sábado, 22 de junio de 2013

El Error Matemático, Filosófico y Exegético de la Trinidad

Por R. David Zúñiga. © Todos los derechos reservados.
Publicado en este blog con permiso del autor.


Este diagrama demuestra el error del trinitarismo clásico. Si Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, entonces es contradictorio decir que Aquel que es el Padre, no es Aquel mismo que es el Hijo; o que Aquel que es el Hijo no es Aquel mismo que es el Espíritu Santo.

El trinitarismo clásico insiste tanto en las distinciones, al punto que para ellos estas distinciones son personas separadas y así caen en el triteísmo (la creencia en tres dioses). La gráfica habla de personas, no de oficios o manifestaciones.

Según James White (un reconocido apologista de la trinidad), muchos trinitarios están abandonando esta gráfica o modelo de interpretación.

¡El cristianismo siempre ha sido monoteísta y punto! ¡Aún el trinitarismo tradicional lo tiene que reconocer!

El diagrama es incongruente, porque no proporciona la igualdad que intentan demostrar. Si se viera desde un punto de vista matemático, es una imposibilidad. El error está cuando en contra de todo lo racional y bíblico, se concluye que 1 Dios + 1 Dios + 1 Dios = 1 Dios.

Aun como filosofía no da, pues la existencia de una persona implica siempre la existencia de un ser, así que no pueden haber menos esencias que personas ni más personas que esencias. Hablar de tres personas coexistentes, coiguales y coeternas, cada una sin una esencia propia pero sí participando de una misma esencia divina, es mentalmente una monstruosidad.

La doctrina trinitaria es meramente una especulación filosófica y por lo tanto no es bíblica, escapando así de cualquier exégesis de la Escritura.

Si se maneja a la luz de la Biblia esta gráfica no puede calzar, debido a que desde el Antiguo Testamento se viene hablando de un solo Dios.

Si alguien leyera la Biblia de por sí, sin influencias de otros, difícilmente llegaría a la conclusión trinitaria.

Las tres grandes familias descendientes de Abraham: las estrellas, la arena y el polvo, son estrictamente monoteístas.

¿Si la doctrina de la trinidad fuera una doctrina esencial del Cristianismo, entonces por qué está ausente de la Escritura y de los escritos de los Padres Apostólicos del segundo siglo? Tertuliano fue la primera persona que usó el término trinidad en relación con Dios alrededor del año 215 d.C. y el Credo que caracteriza a esta doctrina (es decir el de Atanasio), sólo tomó su forma definitiva hacia finales del quinto siglo. ¿Por qué una doctrina tan esencial se llevaría tanto tiempo post-bíblico para ser expresada y formulada?

Debo aclarar que las discusiones sobre este tema inicialmente no tienen un valor redentor o de salvación, pues cuando un pecador viene en pos de Dios, lo que está buscando es un Salvador. Pero una vez que se hace discípulo, para adorar y orar necesita tener el conocimiento de que hay un solo Dios, pues de lo contrario pasará por la mala experiencia de entrar en una lucha interior al no saber a cuál de estas supuestas tres personas debe adorar u orar en determinado momento, por temor a que las otras no se enojen contra él, y por eso se confunde en un mar de dudas. Nosotros nos despojamos de semejante problema, cuando entendemos que la Biblia no habla del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo como tres personas distintas, sino como tres manifestaciones, roles u oficios del único Dios. Además, el número tres no es en ninguna manera significativo para Dios, pues Él también se ha manifestado de otras formas, y ejerce otros muchos roles u oficios.

Propongo que la doctrina de la Unicidad es bien entendible, pues esta explica bien el misterio de la piedad (del amor y misericordia de Dios), o sea que Dios se manifestó en carne. Para redimirnos, Dios asumió un nuevo modo de existencia humano sin renunciar a su modo de existencia divino. Por esta razón, Dios en su modo de existencia trascendente es, ha seguido y seguirá siendo Dios y nunca renunciará a ello; pero en el nuevo modo de existencia humano que asumió con la encarnación, es un ser humano genuino en todo el sentido de la Palabra pero sin pecado. La diferencia entre el Padre y el Hijo, no es una diferencia de personas divinas, sino una diferencia entre el modo de existencia divino y el modo de existencia humano que el único Dios ha asumido de manera simultánea a partir de su encarnación.

El simple hecho de ser unicitario no te hace más espiritual o santo, pues esto solo se logra a través de mantener una relación íntima con el único Dios. Lo que sí hace es ubicarte bíblicamente para que hagas una buena exégesis de la Biblia, y para que tengas una teología centrada y equilibrada. Incluso, muchos unicitarios tienen errores interpretativos pero aún así cuentan con la gracia salvadora de Dios. Por ejemplo, muchos no entienden las diferencias bíblicas entre el Padre y el Hijo pensando que estas funciones se pueden usar de manera intercambiable (aplicando al Padre lo que solo se le puede aplicar al Hijo, y viceversa); otros creen que Dios solamente fue Padre en la creación ignorando que ahora mismo Él sigue siendo nuestro Padre celestial; y otros creen que cuando Dios se manifestó en carne abandonó el cielo y sólo existió en la tierra, por lo cual ignoran que a partir de la encarnación Dios tiene dos modos de existencia de manera simultánea, a saber: su modo de existencia divino (llamado el Padre) y su modo de existencia humano (llamado el Hijo).

Cuando en el Concilio de Nicea (en el año 325 d.C.) se manipuló la votación para presentar a un Dios existiendo como unas personas distintas, lo que se hizo fue complicar y ridiculizar el evangelio, al introducir la idea de un comité dentro de la esencia divina tomando decisiones.

Yo prefiero deshacerme de las tradiciones humanas que han enseñado y defendido la Trinidad, para unirme con el apóstol Pablo en decir: ¡GRANDE ES EL MISTERIO DE LA PIEDAD!