lunes, 13 de mayo de 2013

Eternidad No Es Lo Mismo Que Para Siempre: Un Argumento A Favor Del Teísmo. (El Argumento Cosmológico Kalam)


Por Jason Dulle. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013



PRIMERA PARTE [1]

Tomás de Aquino hizo una distinción categórica entre eternidad y para siempre. La eternidad, dijo, es la intemporalidad; para siempre es un tiempo sin fin. Lo primero no tiene sus raíces dentro de un marco temporal mientras que lo segundo sí. "La eternidad es un ahora, el tiempo tiene un ahora y un después". [2] La eternidad no puede ser dividida, mientras que el tiempo sí puede serlo. Norman Geisler y H. Wayne House lo describieron de esta manera:

Tiempo sin fin no es eternidad: esto es solamente más tiempo. La eternidad difiere en la esencia, no sólo circunstancialmente en la cantidad. El tiempo sin fin es una elongación del tiempo. Más de lo mismo es esencialmente la misma cosa... Hay una diferencia crucial entre el "ahora" del tiempo y el "ahora" de la eternidad.... El "ahora" del tiempo se mueve, y el "ahora" de la eternidad no se mueve de ningún modo. [3]

Las implicaciones de esta distinción entre la eternidad (infinito) y el tiempo sin fin, son significativas para las cosas futuras y las cosas pasadas: nos dan una mejor comprensión de la naturaleza de nuestra existencia después de la resurrección (las cosas futuras), y revela un argumento convincente en apoyo de un origen teísta del universo (las cosas pasadas).

Los Números

Antes de examinar el concepto más complejo de tiempo, examinaremos el concepto menos complejo de los números. Los números son potencialmente infinitos. Teóricamente hablando, no hay un fin para la cantidad de números posibles. Pero aunque los números tienen el potencial para el infinito, sería imposible que llegáramos a un número infinito mediante la adición de un número a otro, incluso si permaneciéramos contando para siempre. ¿Por qué esto es así? Esto se debe a que "ninguna cantidad de partes finitas se puede adicionar hasta un infinito". [4]  No podemos llegar a un número infinito mediante la adición de un número a otro. Aunque nuestro número aumente constantemente de tamaño, nunca se convertirá en un número infinito sin importar qué tan grande se ponga, ya que un número enormemente grande todavía no es un número infinito. Un número infinito no tiene término, y sin embargo cualquier número que seamos capaces de contar, siempre será el número con el que terminamos en ese momento. Por ejemplo, al contar los números pasando de 100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000 a 100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.001, nuestro conteo termina en 100.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.001. Aunque este número es muy grande, y aún podría hacerse más grande, todavía es un número finito que describe un recuento finito, no un conteo infinito. [5] Infinito no es un número particular. Infinito, por definición, es innumerable. [6] Lo que tiene partes que se pueden contar no puede ser infinito, porque una infinidad de cualquier cosa no se puede alcanzar mediante la adición de una cosa a otra. [7]

El Tiempo

Entender el concepto de infinito en lo que respecta a los números, sienta las bases para la comprensión del concepto de infinito en su relación con el tiempo (la eternidad). El tiempo como los números, se puede medir. Medimos el paso del tiempo a través de segundos, minutos, horas, días, semanas, años, etc. Lo que se puede medir no puede ser infinito, porque el infinito no tiene límites, y por lo tanto no se puede medir.

El tiempo consiste en una serie de ahoras. Estos ahoras, cuando son adicionados suman igualmente segundos, minutos, años, etc. Para llegar al futuro, pasamos a través de una serie de ahoras. Del mismo modo concebimos el pasado restando una cierta serie de ahoras desde el presente. Así como no podemos llegar al infinito mediante la adición de un número a otro, no podemos llegar a la eternidad mediante la adición de un momento a otro. "Un número infinito de momentos temporales es imposible". [8] No podemos llegar a un futuro eterno añadiéndole momentos al presente, y no podemos llegar a un pasado eterno restándole un momento a otro, porque en cualquier punto llegaríamos a un momento que describiría un punto finito en la historia, incluso si ese punto es sumamente antiguo.

La imposibilidad de un pasado eterno es muy importante en lo que respecta a la cuestión de los orígenes, por lo que se estudiará con un poco más de profundidad. Es imposible tener una cantidad infinita de tiempo antes del presente, porque el presente sería el término de ese período de tiempo infinito anterior. Sin embargo, debido a que el infinito no tiene término, sería un contrasentido hablar de una cantidad infinita de tiempo antes del presente. No puede haber una cantidad infinita de momentos antes de hoy, porque si los hubiera nunca podríamos haber llegado a hoy. [9] Greg Koukl lo resumió muy bien cuando dijo:

Convinimos en que no se puede llegar a algún punto infinito en el futuro mediante la adición de... eventos el uno al otro. Por lo tanto, este momento presente en el tiempo no puede representar un número infinito real de acontecimientos añadidos uno a otro proviniendo del pasado. El tiempo ha avanzado hacia adelante desde el pasado, añadiendo un evento a otro para llevarnos hasta hoy. Pero sabemos que cada vez que usted haga una pausa en la cuenta... no puede tener un número infinito de eventos. Lo que significa que no hay un número infinito de eventos que vayan hacia atrás desde este punto en el tiempo, sólo un número finito de eventos... Si usted no puede entrar en un futuro infinito desde un punto de referencia fijo (el presente) mediante la adición de eventos consecutivos, uno por uno, entonces usted no puede conseguir un pasado infinito restando eventos consecutivos, uno por uno, desde un punto de referencia fijo (el presente). [10]

El filósofo Dallas Willard ilustró este punto usando como analogía una reacción en cadena con fichas de dominó. Dijo que si una cantidad infinita de fichas de dominó tuvieran que caerse antes de que una ficha de dominó X cayera, la ficha de dominó X nunca caería debido a que la cadena infinita de fichas de dominó nunca podría llegar hasta la ficha terminal X. [11] Una cadena infinita de fichas de dominó nunca podría llegar a un punto particular, o golpearía a una ficha de dominó particular. Es simplemente imposible "completar un número infinito de eventos". [12]

Implicaciones

La Existencia Post-Resurrección

Entender la diferencia entre la eternidad y el para siempre, es importante para los cristianos al contemplar la naturaleza de nuestra existencia post-resurrección. En pocas palabras, si bien vamos a vivir para siempre con Cristo, no vamos a vivir por toda la eternidad. Sólo la existencia de Dios es eterna, sin principio y sin fin. Sólo Dios tiene una existencia eterna. La creación no puede ser eterna, porque la creación es temporal, existe en el tiempo. El tiempo consiste de partes o momentos. No podemos llegar a la eternidad mediante la adición de un momento de existencia a otro. No importa el tiempo que vivamos (cuántos momentos), siempre podemos calcular la cantidad de momentos que hemos estado en existencia a partir de un cierto punto y terminando en lo que entonces será el presente. [13] Aunque vivamos una enorme cantidad de tiempo, siempre va a ser sólo eso, es decir una determinada cantidad de tiempo, no una eternidad.

El Origen del Universo

La cuestión de los orígenes es a menudo considerada como un tema difícil sin respuestas fáciles. En realidad toda la cuestión resulta ser bastante sencilla cuando se divide en tres preguntas sencillas. Las tres preguntas que debemos hacernos para determinar el origen del universo son las siguientes:

1. ¿El universo tuvo un principio?
2. ¿Si el universo tuvo un principio, tuvo que tener una causa?
3. ¿Si el universo es causado, la causa fue personal o impersonal?

Las respuestas a estas preguntas constituyen la base del Argumento Cosmológico Kalam – un argumento a favor de la existencia de Dios basado en un examen del cosmos.

¿El Universo Tuvo un Principio?

Entender la diferencia entre eternidad y para siempre, argumenta fuertemente a favor de un creador divino personal y en contra de la evolución natural. Cuando se les pregunta a algunas personas cuál fue la causa para que el universo llegara a existir, van a afirmar que el universo es eterno, que no tiene o que no necesita una causa. Esta no solo es una respuesta que contradice la opinión popular científica (como veremos más adelante), sino que también es lógicamente imposible. Si no podemos llegar a un pasado eterno restando momentos de la actualidad, el universo no puede ser eterno. Tuvo que llegar a existir en un momento dado en el tiempo, y por cierto ha estado en existencia por una cantidad apreciable de tiempo. Cualquier afirmación de que el universo es eterno, es infundada y contraria al sonar del  razonamiento filosófico. Esta sola observación descartaría al hinduismo y a otras religiones orientales que sostienen que el universo es eterno.

La abrumadora mayoría de la comunidad científica también está convencida de que el universo tuvo un principio. Ellos creen en lo que se llama la teoría del Big Bang para los orígenes. En esencia, la teoría del Big Bang dice que hubo un momento en que no existía nada, incluyendo la materia, el espacio y el tiempo. Entonces sin ninguna causa antecesora, se produjo una explosión de materia (a partir de la no-materia), con lo que la materia, el espacio y el tiempo vinieron simultáneamente a la existencia por primera vez (referido como el punto de singularidad), completamente cargado con energía. [14]

Las implicaciones de un comienzo para el universo, y por lo tanto de un comienzo para el mismo tiempo, son impresionantes. El astrofísico Hugh Ross, señaló que:

“…el tiempo es la dimensión en la que la causa y el efecto de los fenómenos tienen lugar... Si el comienzo del tiempo es concurrente con el comienzo del universo, como dice el teorema del espacio-tiempo, entonces la causa del universo debe ser alguna entidad operando en una dimensión de tiempo completamente independiente y preexistente a la dimensión temporal del cosmos. Esta conclusión es poderosamente importante para nuestro entendimiento de quién es Dios y quién o qué no lo es. Esto nos dice que el Creador es trascendente, que opera más allá de los límites dimensionales del universo. Nos dice que Dios no es el universo mismo y que Dios no está contenido en el universo. El panteísmo y el ateísmo no cuadran con los hechos...” [15]

¿El Universo Tuvo Una Causa?

Ahora que hemos establecido la temporalidad del universo, debemos preguntarnos ¿El universo tuvo una causa, o fue incausado? Esta es una pregunta muy sencilla de responder: Todo evento físico tiene una causa previa. El principio del universo fue un acontecimiento físico y por lo tanto debe tener una causa. No hay nada en el universo que no tenga una causa. A veces podemos no ser conscientes de cuáles son las causas específicas de un efecto conocido, pero no cuestionamos si existe(n) o no la(s) causa(s). Si argumentamos que el universo llegó a existir sin una causa productiva, éste sería el único ejemplo conocido de este tipo en nuestro universo. El que quiera decir que el universo es el resultado de un efecto sin causa, está haciendo una declaración de pura fe, no de ciencia, porque no hay apoyo científico o filosófico a su nombre. Ni siquiera podemos comprender el concepto de un efecto sin causa. La frase anterior es un ejemplo de esto. Tuve que hablar del universo como un "resultado de un efecto sin causa". Decir que el universo es el resultado de un efecto sin causa, implica una causa antes del resultado que le siguió. No puede haber duda de que el universo tiene una causa productiva, pero ¿qué fue esa causa productiva anterior?

Algunos atribuyen la causa del universo al Big Bang, pero el Big Bang no es la causa del universo, sino que es en sí mismo un efecto. Además, argumentar que el Big Bang fue la causa del universo sólo empuja el problema un poco más atrás porque todavía tendríamos que preguntarnos ¿Qué causó el Big Bang? [16] No sirve argumentar que el Big Bang fue su propia causa, debido a que una causa debe preceder al efecto. Algo no puede ser su propia causa. La otra única opción es argumentar que el Big Bang fue incausado. Pero ¿cómo puede haber un efecto sin una causa? Además, ¿cómo es posible que algo venga de la nada? Con el fin de explicar el origen del universo, tiene que haber una primera causa que sea en sí misma incausada.

Otros pueden argumentar que una cantidad infinita de causas precedió a los efectos que vemos hoy, y por lo tanto no es necesario establecer una Primera Causa en absoluto. Sin embargo, una cantidad infinita de causas es imposible por la misma razón que es imposible contar hasta el infinito, o tener un pasado infinito. Los efectos de hoy serían el resultado de todas las causas anteriores, por lo que hoy sería el término de todas las causas anteriores. Debido a que el infinito no tiene límite, sería imposible tener una cantidad infinita de causas antes de hoy. Tiene que haber una Primera Causa que es en sí misma incausada, que llevó a cabo todos los efectos que vemos hoy. Lo que debemos tratar de descubrir es quién o qué es la Primera Causa. La teoría evolutiva ignora la cuestión al negar por completo una Primera Causa, o al asumir la posición agnóstica de que es imposible saber lo que fue.

Un universo atado al tiempo es temporal, y lo temporal no puede ser eterno y no puede causarse a sí mismo. Tuvo que ser causado por algo no-temporal, porque sería una contradicción pensar en una cosa temporal creando el tiempo. Es imposible traer a la existencia algo que ya existe. [17] Haciendo a un lado esta contradicción, si el universo fue causado por algo temporal, nosotros sólo eliminaríamos el problema de los orígenes retrocediendo un paso, ya que todavía tendríamos que preguntarnos: ¿Cuál fue la causa de la causa que trajo el universo a la existencia?

Me parece interesante que la gente esté dispuesta a creer que la materia es eterna (en contradicción con leyes conocidas de la ciencia como la Segunda Ley de la Termodinámica, y en contradicción con la lógica) más bien que causada, y sin embargo les resulta absurdo creer en un Dios eterno. Se necesita más fe para creer que el universo es eterno y/o sin causa, que la que se necesita para creer en un ser divino incausado y eterno, quien causó la existencia del universo, porque un ser divino es personal e inteligente. La causa de algo es siempre mayor que el efecto. Si el universo muestra los rastros de la personalidad y la inteligencia, también debe seguirse que la causa del universo posee personalidad e inteligencia. [18] La causa no sólo debe tener personalidad e inteligencia, sino que debe tener más personalidad e inteligencia que los efectos, porque la causa debe ser mayor que el efecto. Un ser inteligente, personal y eterno puede explicar cómo el universo vino a la existencia, porque éste exhibe evidencia de diseño y porque algunos elementos de la creación son personales y poseen inteligencia. Un universo eterno que es impersonal y arbitrario (es decir, sin inteligencia), no puede dar cuenta de la organización y el diseño del universo, ni de los individuos con personalidad e intelecto que nos encontramos en el universo. Se necesita más fe para creer en un universo eterno, de la que se necesita para creer en un Dios eterno.

Entonces, hemos establecido firmemente que tanto la ciencia como la filosofía se oponen a la idea de un universo eterno. Si es imposible que el universo sea eterno, por omisión este debe haber tenido un principio y una causa productiva.

¿La Causa del Universo es Personal o Impersonal?

Una vez que hemos establecido la temporalidad y la naturaleza causal del universo como una necesidad científica y filosófica, la pregunta que el ateo debe ser capaz de responder es: ¿Qué causó que el universo viniera a la existencia? Otra forma de expresar esto, sería preguntando ¿Cuál es la naturaleza de la Primera Causa del universo? En concreto, ¿es la Primera Causa personal o impersonal? Este tema y otros temas relacionados con la naturaleza de la Primera Causa se discutirán en la siguiente sección.


SEGUNDA PARTE

La Naturaleza de la Primera Causa

Ya hemos establecido la necesidad filosófica y científica de una Primera Causa pero no su naturaleza. ¿Qué es lo que se requiere de la Primera Causa para que sea realmente la primera causa de todos los otros efectos?

Incausada

La Primera Causa debe ser en sí misma incausada. Si bien es la causa de todo lo demás, es en sí misma no causada por alguna cosa. Por definición, este es el caso de una Primera Causa.

Eterna y Necesaria

Todas las cosas temporales deben tener una causa, [19] por lo que la primera causa no puede ser temporal, sino que debe ser eterna. [20] (Sea lo que sea eterno, nunca tuvo un principio para llegar a ser). [21] Y lo que es eterno es necesario, ya que debe existir y debe ser lo que es. No puede no existir, y no puede ser otra cosa que no sea lo que es. Esta es la razón por la que los filósofos se refieren a Dios como un Ser Necesario. Su existencia no se deriva ni depende de una causa anterior. Él le da existencia a todo lo demás, [22] pero Él mismo no recibe su existencia de nada ni de nadie. Un ser de este tipo simplemente es. [23]

No Espacial e Inmaterial

Por otra parte, la Primera Causa no puede ser espacial o material, porque estas cosas vinieron a existir simultáneamente con el tiempo (el punto de singularidad), y la causa de estas cosas es la que está en cuestión. Si la Primera Causa se basa en el espacio y la materia, la misma no podría ser la causa del espacio y la materia, sino que simplemente sería esas mismas cosas. Es imposible traer a la existencia algo que ya existe. De la misma manera en que la Primera Causa debe ser eterna para causar la existencia del tiempo, también debe ser no espacial e inmaterial para causar la existencia del espacio y la materia.

Actualmente Pura

La Primera Causa también debe poseer actualidad pura. Los seres se dividen en dos categorías: los reales (los que realmente existen) y los potenciales (los que tienen el potencial de existir). [24] Un ser que es eterno y necesario, es un ser con Existencia Pura o Actualidad Pura, que no posee la potencialidad para llegar a ser lo que es. Sea lo que sea la Primera Causa, no posee ningún potencial para llegar a ser, porque lo que tiene la potencialidad para llegar a ser, debe tener aquella potencialidad actualizada por otro actualizador (la causa). Ninguna potencialidad puede actualizarse a sí misma. Debe ser actualizada por algo más. Por ejemplo, el metal tiene la potencialidad para convertirse en un carro, pero no se puede actualizar a sí mismo para convertirse en tal, a menos que una fuerza externa actúe sobre la potencialidad del metal para convertirse en un carro. Se trata de una simple relación de causa y efecto. Si la primera causa tiene la potencialidad para llegar a ser, tendríamos que preguntar ¿Quién actualiza su potencial para llegar a ser? Si Dios es la Primera Causa, tendríamos que preguntarnos: ¿Quién hizo existir a Dios? Esto nos envía una vez más hacia afuera en busca de la Primera Causa. Debido a que no puede haber una regresión infinita de causas, la Primera Causa debe poseer actualidad pura, al no tener la potencialidad de que su propio ser sea actualizado por una causa anterior. La Primera Causa es la que actualiza (causa) todos los otros potenciales (capacidad de llegar a ser), pero no tiene el potencial de que su propio ser sea actualizado por otro actualizador.

Infinita y Simple = Uno

¿Qué haría falta para que algo sea un Causante Incausado? Además de ser eterno, inmaterial, y no-espacial, un Causante Incausado necesita ser infinito y simple, porque lo finito y compuesto es contingente, ya que requiere tanto una fuente para su existencia como una causa para unir sus partes compuestas. Lo que tiene un origen y una causa no puede ser el causante incausado de todo lo demás. Dado que ya hemos demostrado la imposibilidad de una regresión infinita de causalidad, debe haber una primera causa que sea simple e infinita. Ser infinito implica un "todo", y no puede haber dos "todos". Al apreciar que no puede haber más de un infinito, no puede haber más que una Primera Causa.

Personal

La evidencia apunta a una causa primera que es de naturaleza personal, no impersonal.

Anteriormente se argumentó que la causa de algo siempre es mayor que el efecto. Si el universo muestra trazas de la personalidad y la inteligencia, se deduce que la causa del universo también posee personalidad e inteligencia. La Primera Causa no sólo debe poseer personalidad e inteligencia, sino que debe poseer más personalidad e inteligencia que la del efecto, debido a que la causa debe ser mayor que el efecto. Si la Primera Causa fuera impersonal, sería difícil explicar el origen de los elementos personales reflejados en nuestro universo. Los elementos personales, no materiales, como la mente y el alma, no pueden ser traídos a la existencia por causas impersonales o físicas.

En su conferencia titulada "Usted Apuesta su Vida: Un Caso Simple Contra el Ateísmo", [25] Greg Koukl aboga por la necesidad de una Primera Causa personal, utilizando una distinción filosófica que se relaciona con la causalidad. Hay dos tipos de causas: la causalidad de evento (el resultado espontáneo de factores impersonales anteriores) y la causalidad de agente (donde simplemente decide un agente). Cuando se trata de la relación de causalidad de eventos, siempre es conveniente preguntarse ¿cuál fue el evento que causó este evento?, porque cada caso supone un evento causal anterior. Por ejemplo, digamos que un techo se derrumbó ¿Qué causó este evento? Un árbol que se cayó. ¿Por qué se cayó este árbol? Debido a que fue consumido por el fuego. ¿Por qué estaba en llamas? Debido a que la hierba que lo rodeaba se incendió. ¿Por qué? Debido a la falta de lluvia, y así sucesivamente.

Una causalidad de evento (es decir, una entidad no personal) no puede explicar el origen del universo, ya que con cualquier evento debemos preguntarnos qué evento previo causó dicho evento, y qué evento previo causó dicho evento, ad infinitum. Al tener presente que una regresión infinita de causalidad no es posible, porque no puede haber una cantidad infinita de tiempo en el que una cantidad infinita de acontecimientos pudieran tener lugar, la causa última del universo no puede ser un acontecimiento impersonal.

Cuando una causalidad de evento (un qué) no es suficiente para explicar un evento, automáticamente por defecto tenemos la causalidad de agente (un quién), reconociendo que un agente libre tiene que ser responsable del evento. Por ejemplo, si el cuarto de tus niños está hecho un desastre, y tú estás seguro de que ningún tornado ha pasado a través de la habitación, te preguntarás inmediatamente "¡¿Quién hizo esto?!"

Con la causalidad de agente, simplemente decide un ser inteligente con libre albedrío. Aunque los agentes tienen razones para explicar lo que hacen, esas razones influyen en sus decisiones pero no los obligan. Una decisión es la que le va a permitir moverse. Algo más no tiene que moverlo. Sólo un agente con libre voluntad de auto-moverse puede explicar el origen del universo. Por definición, este ser es personal.

William Lane Craig argumenta a favor de una causa personal del universo, basado en la imposibilidad de que una causa eterna impersonal forje un efecto finito como el universo. Él dijo: "Una causa impersonal inmutable no puede existir sin su efecto. Si las condiciones impersonales inmutables para un efecto están eternamente presentes, entonces su efecto debe ser también eternamente presente". [26] Craig demostró su punto con una analogía del agua eterna. La causa de la congelación del agua es que la temperatura caiga por debajo de cero grados centígrados. Si la temperatura del agua estaba por debajo de los cero grados centígrados desde la eternidad, el agua nunca podría empezar a congelarse desde un tiempo finito. Simplemente estaría eternamente congelada. Del mismo modo, si la causa eterna del universo fuera impersonal, el efecto de esa causa (es decir, el universo) sería eterna, porque no habría ningún agente personal que tuviera la voluntad de que el efecto finito llegara a existir en un punto finito en el tiempo.

Podemos imaginar a un hombre eterno que ha estado sentado por la eternidad, y quiere empezar a ponerse de pie en un punto finito. El efecto no es eterno sino finito, y sólo viene a la existencia debido a la voluntad del hombre para cambiar su estado eterno. Lo mismo no puede decirse de algo que es impersonal, como el agua. El agua no va a cambiar su estado de ser, así como mi camisa no puede querer estar planchada en lugar de estar arrugada. Si un agente personal (yo) no hace nada para cambiar el estado de la camisa de arrugada a planchada, quedará arrugada para siempre.

Sin un agente personal que tuviera la voluntad de que el efecto finito del universo existiera, el universo no podría tener un principio, sino que sería eternamente contemporáneo con la causa eterna. Como ya hemos demostrado que el universo tuvo un principio finito, sabemos que la causa del universo no puede ser impersonal, sino que se requiere de un agente personal. Como dijo Craig: "La única manera para que una causa sea atemporal [eterna], y el efecto haya comenzado hace un tiempo finito, es que la causa sea un agente personal que optó por crear un nuevo efecto sin cualquier condición de determinación previa". [27] Quienquiera que sea este agente personal, tiene una enorme cantidad de poder y es incomprensiblemente inteligente.

Concluimos pues, que la Primera Causa debe ser incausada, eterna, necesaria, inteligente, personal, inmaterial, no-espacial y trascendente al universo. Hasta ahora las condiciones necesarias para la Primera Causa describen a la perfección al Dios del cristianismo. Si bien hay otras medidas necesarias para identificar plenamente a la Primera Causa como el Dios del cristianismo, [28] sin embargo los requisitos para la Primera Causa que hemos establecido hasta ahora, sólo pueden ser satisfechas por un ser personal divino. Esto descarta cualquier explicación naturalista del universo, tales como la evolución darwiniana. Lo mismo puede decirse de todos los puntos de vista que proponen una entidad no personal o a la energía como la Primera Causa, tal como se encuentra en la secta de la Ciencia Cristiana, las creencias de la Nueva Era y el Hinduismo. Del mismo modo, las doctrinas de dios (dioses) que sostienen que dios (dioses) es (son) el universo, o está(n) dentro del universo, también son falsas. Por último, cualquier religión que no crea en un Dios eterno (como el Mormonismo) no puede ser verdad, porque un Dios atado al tiempo es un Dios que también debe haber sido creado, y no puede explicar el origen de un universo temporal [29].

Las Implicaciones de la Negación de Dios Como la Primera Causa

Si uno rechaza a Dios como la Primera Causa del universo, tiene que confesar que el universo vino a la existencia de la nada, que el universo fue causado por nada, que el efecto es mayor que la causa, que la vida proviene de la no-vida, que el orden proviene del caos, y que las leyes naturales provienen de la aleatoriedad.

Greg Koukl lo dijo muy bien cuando comentó:

“¿Por qué optar por una cosa así? ¿Por qué defender una cosa así? Eso es tratar a la nada como si se tratara de algo, y a ninguna parte como si se tratara de algún sitio. Es como decir que algo hizo el universo y que la nada era ese algo.
...
Esto dice que la vida provino de la no-vida, y el orden provino del caos, y la ley natural provino de la aleatoriedad, y que el efecto es mayor que la causa. Pero muchacho, usted tiene que tener una fe impresionante para creer en este tipo de cosas”. [30]

La Evolución: Mala Ciencia, Mala Fe

¿La evolución naturalista es ciencia? No, la evolución naturalista es una religión sin Dios, basada en la fe ciega. Para creer en la evolución es necesario creer que la materia puede venir de la nada, que un efecto puede existir sin una causa que lo haya producido, que la vida puede venir de la no-vida, y que el orden puede venir del caos. La teoría evolutiva no puede aterrizarse a menos que estas afirmaciones necesarias puedan demostrarse científicamente, y sin embargo no existe tal evidencia científica para su apoyo. ¿Dónde deja esto a los evolucionistas? Los deja caminando en las aguas de la fe, manteniendo su compromiso con la teoría de la evolución a pesar de que la evidencia científica y filosófica está en su contra, y negando toda explicación teísta para los orígenes a pesar de la evidencia que los apoya. Amigos, esto es una fe ciega.

Si no hay evidencia científica en apoyo a las afirmaciones anteriores, ¿por qué los científicos siguen creyendo en la evolución, y por qué han atrapado al público en general con ese concepto? Yo diría que los científicos se han comprometido con los absurdos requeridos por la teoría de la evolución por dos razones. En primer lugar, sus discípulos requieren que ellos proporcionen explicaciones naturalistas para el funcionamiento de nuestro universo y no permitirán cualquier apelación a lo sobrenatural para explicar los datos de la naturaleza. Según la filosofía de la ciencia ningunos elementos sobrenaturales se pueden introducir en la ecuación, porque el reino de lo sobrenatural no pertenece al ámbito de la ciencia, sino más bien al de la filosofía y la religión. En segundo lugar, los científicos (junto con la población en general) se han comprometido a los absurdos de la evolución para evitar creer en un Creador divino ante el cual ellos son responsables.

Yo diría que el público en general se ha adherido a dicho concepto, ya que éste ha sido falsamente empaquetado bajo la etiqueta de "ciencia" a pesar de que el fundamento de la teoría de la evolución no tenga pruebas de aquella disciplina. En la era científica en la que vivimos, la gente ha llegado a creer que la ciencia nos proporciona toda la verdad, así que lo que la ciencia dice que es verdadero debe ser verdadero. Aunque es cierto que la ciencia nos provee de verdad, la ciencia no nos puede proveer toda la verdad, y la ciencia tampoco es infalible. Todo lo que uno tiene que hacer para ver que esto es cierto, es mirar a la historia de la disciplina científica. La historia de la ciencia es la historia de la sustitución de una afirmación científica por otra afirmación científica, en la medida en que la humanidad continúa creciendo en el conocimiento de su mundo. Afirmar que la evolución es "ciencia" es engañoso en cualquier caso. La evolución está basada en la teoría, no en la evidencia; en la fe, no en los hechos. Debido a que la evolución carece de evidencia fundamental, los evolucionistas no tienen otra opción que comprometerse ciegamente con la evolución, yendo contra toda la razón y la evidencia. La evolución no es ciencia, es fe; y es una fe muy mala, debido a que la base misma de la teoría de la evolución carece del apoyo de las dos disciplinas que nos proporcionan el conocimiento: la ciencia y la filosofía.

Conclusión

Los cristianos cuentan con todas las razones para rechazar la teoría de la evolución. Nuestro rechazo no se basa solamente en motivaciones religiosas, sino en motivos filosóficos y científicos. Nosotros no debemos intimidarnos por la creencia de que la noción de un creador divino es intelectualmente absurda y que es aceptada por la fe ciega. No. La evidencia está a favor de un origen teísta del universo. La fe de los evolucionistas es la que es ciega, ya que está dispuesta a aceptar sus nociones que son lógicamente absurdas y carentes del apoyo científico. Si para ser considerado un intelectual uno tiene que creer en un efecto sin causa, en un orden proveniente del caos, en la vida viniendo desde la no-vida, en el espacio viniendo de ninguna parte, y de algo proviniendo de la nada, yo con mucho gusto aceptaré el estigma de ser un "cristiano ignorante". Pero todo efecto debe tener una causa, el caos no puede producir orden, la ley de la biogénesis es todavía una ley científica (la vida sólo puede venir de la vida), y algo tiene que venir de algo para ser algo, por lo cual la carga de la prueba está sobre los evolucionistas para que ellos puedan demostrar cómo es que llaman "ciencia" a su creencia en la evolución, en lugar de llamarla por lo que realmente es, es decir una religión carente de Dios y desprovista del sentido común.


ARGUMENTO RESUMEN

1. Infinito, por definición, es sin principio ni fin.

2. No podemos llegar a una infinidad de algo, por contar o agregar una cosa a otra.

3. El universo no puede ser eterno, porque el hoy marcaría el final del pasado eterno, y sin embargo la eternidad no tiene ningún final que pueda alcanzarse.

3.a. Si podemos detenernos en nuestro conteo para reconocer que vivimos en el presente, entonces una eternidad no pudo haber precedido el hoy.

3.b. Si el pasado es eterno, sería imposible llegar a la actualidad (analogía de la reacción en cadena del dominó), ya que un número infinito de acontecimientos o momentos no se podría completar.

4. El universo debe tener una causa personal.

4.a. La causa del universo debe ser la Primera Causa, pues no podemos empujar infinitamente hacia atrás el problema de la causalidad (lo cual es imposible).

4.b. La Primera Causa debe ser eterna, inmaterial y no-espacial, para poder traer el tiempo, el espacio y la materia a la existencia.

4.c. La Primera Causa debe ser personal e inteligente, porque la creación cuenta con elementos personales e inteligentes, y la causa debe ser mayor que el efecto.

4.d. La Primera Causa es una causa autoexistente (que dio existencia a todas las cosas), eterna, inmaterial, no-espacial, inmutable, independiente, personal, inteligente y trascendente al universo. Este es el Dios del cristianismo.

El Argumento Cosmológico Kalam en Forma Silogística

P1 Todo lo que comienza a existir tiene una causa
P2 El universo comenzó a existir.
__________________________
El universo tiene una causa

       P2 es soportado por los dos argumentos siguientes:

       P1 Una colección formada por la adición sucesiva, no puede ser realmente infinita.
       P2 Una serie temporal de acontecimientos, es un conjunto formado por la adición sucesiva.
       ______________________________________________________
       Una serie temporal de acontecimientos no puede ser realmente infinita.

       P1 Es imposible completar una serie infinita de eventos
       P2 En un cosmos eterno, el hoy sería el final de una serie infinita de eventos
       _____________________________________________________
       El cosmos no puede contener una serie infinita de eventos

P1-Una causalidad de evento requiere una causa anterior hasta el infinito
P2 No puede haber una regresión infinita de causalidad.
_________________________________________
La primera causa no fue un evento

P1 Una causalidad de agente es suficiente en sí misma para lograr un efecto sin una causa previa
P2 La causa del universo no puede tener una causa anterior
____________________________________________
La causa del universo fue un agente

Tiene que haber un punto singular en el tiempo pasado en el que empezó a existir algo en lugar de nada. La causa de la aparición de la esfera de lo creado debe ser eterna, no-espacial y personal. Esta es una descripción del Dios del cristianismo.


APÉNDICE

Algunos pueden argumentar que no es coherente afirmar que la existencia de la personalidad y la inteligencia en nuestro universo exige que la Primera Causa posea personalidad e inteligencia, así como cuando también se objeta que sólo una causa eterna, no-espacial  e inmaterial puede explicar el surgimiento del tiempo, el espacio y la materia. ¿Si la Primera Causa no tiene que ser eterna, no-espacial e inmaterial para haber traído a la existencia el tiempo, el espacio y la materia, entonces cuando se tiene en cuenta la personalidad y la inteligencia que encontramos en nuestro universo, se puede deducir que la Primera Causa debe ser no-personal y no-inteligente? No. Tal argumento implica que la lógica detrás de la anterior afirmación es que para causar algo, la causa tiene que ser lo contrario del efecto. Pero en realidad eso no está empleando la lógica. La causa de algo no debe ser opuesta al efecto para que el efecto llegue a existir.

La razón por la que la Primera Causa debe ser eterna, no-espacial e inmaterial para explicar el comienzo de un mundo material (tiempo, espacio y materia) se debe al hecho de que sabemos que estos tres elementos deben tener un principio, y que el principio debe encontrarse en una Primera Causa. Si la Primera Causa fuera parte del tiempo, el espacio y la materia, entonces no podría haber traído a la existencia el continuo espacio-tiempo-materia. Sin embargo, lo mismo no puede decirse de la personalidad y el intelecto. No hay evidencia que sugiera que la personalidad y el intelecto tengan su origen con el universo material. En realidad, la evidencia filosófica sugiere que la personalidad y la mente pertenecen al reino espiritual [31] (que no necesita de un principio), y no al reino físico (que debe tener un principio). [32] Sólo aquello que es material requiere un principio. Lo que es inmaterial no tiene un principio, pues es eterno.

¿De dónde proviene el aspecto inmaterial del hombre (como la mente/alma)? Tiene que venir de lo que es a la vez espiritual y eterno, porque lo físico y temporal sólo puede producir cosas físicas y temporales a las cuales no pertenece el alma. Esto requeriría de una fuente que es trascendente para el universo material. Lo único que trasciende al universo material es la Primera Causa del universo. ¿La Primera Causa puede contar con estos elementos? Sí. La eternidad y la inmaterialidad son esenciales a la naturaleza de la Primera Causa, y lo que es inmaterial es por definición espiritual. Entonces la naturaleza espiritual del hombre debe trascender a la esfera de lo creado, encontrando la razón de su existencia dentro de la Primera Causa.

La personalidad y el intelecto del hombre no comenzaron a existir con el hombre, sino que preexistían en la Primera Causa como parte de su naturaleza esencial. La personalidad y el intelecto que se encuentran en el hombre no son la creación de alguna cosa nueva que no existía antes, sino que son un reflejo de la naturaleza esencial de la Primera Causa. La personalidad y el intelecto pertenecen propiamente a la Primera Causa, pero el hombre participa de este aspecto espiritual por la impartición de la Primera Causa trascendente. La primera causa es Espíritu, el hombre solamente tiene espíritu. De la Primera Causa es que nosotros obtenemos nuestros aspectos inmateriales de personalidad, mente e inteligencia. [33]

Para ilustrar este punto, considere la transmisión de conocimientos. Cuando un profesor transmite un conocimiento a sus alumnos, esto no causa la existencia de aquel conocimiento, ni tampoco la existencia de más conocimiento. El maestro sólo provoca que más personas posean ese conocimiento. De la misma manera, la impartición que la Primera Causa hace de la personalidad y el intelecto en el hombre, no causa que la personalidad y el intelecto comiencen a existir, sino que sólo hace que más personas los posean.

Nosotros tendríamos que confesar que aunque la inferencia es que el aspecto inmaterial del hombre es eterno, éste entró en vigor en un punto determinado del tiempo. ¿Esto es una contradicción? [34] No. La eternidad del aspecto inmaterial del hombre y su comienzo temporal en nosotros individualmente, no están en contradicción. Aunque nosotros comenzamos a tener personalidad e intelecto en un punto determinado del tiempo, la personalidad y el intelecto por sí mismos no empiezan con nosotros en particular, ni con la humanidad en general. La personalidad y el intelecto son atributos eternos e inmateriales de la Primera Causa, de los que participa la humanidad. Mientras que la personalidad y el intelecto se reflejan en el reino material, la personalidad y el intelecto trascienden al ámbito material en la Primera Causa. La Primera Causa es la fuente trascendente de todo ser inmaterial.

Si bien, no todo lo que tiene existencia espiritual ha existido eternamente (como los ángeles y el aspecto inmaterial de la humanidad), la categoría de la existencia definida como "espiritual" ha de ser eterna, porque la espiritualidad (inmaterialidad) es un atributo esencial de la Primera Causa, y la Primera Causa es eterna. Mientras que el aspecto espiritual de la humanidad tiene un comienzo en el que llegó a existir en un momento determinado, la sustancia espiritual de la que participamos es eterna en su naturaleza. La sustancia en sí es eterna, pero nosotros no poseemos eternamente la sustancia. Empezamos a tener la sustancia en el tiempo, cuando la Primera Causa trascendente la extiende a nosotros. La única cosa temporal sobre nuestra naturaleza espiritual, es el momento en el que empezamos a participar de forma individual de la sustancia espiritual eterna de la Primera Causa.

En este punto, algunos podrían pensar que estoy defendiendo alguna forma de panteísmo en el que todo es Dios. Este no es el caso. El hecho de que nuestra naturaleza inmaterial se derive de la Primera Causa trascendente y eterna, no significa que compartamos la divinidad o que nosotros mismos seamos seres divinos. Aunque derivamos nuestra naturaleza espiritual de la Primera Causa, somos personalmente distintos de la misma. Tenemos una existencia particular e individual que es peculiarmente nuestra, que se diferencia de la de los otros seres humanos, y también de la Primera Causa. Tal como todas las cosas materiales participan de la sustancia material común, sin embargo una cosa material permanece distinta de otra cosa material (un árbol es distinto de una roca, una roca es distinta de un ave, etc., y sin embargo todas comparten la materialidad), del mismo modo, mientras que todos los seres espirituales participan de la sustancia espiritual común, una cosa espiritual se distingue de otra: Yo permanezco distinto de ti, y la Primera Causa sigue siendo distinta de mí.

En resumen, hay dos categorías básicas de la existencia: lo material y lo inmaterial (lo espiritual). Sólo lo que es material requiere un principio. Lo que es inmaterial no puede tener su origen en el mundo material, porque el mundo material sólo puede producir cosas materiales. Lo inmaterial debe ser eterno, porque la inmaterialidad es un aspecto esencial de la Primera Causa, y la Primera Causa es eterna. Entonces todo lo que en nuestro universo físico participa de la sustancia espiritual (como el alma, el intelecto, la mente, el espíritu, etc.), debe encontrar su origen en algo que trasciende al mundo material. Lo único que trasciende al mundo material es la Primera Causa. El aspecto espiritual del hombre debe encontrar su origen en la Primera Causa, lo que refleja la inteligencia y la personalidad inherente a su naturaleza, sin dejar de ser personalmente distinto a la misma.


Notas al Pie

[1] Quiero reconocer mi deuda con el artículo de Greg Koukl titulado "Usted no va a Vivir por una Eternidad". La base de mis argumentos en la primera parte, se derivan de este breve pero magistral artículo. Las referencias específicas a ese artículo, se indican a lo largo de este trabajo.
[2] Norman Geisler y H. Wayne House, La Batalla por Dios: Respondiendo al Desafío del Neoteísmo (Grand Rapids: Kregel Publications, 2001), 81.
[3] Ibídem.
[4] Ibídem, 148.
[5] El conteo de números no sólo tiene un término, sino que también tiene un principio que es el número en el cual comenzamos a contar. Sin embargo, un número infinito no tiene principio, lo que además demuestra que es imposible contar hasta el infinito.
[6] Greg Koukl, "Usted no va a Vivir por una Eternidad", disponible en Internet  en http://www.thepoachedegg.net/the-poached-egg/2012/08/you-wont-live-an-eternity.html, consultado el 6 de junio de 2000.
[7] Koukl, "Usted no va a Vivir por una Eternidad."
[8] Geisler y House, La Batalla por Dios, 94.
[9] Koukl, "Usted no va a Vivir por una Eternidad".
[10] Ibídem.
[11] Dallas Willard, ¿Dios Existe? - El Gran Debate, 203-4, citado en Greg Koukl, "Usted no va a Vivir por una Eternidad", disponible en Internet en http://www.str.org/free/commentaries/misc_topics/eternity.htm, consultado el 6 de junio de 2000.
[12] Koukl, "Usted no va a Vivir por una Eternidad".
[13] Ibídem.
[14] Este principio de la materia exigió que se originara el espacio en el cual la materia pudiera existir, y el tiempo en el que la materia pudiera moverse. A esta triunidad interdependiente de espacio-tiempo-materia, los científicos le llaman continuo. Los científicos son bien conscientes de que este continuo requiere que el universo sea temporal.
[15] Hugh Ross, El Creador y el Cosmos (Colorado Springs, CO: NavPress, 1993), p 76.
[16] Por otra parte, el Big Bang tendría que consistir de materia, espacio y tiempo con el fin de dar lugar a un universo material, espacial y temporal, y sin embargo sería imposible que el Big Bang consistiera de tales elementos si este fuera la causa de la existencia de tales elementos.
[17] Algunos pueden argumentar que es posible traer a la existencia algo que ya existe, porque los seres humanos pueden traer nuevos seres humanos a la existencia. Tal argumento omite el punto en consideración. Lo que se discute es el principio de la existencia del tiempo. La analogía de que los seres humanos producen nuevos seres humanos, sólo demuestra que lo que ya existe puede producir más de lo mismo, pero no que lo que ya existe puede traer a la existencia aquella misma cosa por primera vez. La reproducción humana no crea la existencia de la humanidad, sino que simplemente trae a más humanidad a la existencia, añadiendo a más individuos a la categoría ya existente de la humanidad.
[18] Véase el apéndice para un argumento más detallado a favor de este punto.
[19] Las cosas temporales requieren de una causa anterior, porque todas las causas y efectos ocurren secuencialmente en el tiempo. Es imposible que una relación de causa y efecto se establezca al mismo tiempo. La causa de todo efecto debe ocurrir de manera previa a tal efecto. Si el tiempo tuvo un comienzo, la causa de ese primer momento de tiempo no puede ser en sí misma temporal, porque no podría haber algo secuencialmente anterior (una palabra temporal) para el primer instante de tiempo. Decir que hay una causa temporal para el primer instante de tiempo, es como si yo dijera que yo causé mi propia existencia. Eso es imposible, ya que yo tendría que existir antes de mi propia existencia con el fin de causar mi existencia. Algo no puede ser su propia causa, así se trate de mi propia existencia o de la existencia del tiempo. Entonces cualquiera que sea la causa del tiempo, esta debe trascender al tiempo. Sólo algo eterno puede explicar el origen del tiempo.
[20] Muchos se preguntan, "¿Qué hacía Dios antes de crear el universo? ¿No estaría aburrido si no existiera nada más que Él mismo?" Esta pregunta se responde fácilmente a la luz de la eternidad de Dios. El problema con tal pregunta, es que la existencia de Dios antes de la creación se está pensando en términos temporales. Tendemos a pensar en la existencia de Dios por miles de millones y millones de años antes de la creación del universo. Tal pensamiento es comprensible pero inexacto. Es comprensible porque nosotros somos criaturas temporales, y como tal estamos obligados a pensar y hablar en categorías/términos temporales; es inexacta porque una existencia eterna es una existencia sin tiempo, por lo que no es conveniente aplicar categorías/términos temporales a lo eterno. Así que la pregunta ¿Qué hacía Dios antes de la creación? es una declaración equivocada. "Antes" es una palabra temporal. Es imposible tener un antes a la existencia del tiempo, porque "antes" es una palabra temporal. Lo mismo se puede decir de la pregunta ¿Cuánto tiempo ha existido Dios? La existencia de Dios no puede ser definida en términos de tiempo (años, eones, etc.). La pregunta sobre cuánto tiempo ha existido Dios, presupone que Dios existe en el tiempo y que por tanto su existencia es mensurable. Sin embargo, una existencia eterna no se puede medir porque es eterna, sin principio y sin fin. Todas estas reflexiones evidencian el hecho de que erramos al imponer categorías temporales sobre el Ser eterno.
[21] Alguien podría objetar que los teístas están engañando en este punto, cuando permiten que Dios es eterno pero no permiten lo mismo para el universo. Esta objeción está mal informada, porque supone erróneamente que estamos argumentando que nada puede ser eterno. Tal no es el caso. El argumento cosmológico demuestra que el universo físico no puede ser eterno, no que algo pueda ser eterno. De hecho, algo tiene que ser eterno: el universo, o algo fuera del universo. Obligados por las pruebas que se han ofrecido, el universo no puede ser ese algo, lo que por defecto nos conduce a que lo que es eterno tiene que ser algo por fuera del universo natural (lo que por definición hace sobrenatural a la causa del universo). Si Dios no es físico, y no experimenta una serie de acontecimientos físicos, puede ser eterno y sin causa.
[22] Esta es una reminiscencia de la declaración de Pablo en Hechos 17:28: "Porque en Él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos".
[23] Piense en la declaración de Dios en Éxodo 3:14, cuando Él se llamó a sí mismo "Yo soy el que soy", lo que indica su autoexistencia.
[24] Si bien estos términos pueden sonar complicados, los utilizamos frecuentemente de una manera muy simple. Si alguien hace una afirmación que es falsa, le corregimos, diciendo: "En realidad es de esta manera". Lo que queremos decir es que la realidad de las cosas es diferente a la forma en las que el individuo las concibió. Del mismo modo, a menudo decimos a nuestros hijos: "Tú tienes un gran potencial para ser tal y tal cosa, o para hacer tal y tal cosa". Lo que  queremos decir es que el niño no es realmente tal o cual ahora mismo, pero que posee la capacidad de convertirse en tal o cual, si él actualiza ese potencial en él. Cuando se trata del ser, los términos "real" y "potencial" se utilizan de una manera similar. El primero describe lo que ya existe, mientras que el segundo describe lo que podría existir si se actualiza.
[25] Disponible en https://store.str.org/ProductDetails.asp?ProductCode=CD124
[26] William Lane Craig, "¿Cuál es la Evidencia a Favor y en Contra de la Existencia de Dios?" (Carter Center in Atlanta, GA: The Faith and Science Lecture Forum, 1998), filmstrip.
[27] Ibídem.
[28] Argumentar a favor de la existencia de Dios nos deja en la mitad del camino, pero al llegar al monoteísmo debemos demostrar que la Primera Causa es infinita, porque no puede haber más que un infinito. Podemos establecer el infinito de Dios, demostrando que la Primera Causa no puede ser finita y compuesta. Podemos demostrar que Él no puede ser finito y compuesto, basados en el hecho de que Él no tiene causa. Sólo necesitamos preguntarnos ¿Qué haría falta para que algo sea un Causante incausado? Además de ser eterno, inmaterial y no espacial, un Causante incausado necesita ser infinito y simple, porque lo finito y compuesto es contingente, requiriendo tanto de una fuente para su existencia como de una causa para unir sus partes compuestas. Lo que tiene un origen y una causa no puede ser el causante incausado de todo lo demás. Al ver que ya hemos demostrado la imposibilidad de una regresión infinita de causalidad, debe haber una Primera Causa que es simple y necesaria, y por lo tanto infinita. Ser infinito implica un "todo", y no puede haber todos. Así que nuestra reflexión sobre la relación causal no sólo prueba que Dios tiene que existir, sino que también este Dios tiene que ser uno, no muchos. (Entre más nos fijamos en la creación, descubrimos que este ser infinito y singular también debe ser personal). Esto elimina a todas las religiones politeístas de la ecuación, y nos deja con las tres religiones monoteístas: el judaísmo, el cristianismo y el Islam. Para delimitar aún más las opciones, debemos examinar sus libros sagrados, cada uno de los cuales dice ser de inspiración divina. Si las afirmaciones de alguno de estos libros sagrados pudiera ser probada como falsa o inválida, contaríamos con una buena razón para rechazar la religión que se basa en tales afirmaciones. Aunque el espacio no me permite demostrarlo, dicha investigación nos conduce al Dios del cristianismo.
[29] Según la doctrina mormona Dios es espacial, temporal y material, lo que lo arraiga dentro de la creación. No es trascendente a la creación, sino que forma parte de ella. Como parte de la creación, Dios estaría sujeto a la segunda ley de la termodinámica. La segunda ley de la termodinámica dice que todas las cosas dentro de un sistema cerrado tienden a estropearse y deteriorarse. Si el Dios Mormón no puede trascender al sistema cerrado de nuestro universo, porque Él está tan arraigado a éste al igual que lo estamos nosotros, entonces él estaría sujeto a la segunda ley de la termodinámica tal como nosotros. Esto significaría que el Dios del mormonismo se está desgastando con el paso del tiempo.
[30] Greg Koukl, "La Incredulidad Increíble", disponible en Internet en: http://www.str.org/quickthoughts/unbelievable-unbelief#.UY8xoKJg_to, consultado el 14 de octubre de 2002.
[31] Los cristianos llaman a este aspecto espiritual del hombre "alma", "espíritu" y/o "mente".
[32] Para una discusión detallada de esta posición, recomiendo el artículo de Greg Koukl titulado "Dominós, determinismo y naturalismo", que se encuentra en http://www.str.org/articles/dominoes-determinism-and-naturalism#.UY8yoqJg_to
[33] El hecho de que nuestra naturaleza inmaterial se deriva de la Primera Causa trascendente y eterna, no significa que compartamos su divinidad y que seamos dioses por derecho propio. Aunque derivamos nuestra naturaleza espiritual de la Primera Causa, somos personalmente distintos a la misma. Tenemos una existencia individual que es peculiarmente la nuestra, que se diferencia de la de los otros seres humanos, y es diferente a la de la Primera Causa. Al igual que todas las cosas materiales participan de la sustancia material común, y sin embargo una cosa material permanece distinta de otra cosa material (un árbol es distinto de una roca, una roca es distinta de un ave, etc., y aún todas comparten la materialidad ), del mismo modo, mientras que todos los seres espirituales participan de la sustancia espiritual común, una cosa espiritual se distingue de otra: Yo permanezco distinto a ti, y la Primera Causa permanece distinta a mí.
[34] La filosofía griega vio esto como una contradicción, por lo que propuso que el alma preexiste eternamente al cuerpo material, pero que se unió al mismo en el tiempo. Pero dicha construcción no es necesaria para confesar la naturaleza eterna del alma y la naturaleza temporal del hombre.