miércoles, 27 de marzo de 2013

La Variación (Ley de Clases)


Por Arlo E. Moehlenpah, D.Sc. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013

Capítulo 17 del Libro Creación Versus Evolución – Consideraciones Científicas y Religiosas. Para descargar completo este libro, de clic en este enlace,
www.pentecostalesdelnombre.com/images/CvE_Spanish%206-21-13.pdf

“Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:24-25)

¿De qué manera la teoría de la evolución contradice la “ley de clases”?

Génesis 1:24-25 dice: “Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno”.  Las frases según su género y según su especie, se utilizan por lo menos diez veces en el relato de la creación (ver Génesis 1:11, 1:12, 1:21, 1:24, 1:25). Estas se aplican tanto a los reinos vegetal y animal. Específicamente, se mencionan los pastos, las hierbas, los árboles, los peces, las aves, las bestias y las serpientes y todo lo que se arrastra sobre la tierra. Lo que esto significa, es que los árboles de pera producen peras y no plátanos o monos. Las vacas tienen terneros y los caballos engendran potros. En otras palabras, “lo semejante produce lo semejante”. La teoría de la evolución contradice “la ley de clases” cuando dice que un tipo de criatura puede evolucionar en otra clase.

¿Por qué un perro no puede reproducirse con un gato?


Los perros producen perritos y los gatos producen gatitos. Los perros no se aparean con los gatos y producen “perratos”. Aunque hay una gran variedad de perros y gatos, estos no se cruzan entre sí. La ciencia moderna ha establecido que la información del código presente en las moléculas del ADN, no permite que la reproducción tenga lugar entre un perro y un gato. El Creador ha diseñado cada clase para que permanezca separada, en lugar de mezclada.[1] Cada tipo de criatura viviente tiene su propio código (de genes) y sólo puede reproducir a su propia clase. Las variaciones son causadas por formas variables del mismo gen llamado alelo.[2] Su abundante variedad es posible dentro de cada clase, pero no entre las diferentes clases.

¿Qué ejemplos de variaciones tenemos en la naturaleza? 


Es fácil observar grandes variaciones en la naturaleza dentro de los tipos básicos de los animales. Por ejemplo, los perros van desde los perros pequeños como el Chihuahua y el pequinés, hasta los perros grandes como el San Bernardo o el Gran Danés. La reproducción selectiva produce estas variedades. Sin embargo, si todos los perros fueran dejados juntos, los mestizos que resultaran después de unos años, tendrían menos variedad.

Los pequeños cambios biológicos o variaciones, como por ejemplo en el color y el tamaño, a veces son llamados micro-evolución, pero la micro-evolución no produce una nueva información genética. Dios diseñó el código genético con la capacidad de producir una variedad interesante dentro de cada clase. Los creacionistas no tienen problemas con el concepto de micro-evolución, excepto cuando este término es confundido por algunas personas con la macro-evolución que contradice a la verdadera ciencia y a la Biblia. La macro-evolución implicaría la producción de una nueva información genética que permitiría grandes cambios biológicos (por ejemplo, los anfibios convirtiéndose en reptiles). La macro-evolución nunca se ha observado.[3] Incluso dentro de los seres humanos hay una variación tremenda, pero sólo hay una especie humana. Esto se discutirá más adelante en el capítulo 28, El Origen de las Razas.

¿Las polillas moteadas son un ejemplo de la evolución? 


La historia de los libros de texto es la siguiente. “Las polillas moteadas presentan variedad blanca y negra. Antes de la revolución industrial, los troncos de los árboles eran relativamente de color claro y las aves podían detectar fácilmente a las polillas negras, por lo que no había muchas de ellas. Las polillas blancas se camuflaban con los troncos de los árboles y no eran vistas con la misma facilidad, por lo que hubo un mayor porcentaje de polillas blancas. Después de la revolución industrial, el hollín de las fábricas hizo que los troncos de los árboles se oscurecieran  y las polillas blancas fueron más fáciles de ver y de ser comidas por las aves. Después de esto, las polillas negras comenzaron a ser mayores en porcentaje”.

Sin embargo, aquí hay varios problemas. El primero, es que no hubo ninguna evolución hacia una nueva clase de polilla. Todo lo que cambió fue la proporción de polillas negras y de polillas blancas.[4] Pero lo peor, es que la mayoría de las imágenes presentadas en los libros de texto, mostraron en realidad a polillas muertas que fueron pegadas a los árboles (la suposición no era precisa porque las polillas no descansan normalmente sobre troncos). Un biólogo evolucionista que convenga con la historia de la polilla moteada, tiene que ser descartado.[5]

¿Qué pasa con los pinzones de las Islas Galápagos? 


Darwin trató de utilizar a los pinzones como evidencia de la evolución. Si bien hay mucha variedad en su tamaño, coloración y otros hábitos, todos son pinzones. Esto ilustra de nuevo las posibles variedades dentro de las clases.[6]


Referencias

[1] Phillip E. Johnson, Proceso a  Darwin, InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1993, 110.
[2] Lawrence Richards, Simplemente no Podría Suceder – Evidencias Para Edificar la Fe de los Jóvenes, Word Publishing, Dallas, TX, 1989, 76-77.
[3] Paul S. Taylor, Libro Ilustrado de Respuestas Sobre Los Orígenes. Eden Productions, P.O. Box 41644, Mesa, AZ, 1990, 84.
[4] Ricki D. Pavlu, Evolución, Cuando el Hecho se Convirtió en Ficción, Word Aflame Press, Hazelwood, MO, 1986, 154-155.
[5] Carl Wieland, Adiós a las Polillas Moteadas, Una Clásica Historia Evolutiva se Viene Abajo. http://creation.com/goodbye-peppered-moths
[6] Ibídem, 151-152.