Evidencias Para Edificar la Fe de los Jóvenes, Word Publishing, Dallas, TX, 1989, 76-77.
[3] Paul S. Taylor, Libro Ilustrado de Respuestas Sobre Los Orígenes. Eden Productions, P.O. Box 41644, Mesa, AZ, 1990, 84.
[4] Ricki D. Pavlu, Evolución, Cuando el Hecho se Convirtió en Ficción, Word Aflame Press, Hazelwood, MO, 1986, 154-155.
[5] Carl Wieland, Adiós a las Polillas Moteadas, Una Clásica Historia Evolutiva se Viene Abajo. http://creation.com/goodbye-peppered-moths
[6] Ibídem, 151-152.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La Teleología - El Estudio del Diseño y el Propósito en la Naturaleza

Por Arlo E. Moehlenpah, D.Sc. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013.

Capítulo 29 del Libro Creación Versus Evolución – Consideraciones Científicas y Religiosas. Para descargar completo este libro, de clic en este enlace:
www.pentecostalesdelnombre.com/images/CvE_Spanish%206-21-13.pdf

La variedad de formas geométricas que se presentan en los organismos vivos es bastante notable. Las flores, las hojas y muchos animales revelan formas asombrosas que deslumbran nuestro espíritu. Dios, el Gran Diseñador de todo esto, es absolutamente formidable. 


¿Qué ejemplos sencillos se pueden utilizar para ilustrar el principio teleológico?


William Paley (1743-1805), en su libro Teología Natural, presentó un fuerte argumento para la verdad del Creador y su obra. Un ejemplo que dio, fue el de un hombre que atravesando un campo se encontró con dos objetos situados en el suelo, a saber: un reloj y una piedra. De inmediato, aquel hombre reconoció que no había nada inusual en torno a la piedra, pero que el reloj se encontraba en una categoría diferente. El reloj mostraba planificación y artesanía, belleza y utilidad, por lo que éste requería claramente de un relojero, y no era simplemente el producto de la meteorización, la erosión, etc. Así que Paley aplicó este principio de sentido común a todos los seres vivos de la tierra. La complejidad de los seres vivos es mucho mayor que la de cualquier reloj que se haya construido. Sin duda, el diseño que se observa en los sistemas vivos requiere de un diseñador. Este reconocimiento de la planificación inteligente en la naturaleza, se conoce como el argumento teleológico. El universo parece estar cuidadosamente diseñado para el bienestar de la humanidad, desde el nivel atómico hasta las galaxias y más allá. [1] [2]


Gary Parker utilizó un ejemplo similar, de alguien que paseando por un arroyo encontró un guijarro de una forma interesante, y después encontró una punta de flecha indígena. Considerando que el tiempo, el azar y la erosión rodearon al guijarro, es evidente que los procesos naturales no formaron las virutas angulares agudas de la punta de la flecha. Aún sin ver al indígena o el  proceso de fabricación de la punta de la flecha, él reconoció de inmediato la evidencia de diseño y propósito. Del mismo modo, una mezcla al azar de aluminio, caucho y gasolina no hace volar a un objeto, sino que debe haber un diseñador de aviones. Una explosión en una fábrica de ladrillos no produce un edificio, pues tienen que haber arquitectos y constructores. [3]


B. J. Ranganathan, usó la ilustración de dos personas que en una playa se acercan a un castillo de arena. Ambos coinciden en que el castillo existe y probablemente estarían de acuerdo en la mayoría de las cosas que podrían ser observadas, como el color, el tamaño y la forma. Sin embargo, ellos no están de acuerdo en cómo se originó el castillo. Uno cree que alguien lo hizo, mientras que el otro piensa que llegó allí por las fuerzas aleatorias del viento y las olas. Ninguno de los dos puede probar su posición, porque ninguno estuvo allí para ver cómo éste castillo entró en existencia. ¿Cuál explicación o fe es más razonable?  [4]


Ken Ham, gusta de utilizar el ejemplo del Monte Rushmore, cuando enseña en las escuelas públicas. Él le pide a los estudiantes que digan cuántos de ellos creen que las cabezas de los presidentes llegaron allí por millones de años de erosión eólica e hídrica. Nadie cree eso, porque saben que las cabezas tuvieron que ser talladas de acuerdo con un plan y un diseño. [5] El diseñador Gutzon Borglum, trabajó durante catorce años en este proyecto, que fue terminado más tarde por su hijo. La cabeza de George Washington es de 18,3 metros de altura (cinco pisos). El monumento total es más alto que la Gran Pirámide de Egipto. [6]

¿Cuáles son algunos ejemplos del principio teleológico en los reinos vegetal y animal?


La cáscara de la nuez está diseñada para conservar la pulpa y para proporcionar la semilla para los futuros árboles. La proporción de resistencia a peso es fenomenal. La cáscara tiene una forma de cúpula rígida con una superficie fuertemente acanalada y está hecha de material muy ligero. ¿El diseño de la nuez es producto de la evolución o de un maestro diseñador? [7]


Incluso las lombrices de tierra son criaturas especialmente diseñadas. Ellas proporcionan alimento para las aves y hurgan a través de la tierra haciendo una importante contribución a la fertilización, la aireación y el drenaje del suelo. ¿Podría su valiosa labor haber surgido a través de las mutaciones o por medio de la selección natural a través de su lucha por la existencia, como los evolucionistas proponen? ¿O es mejor reconocer que desde el principio, el Creador diseñó y planificó a la lombriz de tierra para que sirviera al mundo de las plantas? [8]


El pájaro carpintero es un ave que usa su fuerte pico como un cincel para abrir orificios en los árboles en busca de insectos. Éste tiene que tener algún tipo de sistema amortiguador para evitar los dolores de cabeza o la sacudida y batida de sus sesos. La mayoría de los pájaros carpinteros tienen sus dedos dispuestos de tal modo que puedan agarrarse a los árboles para subir y bajar los troncos. Dos de los dedos de sus pies apuntan hacia adelante y dos apuntan hacia atrás. Ellos usan su cola tiesa como un apoyo mientras se aferran a un árbol. Los pájaros carpinteros tienen lenguas largas cubiertas con saliva pegajosa, que lanzan hacia afuera para sacar a los insectos de sus escondrijos. En realidad, la lengua del pájaro carpintero no es tan larga como parece. Está sujeta al hioides, que es una estructura de hueso y tejido elástico. El hioides, que pasa alrededor del cráneo, empuja fuera de la boca la lengua del pájaro carpintero cuando éste se alimenta. El pico, los dedos, la cola y la lengua del pájaro carpintero no son producto del tiempo y la casualidad, sino que más bien son una evidencia más del diseño del gran Creador. [9] [10] 


El pingüino es un ave poco común, ya que sus alas son aletas cortas que están diseñadas para la natación más bien que para el vuelo. Sus patas, que se utilizan para la movilidad, se encuentran en el extremo del cuerpo, en lugar de estar en el centro, como en las otras aves. Las plumas largas y delgadas tienen mechones suaves en su base, de modo que el viento y el agua no pueden penetrar. Debajo de las plumas, hay una capa de grasa que sirve como un aislante. El patrón de crianza es extremadamente inusual. Los pingüinos pueden caminar tan lejos como 145 Km. desde sus lugares de crianza. Cuando la hembra pone su huevo, ella lo rueda sobre sus patas y luego lo cubre con un pliegue de piel para impedir que el huevo se congele. A continuación, el macho toma el huevo entre sus patas y lo cubre con su pliegue de piel. La hembra regresa al agua y se alimenta durante casi dos meses, mientras que el macho permanece de pie, colocando su espalda contra los ventarrones y las tormentas de agua y nieve, en espera a que el huevo eclosione. De algún modo, la hembra regresa justo a tiempo, eligiendo a su propio compañero entre miles de pingüinos, para alimentar al polluelo con pescado a medio digerir. A continuación, el macho va al mar para alimentarse y obtener alimentos. Cuando vuelve, de alguna manera reconoce a su descendiente y lo alimenta justo a tiempo. Los padres se turnan para pescar y traer alimentos. ¿Podrían los sorprendentes patrones de diseño y de crianza de los pingüinos ser un producto de la evolución, o fueron cuidadosamente planeados y diseñados por el Creador? [11] 


El vombátido es un marsupial que solamente se encuentra en Australia, y es rechoncho, con patas cortas, sin cola y algo parecido al tejón. La bolsa del vombátido se abre hacia atrás, no hacia adelante como la del canguro. El vombátido hace túneles y madrigueras bajo la tierra, a veces hasta de 30 metros de longitud. Si el vombátido tuviera su bolsa orientada hacia adelante, ésta se llenaría de polvo, por lo cual la cría moriría y el vombátido se extinguiría. Una guía evolucionista de Australia, declaró que la evolución es realmente maravillosa, pues durante millones de años giró lentamente la bolsa del vombátido para que él pudiera hurgar bajo la tierra. Usted podría preguntarse: ¿Qué sucedió durante los millones de años en los que duró dando la vuelta? No, la bolsa con su abertura hacia atrás es evidencia del Creador, quien diseñó muy bien todas las cosas desde el principio. [12]


La jirafa es el animal más alto del mundo, con alturas que alcanzan hasta cinco metros y medio. La jirafa tiene varias características de diseño especial. Tiene un corazón de gran volumen, con el fin de bombear la sangre por todo el recorrido hasta la cabeza. El cerebro se vería perjudicado si no recibiera suficiente sangre, pero también se vería perjudicado si recibiera demasiada sangre. Este sería el caso si la jirafa agachara su cabeza para beber sin contar con otras de sus características de diseño especial. La jirafa tiene algunas válvulas en los vasos sanguíneos del cuello, que en estos casos se cierran impidiendo que la sangre corra hacia el cerebro. Como protección adicional, también hay algo de tejido esponjoso debajo del cerebro. ¿Tú crees que estas características especiales, junto con su largo cuello, se desarrollaron todas por sí mismas en un largo tiempo? Es mucho más fácil creer que Dios creó a la jirafa entera. [13] 


Referencias:

[1] Donald B. DeYoung, “Diseño en la Naturaleza, El Principio Antrópico”, Artículo de Impacto No. 149, Institute for Creation Research, El Cajón, CA, Noviebre de 1985.
[2] John D. Morris, “¿Un Relojero Hizo el Reloj?” Back to Genesis Article, Institute for Creation Research, El Cajón, CA, Marzo de 1990.
[3] Gary Parker, “Las Cosas que Son Hechas” Artículo de Impacto No. 62, Institute for Creation Research, El Cajón, CA, Agosto de 1978.
[4] B.G. Ranganathan, ¿Orígenes? The Banner of Truth Trust, 3 Murrayfield Road, Edinburgh EH12 6EC, P.O. Box 621,Carlisle, PA, 1988.
[5] Ken Ham, “Relojes y Vombátidos”, Back to Genesis Article, Institute for Creation Research, El Cajon, CA, March 1990.
[6] El Libro Enciclopédico Mundial, 1979, Vol. 13, 734.
[7] Fred John Meldau, Por Qué Creemos en la Creación y no en la Evolución, Christian Victory Publishing Co., Denver, CO, 1959, 103.
[8] El Libro Enciclopédico Mundial, 1979, Vol. 6, 21.
[9] El Libro Enciclopédico Mundial, 1979, Vol. 21, 331.
[10] Richards, 103, 104, 123.
[11] Ibídem, 104-105.
[12] Ham, “Relojes y Vombátidos”.
[13] Geoff Chapman, “La Jirafa”, Creación Ex Nihilo, Volumen 12 No. 1, Diciembre 1989-Febrero 1990.

sábado, 2 de marzo de 2013

Los Orígenes Humanos

Por Arlo E. Moehlenpah, D.Sc. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013.

Capítulo 27 del Libro Creación Versus Evolución – Consideraciones Científicas y Religiosas. Para descargar completo este libro, de clic en este enlace:
www.pentecostalesdelnombre.com/images/CvE_Spanish%206-21-13.pdf


La supuesta evolución del hombre a partir del mono

¿Por qué la antropología física está tan fuertemente influenciada por factores subjetivos?

“La antropología física - el estudio de los orígenes del hombre - es el campo que a lo largo de la historia ha estado más fuertemente influenciado por los factores subjetivos que cualquiera otra rama de la ciencia respetable”.[1] Este campo todavía sigue pidiendo confirmación empírica. La presión para la confirmación es tan fuerte, que ha conducido a algunos fraudes espectaculares. A menudo, el origen de la humanidad es retratado por los evolucionistas en la forma de un gráfico. Ellos muestran una serie de dibujos de monos, que poco a poco se van convirtiendo en hombres-mono, y luego en el hombre. Así ellos tratan de mostrar a partir del registro fósil, que los antepasados prehistóricos avanzaron lentamente hacia arriba, desde la oscuridad de la selva para convertirse en la humanidad. El Dr. Derek Ager, ex presidente de la Asociación Geológica Británica, admitió que “prácticamente cada historia evolutiva que había aprendido como estudiante, ya ha sido desacreditada”.[2] Tal es el caso de las historias de “los hombres prehistóricos”.

¿Cuáles son algunos de los llamados “hombres prehistóricos” que se han desacreditado?  

El Ramapithecus

El Ramapithecus. El sufijo “pithecus” significa “simio”. Este fósil fue hallado en la India en 1932.[3] Los Libros Tiempo-Vida, afirman que “el Ramapithecus es ahora considerado por algunos expertos como el más antiguo de los antepasados del hombre en una línea directa”.[4] Este estado homínido se basa en unos cuantos dientes, algunos fragmentos de mandíbula y sin lugar a dudas un paladar de forma humana. Esta idea ha sido promovida a través de ilustraciones que rutinariamente muestran al Ramapithecus caminando casi tan vertical como el hombre. Sin embargo, el fósil consistía de solamente una mandíbula y unos dientes. Actualmente, la mayoría de los expertos reconocen que el Ramapithecus no era más que una forma extinta de orangutanes. Los ortodoncistas han demostrado que la angulación de la mandíbula es un indicador poco fiable para ser relativo a lo humano y no debe ser el factor determinante para decidir si un hueso de la mandíbula es de un ser humano o de un simio. Hay una gran variación en el grado de angulación dentro de los seres humanos y los simios.[5]

Caricatura Sobre el hallazgo del hombre de Nebraska

El hombre de Nebraska. (Hesperopithecus haroldcookii). El geólogo de campo, Harold Cooke, envió un diente a Henry Fairfield Osborn, director del Museo Americano de Historia Natural, con el fin de determinar la criatura a la que había pertenecido. Osborn y algunos especialistas dentales, concordaron en que esta era la primera evidencia de un simio antropoide en el hemisferio occidental. Lo llamaron Hesperopithecus, el mono del oeste y también fue conocido como el “Hombre de Nebraska”. Después de un período de 4 años y medio, este diente fue identificado como el diente de un cerdo salvaje. Antes de esta exposición, se pensó que este hombre de Nebraska estaba a medio camino entre el de hombre de Java y el hombre de Neandertal.

El Hombre de Piltdown

El hombre de Piltdown. En 1912, Charles Dawson y A. S. Woodward, anunciaron el descubrimiento de un hombre-mono en la grava cerca de Piltdown, Sussex, Inglaterra. Lo que encontraron fue un cráneo fósil roto y una mandíbula. En 1953, Kenneth Oakley demostró que el cráneo y la mandíbula no se correspondían entre sí. El “hombre de Piltdown” resultó ser el cráneo un hombre moderno y la mandíbula de un simio. Estos huesos habían sido tratados químicamente para darles un aspecto envejecido y los dientes habían sido limados para darles un aspecto desgastado. El falsificador había limado los molares bastante lobulados de la mandíbula del orangután para darles la apariencia plana de los molares humanos. Sin embargo, toda la presentación no le quedó en un mismo plano, lo cual debería haber sido obvio por los expertos que examinaron críticamente al espécimen. [6] [7] La “ciencia” moderna, se dejó engañar por más de cuarenta años. Todo el asunto fue un engaño. Los funcionarios del Museo Británico protegieron a estos fósiles de la inspección hostil, lo que les permitió moldear la opinión pública durante más de cuarenta años.[8] Este ocultamiento de la evidencia es un escándalo mayor al fraude original.

Una reconstrucción imaginaria del supuesto hombre de Pekín

El hombre de Pekin (Sinanthropus). Estos fósiles fueron encontrados en 1920, a unos cuarenta kilómetros de Pekín, China. La muestra constaba de cráneos y dientes, pero casi no habían huesos de las extremidades. Después de su descubrimiento y descripción, los huesos originales se “perdieron” entre 1941 y 1945. Algunos creen que la desaparición de los huesos y el ocultamiento de restos humanos hallados en el sitio, pudo haber sido un encubrimiento hecho por los evolucionistas para tratar de mantener viva la fe en el Hombre de Pekín. Otros creen que solo fue un giro del destino. A una reconstrucción de los cráneos se le llamó “Nellie”. La mayoría de los cráneos habían sido golpeados, y en el mismo sitio se encontraron restos de fósiles humanos y sus herramientas. El Hombre de Pekín, es probablemente una variedad de monos que se extinguió al ser cazados y comidos por los humanos de la China, que consideraban a los sesos de los monos como un manjar.

Reconstrucciones imaginarias de Lucy y su compañero homínido, los supuestos australopithecus afarensis

El australopithecus afarensis. Australopithecus, significa literalmente “simio del sur”. En Etiopía, en 1974, Donald Johanson descubrió un esqueleto de austalopithecus afarensis con cerca del 40% completo. Le dio el nombre de “Lucy” por una niña que era mencionada en la canción de los Beatles (“Lucy en el cielo con diamantes ...”). Todo el mundo está de acuerdo en que del cuello para arriba, “Lucy” era parecida a un gorila. Asimismo, del cuello para abajo, casi todas sus características no eran las de un humano. “Lucy” no era una antepasada de los humanos. En el mejor de los casos, era una forma de simio extinta; en el peor de los casos, era una combinación de dos o tres especies. Esta todavía es considerada como una de las mejores “evidencias” de la evolución humana.[9] Hoy en día estos animales ya no son considerados antepasados del hombre, sino una variedad de simios extintos.[10]

Una reconstrucción imaginaria del supuesto hombre de Java

El hombre de Java (pithecanthropus erectus). En la década de 1890, Eugene Dubois viajó a la isla de Java para descubrir al “eslabón perdido” y probar la teoría de la evolución. Él encontró la tapa de un cráneo, un fémur y varios dientes. A este grupo de fósiles le llamó el “Hombre de Java”. Dubois solo le permitió ver los fósiles a unos pocos privilegiados. Además, él no reveló que el hueso fémur fue encontrado un año más tarde, a unos 14 metros de distancia de donde fue encontrada la tapa del cráneo. Eugene Dubois estuvo tan obsesionado con sus hallazgos de restos del hombre antiguo, que durante treinta años logró ocultar el hecho de que cerca de la época en que reunió los fragmentos de su famoso hombre de Java, también había encontrado dos cráneos humanos (cráneos de Wadjak) en sedimentos similares. El estatus de “eslabones perdidos” que se dieron a los fósiles del hombre de Java, habría sufrido si de manera simultánea se hubieran revelado los cráneos de Wadjak.[11] La investigación posterior, ha demostrado que el hueso de la pierna es casi sin duda el de un ser humano, y la tapa del cráneo es muy parecida a la de un simio. Al final de su vida, Dubois anunció que los fósiles no eran los restos de un hombre-mono y que el cráneo pertenecía a un gibón gigante.[12]

Reconstrucción imaginaria del hombre de neandertal

El hombre de Neandertal. En 1856, algunos obreros desenterraron un esqueleto parcial en una cueva cerca de Neander, Alemania. Los evolucionistas se aprovecharon del Neandertal catalogándolo como un eslabón perdido entre el simio y el hombre. El Neandertal fue reconstruido para mostrarlo caminando en una una postura encorvada y con la cabeza hacia adelante. Esta apariencia, le dio a este hombre características parecidas a las de un simio, para prestar apoyo a la teoría de Darwin. Ahora se considera que el hombre de Neandertal era completamente humano, y que sufrió de deformidades óseas que pueden haber sido causadas por enfermedades.

Maurice Tillet (El Ángel), luchador profesional

Maurice Tillet fue un luchador profesional de Francia, que fue apodado como “El Ángel”. Una imagen de Tillet, muestra que su cabeza y su  rostro eran muy grandes.[13] Sus manos y sus pies fueron engrosados y su torso era muy amplio. Una noche, el Profesor Carleton Coon y otros miembros del departamento de antropología de la Universidad de Harvard, asistieron a un combate de lucha libre en Boston. Después de la competencia, invitaron a Harvard a “El Ángel” para medirlo científicamente. ¡Las medidas de Tillet, eran idénticas a las del hombre de Neandertal! [14] Él no era ningún hombre prehistórico, sino una persona muy educada y culta. Al parecer él sufría de un trastorno endocrino, por un inadecuado funcionamiento de su glándula pituitaria. Si se hubieran encontrado sus huesos fosilizados, se podría haber pensado que eran el esqueleto de un hombre de Neandertal.

Como decano académico desde hace más de veinte años en tres universidades diferentes, he tenido la responsabilidad de ordenar las togas y birretes para los graduandos. En estos años, he observado una gran variedad de formas y tamaños de cabezas. Un joven tenía una cabeza tan grande, que él mismo cortó su birrete y le añadió otro trozo de material para tapar la brecha con el fin de adaptarlo al tamaño de su cabeza. ¿Si años más tarde, los cráneos de estos graduandos fueran encontrados y organizados por su tamaño, alguien podría tratar de mostrar un patrón evolutivo? En realidad, todos vivieron al mismo tiempo y no están relacionados. Esto también cuestiona todo el argumento sobre el tamaño del cerebro como una evidencia de la evolución. Me imagino que hay una gran variación en el tamaño de los cerebros de todas las personas que viven en la actualidad.

¿En qué evidencias se basan las reconstrucciónes sobre el “origen del hombre”? 


Las reconstrucciones sobre el “origen del hombre”, que comúnmente se muestran en los libros y los museos, se basan en muy pocas pruebas y en mucha imaginación. Aunque se han gastado millones de dólares, todos los huesos que supuestamente vinculan al simio con el hombre, podrían ser colocados sobre una sola mesa. Sobre la base de unos pocos fragmentos de huesos o dientes, se han añadido caras similares a las humanas a cuerpos de simios y viceversa. A partir de estos fragmentos de huesos o de dientes, no se puede determinar la forma de la nariz, de los ojos, de los labios o de las orejas, ni se puede determinar la cantidad de cabello de tenía una persona, o cuánta era y donde se hallaba la grasa depositada bajo la piel. Al utilizar el mismo esqueleto pero variando estas características, un artista puede producir cualquier tipo de personajes. La mayoría de las veces, los artistas tienen un sesgo evolutivo. Una vez más, se emplea el razonamiento circular. Al asumir que la evolución es cierta, los artistas dibujan y esculpen expresiones y características primitivas. A continuación, muestran estas reconstrucciones como evidencia de la evolución. Estos dibujos y esculturas, han tenido un fuerte impacto en la imaginación del público. Con el “Hombre de Nebraska”, los artistas dibujaron a dos personas a partir de un diente. ¡Si hubieran encontrado un esqueleto, podrían haber hecho un anuario de fotos!

¿Por qué no encontramos más fósiles humanos?

Antes del diluvio del tiempo de Noé, la gente vivía cientos de años y tenían muchos hijos, por lo que probablemente millones de personas vivieron antes del diluvio. Si la mayoría de los fósiles se depositaron durante el diluvio, uno se podría preguntar: “¿Por qué no encontramos más fósiles de humanos?”. En primer lugar, tenga en cuenta que más del 99% de los fósiles son de criaturas marinas o de plantas, y menos del uno por ciento corresponden a los animales terrestres. Cuando los animales terrestres mueren ahogados, ellos por lo general se hinchan, flotan y se esparcen. Un animal hinchado bajo el agua, es difícil de atrapar y de enterrar. Además, los carroñeros, el agua del mar y la acción bacteriana, destruyen todo. [15]

¿Por qué la gente sigue demandando que se han encontrado fósiles de ancestros de los humanos?

Una respuesta podría ser el amor al dinero. Hay mucho dinero disponible en el circuito de conferencias, desde publicaciones como las de la National Geographic, así como de organizaciones como la Fundación Nacional de Ciencia. También está la vanidad de la vida. Algunos cazadores de fósiles se han hecho famosos y la gente busca sus autógrafos. Esta no es la primera vez en la historia que por un precio las personas se han convertido en testigos falsos. Los soldados que estuvieron presentes en el momento de la resurrección de Cristo, recibieron dinero para perpetuar la mentira de que los discípulos de Jesús robaron el cadáver mientras ellos dormían. (Ver Mateo 28:12-14).

En conclusión, no existen tales cosas como los hombres-mono. Hay fósiles de simios y hay fósiles de hombres, pero no hay nada en el medio. Los hombres siempre han sido hombres y los monos siempre han sido monos. También hay algunos falsamente llamados científicos que han hecho monerías con la evidencia.


Referencias

[1] Phillip E. Johnson, Proceso a Darwin, InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1993, 82.
[2] Duane T. Gish, Evolución, el Desafío del Registro Fósil, Creation Life Publishers, El Cajón, CA, 1985, 81.
[3] Morris, Creacionismo Científico,  172.
[4] Time Life Books, El Hombre Primitivo, Volumen Introductorio en la Librería Vida Natural.
[5] Paul S. Taylor, Libro Ilustrado de Respuestas Sobre Los Orígenes, Eden Productions, P.O. Box 41644, Mesa, AZ, 1990, 34.
[6] Roger Lewin, Manzanas de la Discordia: Controversias en la Búsqueda de los Orígenes Humanos, Simon & Schuster, 1987, 188.
[7] John W. Klotz, Genes, Génesis y Evolución, Concordia Publishing House, St. Louis, MO, 1955, 365-369.
[8] Johnson, 82.
[9] John D. Morris, “¿Fue ‘Lucy’ un Hombre-Mono?” Back To Genesis, November 1989, Institute for Creation Research, P.O. Box 2667, El Cajon, CA.
[10] Malcom, Hombres-Mono: Hecho o Falacia, segunda edición, Bromley, Kent, England: Sovereign Publications, 1981.
[11] Harold Coffin, with Robert H. Brown, Origen Según Diseño, Review and Herald Publishing Association, Washington, DC, 1983.
[12] Sylvia Baker, Manzana de la Discordia – ¿La Evolución es Verdad? Creation Science Foundation Ltd., Queensland, Australia, 1986, 14.
[13] Klotz, 199.
[14] John Raymond Hand, “Por Qué Acepto el Registro del Génesis”, Back to the Bible Broadcast, Box 233, Lincoln, NE, 1959.
[15] John D. Morris, “¿Por Qué No Hemos Encontrado Más Fósiles Humanos?” Back to Genesis, Institute for Creation Research, P.O. Box 2667, El Cajón, CA, Enero de 1992.