lunes, 9 de diciembre de 2013

El Diseño Inteligente, La Ciencia y El Naturalismo

Por Jason Dulle. © Todos los derechos reservados.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra, año 2013.


Muchos creen que la ciencia ha refutado a Dios, pero esto no es posible, ni siquiera en principio. [1] La verdad del asunto es que los avances científicos están proporcionando más razones para creer en Dios, no menos. Aunque los descubrimientos científicos no pueden demostrar la existencia de Dios, sí pueden ser utilizados para apoyar las premisas en argumentos que tienen conclusiones o implicaciones teístas. Por ejemplo, la ciencia ha descubierto que el universo comenzó a existir. [2] Todo lo que comienza a existir requiere de una causa externa. Puesto que el universo abarca toda la realidad física, la causa del universo debe trascender la realidad física. No puede ser un evento físico previo o alguna ley natural, porque no había nada físico antes del primer evento físico, y las leyes naturales sólo vinieron a la existencia una vez que el mundo natural llegó a existir. Lo que hizo que el universo viniera a la existencia debe ser trascendente, poderoso, inmaterial, no espacial, eterno y personal, lo  cual es una descripción acertada de Dios. [3]

Considere el ajuste fino de las constantes físicas para la existencia de la vida en el universo. Por ejemplo, la constante cosmológica es la que regula la velocidad de expansión del universo. Al hacer los cálculos físicos para hallar el valor de dicha constante, estos arrojan una magnitud que es 120 veces (1 en 10120) más grande que lo observado. Pero ese valor tan grande haría que el universo se expandiera tan rápido que las galaxias no podrían permanecer y por lo tanto no habría vida en la Tierra. Sin embargo, existe un mecanismo desconocido para la física actual, que hace que este valor disminuya en esos 120 órdenes de magnitud logrando que la vida en nuestro universo sea un hecho. [4] Leonard Susskind, quien es un físico de la Universidad Stanford, escribe: "El descubrimiento del valor de la constante cosmológica - la energía del espacio vacío que contribuye a la tasa de expansión del universo - parece absurdamente improbable, y nada en la física fundamental es capaz de explicar el por qué". [5] Y otra vez: "Este es uno de los grandes misterios de la física. Todo lo que sabemos es que si fuera mucho más grande, nosotros no estaríamos aquí para preguntar sobre ello". [6] La mejor explicación del por qué las constantes han asumido los valores que tienen, es que fueron diseñadas por un agente inteligente.

No es raro que al presentar un caso como este, que se  basa en conclusiones científicas para apoyar la existencia de Dios (o de una inteligencia diseñadora), un ateo responda: -"¡Eso no es ciencia!"-. Sin embargo, lo que realmente el ateo quiere decir es: -"¡Eso no es naturalismo!"-.

Uno tiene que ser consciente de que la palabra "ciencia" tiene dos significados diferentes, y que a menudo el uno es sustituido por el otro. Por un lado está la ciencia como método. Esto implica la realización de observaciones, predicciones, hacer experimentos y sacar conclusiones – que es lo que normalmente viene a nuestra mente cuando pensamos en la ciencia. Pero hay otra definición de la ciencia que a menudo está al acecho, que es la ciencia como filosofía. La filosofía de la ciencia consiste en lo que uno piensa que es la razón y el objetivo de la ciencia. Durante casi doscientos (200) años, la filosofía de la ciencia que ha reinado ha sido el naturalismo (naturalismo metodológico). Para el naturalismo, el propósito de la ciencia no es descubrir la verdad sobre el funcionamiento del mundo físico a través de métodos empíricos, sino descubrir las causas naturales de los fenómenos naturales. Las causas inteligentes y las conclusiones teístas son descartadas a priori.

Los científicos han sido bastante claros respecto a esto. Por ejemplo, el filósofo de la ciencia Michael Ruse ha escrito que "la ciencia simplemente no permite a Dios como un factor causal". [7] S.C. Todd, un profesor de la Universidad Estatal de Kansas, Carolina del Sur, escribió en la revista Nature, "Incluso si todos los datos apuntan hacia un diseñador inteligente, tal hipótesis es excluida de la ciencia porque no es naturalista". [8] Richard Lewontin, un profesor de genética en Harvard, es muy sincero al confesar que los científicos están guiados por la filosofía del naturalismo, no por la búsqueda de la verdad, y no están dispuestos a considerar a un agente inteligente, incluso aún cuando ésta sea mejor explicación de los datos. En The New York Review of Books hizo esta notable admisión:

“Nuestra disposición a aceptar las afirmaciones científicas que van en contra del sentido común es la clave para entender la verdadera lucha entre la ciencia y lo sobrenatural. Nos ponemos del lado de la ciencia a pesar de lo manifiestamente absurdos que son algunos de sus planteamientos ... a pesar de la tolerancia que la comunidad científica concede a ciertos argumentos endebles, porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No es que los métodos y las instituciones de la ciencia nos obliguen a aceptar una explicación materialista de los fenómenos, sino que por el contrario, nuestra adhesión a priori a las causas materiales nos obliga a encauzar nuestra investigación según criterios y conceptos que produzcan explicaciones materialistas, no importa que sean contrarias a la intuición ni que resulten desconcertantes para los no iniciados. Además, este materialismo es absoluto, porque no podemos permitir un Pie Divino en la puerta. Apelar a una deidad omnipotente es permitir que en cualquier momento las regularidades de la naturaleza pueden ser rotas, que los milagros pueden suceder”. [9]

Según Lewontin, el juego está amañado contra el teísmo por la imposición de definición. Cuando se combina con el naturalismo, el método científico ya no está orientado a buscar la verdad dondequiera que lo pueda llevar, sino más bien a producir respuestas filosóficamente aceptables. La filosofía viene primero y luego los datos empíricos. Y cuando los datos empíricos parecen estar en conflicto con la filosofía, la filosofía siempre va a ganar. Aunque la mayoría de la gente piensa en la ciencia como una disciplina libre de sesgos y prejuicios, Ruse, Todd y Lewontin dejan claro que la ciencia moderna se define por el prejuicio: Solamente las explicaciones naturales de los fenómenos naturales están permitidas. ¡La evidencia será condenada!

Si se define arbitrariamente a la ciencia como la búsqueda de las causas naturales, no debe ser ninguna sorpresa que las implicaciones teístas de los descubrimientos científicos se sacarán de sus límites, y qué las teorías como la evolución darwiniana serán los gobernantes indiscutibles de la colina científica. Si su filosofía de la ciencia restringe el conjunto de causas a la causa natural, entonces algo así como la evolución darwiniana debe ser la verdad, pues es el único jugador permitido. El Diseño Inteligente es excluido por la imposición de esa definición, no por el análisis empírico. El Diseño Inteligente es rechazado como no-científico, no porque deja de emplear correctamente el método científico, sino porque no se suscribe a la filosofía del naturalismo.

Este enfoque de la ciencia no tiene sentido porque restringe arbitrariamente a la ciencia. Implantado el naturalismo, entonces el objetivo de la ciencia ya no es descubrir la verdad sobre el mundo físico, sino llegar a la mejor explicación naturalista, aunque no sea cierta. Es cierto que el dominio de la ciencia es el mundo físico, no lo sobrenatural, pero si la evidencia apunta a una causa inteligente o sobrenatural en lugar de una causa natural, entonces los científicos deberían ser capaces de concluir, basados en los datos empíricos, que un agente inteligente causó el fenómeno natural. Como señaló Greg Koukl, "El objeto y el dominio de la ciencia debe ser el mundo físico, pero su objetivo debe ser la verdad, no simples explicaciones físicas. Aunque la ciencia se limita a examinar los efectos físicos, cuando se infieren sus causas no debería haber ninguna limitación". [10] La definición filosófica moderna de la ciencia es incompleta ya que excluye a priori una fuente conocida de la causalidad –la agencia inteligente- y por lo tanto puede llevar a conclusiones erróneas.

Considere la situación en la que un profesor de química deja una solución en un vaso de precipitados durante la noche. [11] A la mañana siguiente, cuando regresa a clase, encuentra una galleta en el vaso de precipitados. Los estudiantes le exigen que proporcione una explicación científica para el origen de la galleta. De inmediato él concluye que fue colocada allí por alguien durante la noche anterior. Los estudiantes claman: -"¡Falta! ¡Al invocar a un agente externo, tú has roto las reglas! ¡No estás siendo científico! ¡Esta es una clase de química, así que vamos a seguir con la ciencia! ¡Tú debes proporcionar una explicación naturalista para el origen de la galleta!"- Él tendría dificultades para proporcionar una explicación naturalista plausible. Es evidente para todos, que la mejor explicación para el fenómeno físico en cuestión no es una causa naturalista, sino una causa inteligente. Y sin embargo, la filosofía de la ciencia a la que él se suscribe le prohíbe aceptar la explicación obvia y mejor.

Monumento prehistórico megalítico Stonehenge

¿Te imaginas si esta presuposición filosófica fuera aplicada a los fenómenos naturales? ¿Qué causó al monumento prehistórico megalítico Stonehenge? -"¡La gente lo hizo!"-, dices tú.

Pero alguien dice: -"¡No!, ¡eso no es una explicación científica, ya que invoca a una inteligencia en vez de una causa natural! ¡Como una entidad física, debe ser explicado en términos de causas naturales!”-

Pero tú replicas: -"Tiene todos los elementos del diseño inteligente: La disposición de las piezas es a la vez complejo y específico a un patrón particular"-.

Qué pasaría si ese otro te responde diciendo: -"Pero esto es sólo una apariencia de diseño, no diseño real. A pesar de que aún no conozcamos el proceso natural que creó el Stonehenge, los científicos están ocupados trabajando en la respuesta. No podemos renunciar a la ciencia apelando a algunos desconocidos 'diseñadores'. Hacer esto es emplear el argumento de los vacíos, y no es propio de la ciencia"-.

Si alguien argumentara de esta manera, se burlarían de él en los tribunales. ¿Por qué es diferente cuando se trata del mundo biológico, que tiene todas las características de diseño?

Si reconocemos la presencia del diseño por la presencia de complejidad específica, y el mundo biológico exhibe una complejidad especifica, entonces es racional concluir que esas características fueron causadas por una inteligencia diseñadora. Si el naturalismo metodológico nos impide concluir lo obvio, entonces estamos mal con el naturalismo metodológico! Esta filosofía de la ciencia es demasiado restrictiva. Si bien debemos buscar explicaciones naturalistas para los fenómenos naturales, no debemos descartar a priori la posibilidad de causalidad inteligente para el mundo físico. Lo más importante acerca de una explicación científica es que sea adecuada para explicar el efecto físico en cuestión. Si ninguna causa natural conocida es adecuada para explicar el efecto natural, y una causa inteligente explica mejor la evidencia, entonces debería ser permitido para los científicos que concluyeran que un agente inteligente causó el efecto en cuestión. [12]

La ciencia debería estar más preocupada por encontrar las respuestas correctas, y menos preocupada por encontrar el tipo adecuado de respuestas - los que concuerden con su filosofía preferida del naturalismo. La evidencia debe conducir a las conclusiones de un científico, no a su filosofía, de lo contrario la cola filosófica termina moviendo al perro científico. Como escribe Michael Behe: "A menudo se dice que la ciencia debe evitar cualquier conclusión que huela a lo sobrenatural. Pero esto me parece a la vez mala lógica y mala ciencia. La ciencia no es un juego en el que se usan reglas arbitrarias para decidir cuáles explicaciones son permitidas. Más bien, es un esfuerzo para hacer afirmaciones verdaderas sobre la realidad física". [13]

Este no es un debate entre ciencia versus religión, sino que es un debate acerca de la definición de la misma ciencia. Se trata de un debate sobre la filosofía de la ciencia. Para aquellos que están comprometidos con la verdad en vez de una filosofía particular, no hay ninguna razón para restringir la ciencia a la búsqueda de causas naturales. La ciencia es un método no una filosofía, y cuando los métodos de la ciencia llevan a descubrimientos con implicaciones teístas, que así sea. ¡Esa es la ciencia!


Referencias

[1] Lo sobrenatural está más allá del alcance de la ciencia. La investigación de la ciencia se limita al mundo físico. Aunque los descubrimientos empíricos pudieran tener implicaciones ateas, los hallazgos de la ciencia nunca podrán refutar al teísmo ya que las herramientas de la ciencia se limitan a la inducción y abducción, lo que sólo le proporciona probabilidades, no certezas.
[2] Para más información, vea el artículo titulado: La Cosmología del Big Bang y el Ateísmo son Incompatibles, escrito por Jason Dulle, disponible desde:
http://unicodios.blogspot.com/2011/07/la-cosmologia-del-big-bang-y-el-ateismo.html
[3] Para más información, vea el artículo titulado: Eternidad No Es Lo Mismo Que Para Siempre: Un Argumento A Favor Del Teísmo. (El Argumento Cosmológico Kalam), escrito por Jason Dulle, disponible desde:
http://unicodios.blogspot.com/2013/05/eternidad-no-es-lo-mismo-que-para.html
[4] En la cosmología estándar, la constante cosmológica es la que regula la velocidad de expansión del universo y es equivalente a una densidad de energía en el vacío, esto es, en un espacio en el que no existe materia. Al igualar esta densidad a la densidad de la energía de punto cero que queda en un volumen una vez que se sacan de él todas las partículas, se obtiene un número que tiene una magnitud de 120 veces (1 en 10120) más grande que lo observado. Este valor haría que el universo se expandiera tan rápido que las galaxias no hubieran tenido tiempo de formarse. El problema con la constante cosmológica hoy por hoy no tienen una respuesta dentro de la física y de la cosmología estándar.
[5] Leonard Susskind, en una entrevista con Amanda Gefter de New Scientist: "¿Está en Problemas la Teoría de Cuerdas?", 17 de diciembre de la edición de 2005, p. 48, Disponible desde http://www.newscientist.com/channel/fundamentals/mg18825305.800.html ; Internet; consultado el 5 de enero de 2006.
[6] Tim Folger, "Alternativa Científica a un Creador Inteligente: La Teoría del Multiverso", en la revista Discover. Disponible en Internet, http://discovermagazine.com/2008/dec/10-sciences-alternative-to-an-intelligent-creator#.UqV2QdJSj9A consultado el 11 de noviembre de 2008.
[7] Michael Ruse, "Diseño Inteligente es un Oxímoron", disponible a partir de http://www.guardian.co.uk/commentisfree/belief/2010/may05/intelligent-design-fuller-creationism ; Internet; visitada el 5 de mayo de 2010 .
[8] SC Todd, "Una Visión Desde Kansas Sobre el Debate de la Evolución", Naturaleza 401 (30 de septiembre, 1999): 423.
[9] Richard Lewontin, "Miles de Millones y Miles de Millones de Demonios", The New York Review of Books, 4 de enero de 1997.
[10] Greg Koukl, Tierra Sólida, edición de julio/agosto de 2005, 3.
[11] Esta ilustración se acredita a Greg Koukl.
[12] Los naturalistas sostienen que esto es "renunciar a la ciencia". No estoy de acuerdo. Por ejemplo, concluir que las pirámides fueron creadas por causas inteligentes no es renunciar a la ciencia. Debemos reconocer que cuando la evidencia apunta hacia una causa inteligente y no a una causa natural, debemos adoptar la causa inteligente. El argumento de que no debemos aceptar una explicación teísta de los fenómenos físicos porque la ciencia probablemente descubrirá una respuesta en el futuro, es una especie de "ciencia de los vacíos" y es un acto de fe por parte del naturalista. Debemos sacar conclusiones sobre la base de nuestros conocimientos en el presente, no de un poco de conocimiento posible que se pueda adquirir en el futuro. Hacer lo contrario, sería como si un acusado en un juicio por asesinato exigiera ser absuelto a pesar de que toda la evidencia apunta a que él perpetró el crimen, sobre la base de que algún día en el futuro podría ser descubierta la evidencia que lo demostraría inocente.
[13] Michael Behe, "Máquinas Moleculares: Apoyo Experimental a la Inferencia de Diseño"; disponible desde http://www.discovery.org/scripts/viewDB/index.php?command=view&id=54 , Internet, acceso 1 de enero 2005.

jueves, 5 de diciembre de 2013

La Gloria Que el Hijo de Dios Tuvo Con el Padre Antes que el Mundo Fuese (Juan 17:5)


Por Julio César Clavijo Sierra
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Juan 17:5 es uno de los textos que mejor enseña la Unicidad de Dios. Este pasaje dice:

“Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese” (Juan 17:5).

Este texto está promulgando dos grandes verdades:

- La primera es la verdad de la manifestación de Dios en carne (Isaías 9:6, Mateo 1:23, 1. Timoteo 3:16), pues para que Jesús necesitara y pudiera orar debía ser un auténtico ser humano.

- La segunda es la presciencia de Dios, es decir que Dios conoce todo de manera anticipada.

La Verdad Sobre la Encarnación

Cuando vemos a Juan 17 dentro del contexto bíblico de la encarnación, estamos listos para hallar el verdadero significado de ese capítulo. De lo contrario no podríamos entender (y nos desviaríamos tal como lo hacen los trinitarios y los arrianos).

Siendo humano, Jesús oró por la misma razón por la cual los seres humanos necesitamos orar. (Salmos 65:2). [1] Note que en Juan 17:1 JESÚS ORA PIDIÉNDOLE AL PADRE QUE LE DE GLORIA (o que lo glorifique). Note también que “Jesús está orando por la glorificación que aún es futura en lo que al tiempo se refiere”. [2]  Esto nos demuestra que se trata de una gloria que ÉL RECIBIÓ como Hijo (es decir como un ser humano auténtico y victorioso). [3] Por eso Jesús también pudo decir en Juan 17:22: “LA GLORIA QUE ME DISTE, yo les he dado”. Note que esa gloria que Jesús recibió del Padre, también la dio a todos sus seguidores. Esto nos enseña que aquí no se está hablando de la gloria divina. “Dios es enfático en que Él nunca compartirá su gloria divina (Isaías 42:8; 48:11). Cristo no pudo dar su gloria divina a nadie, ni siquiera a los apóstoles. Pero Él les concedió la gloria de su ministerio terrenal, y la gloria que como hombre iba a recibir tras morir en la cruz para redimirnos de nuestros pecados”. [4] Esa gloria sí la puede compartir con sus seguidores y por eso nos ha prometido que Él “transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Filipenses 3:21).

La Presciencia de Dios

La razón por la cual se habla de esa gloria como existiendo en la eternidad antes que el mundo fuese, obedece a la presciencia de Dios. Así como EN LA MENTE (o el plan) de Dios el Cordero fue inmolado desde antes de la fundación del mundo (Apocalipsis 13:8), asimismo EN LA MENTE de Dios, el Hijo tuvo gloria antes de que el mundo fuese, aunque esa inmolación y esa gloria del Hijo se materializaron cuando derramó su sangre en el Calvario, resucitó al tercer día y ascendió a los cielos, hace unos 2.000 años. “Si Jesús, el Cordero, pudo morir antes de que el mundo fuese hecho, entonces Él también pudo tener la gloria con el Padre antes de que el mundo fuese. Lo uno requiere de lo otro”. [5]

"Luego de su resurrección, Cristo ya no está sometido a las fragilidades y debilidades humanas pues dejó de ser un siervo sufrido. Ahora Él es el rey de gloria y posee todo el poder de Dios, siendo Señor de todos y el juez justo. La exaltación, glorificación y revelación completa de Cristo se dieron cuando ascendió a los cielos". [6] (Vea Efesios 4:8-10, Filipenses 2:9-11).

Las Expresiones: “Al Lado Tuyo” y “Contigo”

El “lado de Dios” al cual se refiere Juan 17:5 no es un lado físico, ya que Dios es el Espíritu omnipresente que no tiene un lado que pueda confinarlo. (Vea el Salmo 139:7-12). Así que aquí el “lado de Dios” tiene el mismo sentido que la diestra o poder de Dios. [7] La expresión que en Juan 17:5 se ha traducido: “contigo”, viene de las palabras griegas “para soi”. "Cuando ‘para’ se utiliza en el caso dativo, tiene una gama más amplia de significados que simplemente "con" o "al lado". Como lo señala el Léxico Louw-Nida, ‘para’ con el dativo incluye dentro de su gama de significados "en la opinión de", desde el punto de vista de un participante, marcando a un participante cuyo punto de vista es relevante para un evento. Así, ‘para’ se puede traducir "en la vista de, en opinión de, en el juicio de". Ciertamente Jesús, que comprendió más claramente que nadie que Dios es Espíritu, no quiso decir con ‘para soi’ que el Padre ocupa un espacio físico o que tiene una ubicación física y que Él, Jesús, se colocó a un lado físico del Padre antes de que el mundo fuese. Sin embargo, nada impediría la traducción "la gloria que yo tuve en tu punto de vista", "en tu opinión" o "en tu juicio" antes de que el mundo fuese". [8]

De manera que ese versículo puede ser interpretado así:

Ahora pues, Padre, glorifícame tú [con tu poder] con aquella gloria que tuve [en tu opinión o en tu mente] antes que el mundo fuese”.


Referencias

[1] Para una disertación más amplia acerca de las oraciones de Jesús, vea el artículo “La Herejía Trinitaria de Las Conversaciones Entre Tres "Personas Divinas” por Julio César Clavijo Sierra.
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/la-herejia-trinitaria-de-las.html
[2] Ralph Vincent Reynolds. La Verdad de la Unicidad de Dios. 
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/la-verdad-de-la-unicidad-de-dios.html
[3] Para un mayor entendimiento acerca del significado bíblico de Hijo de Dios aplicado al Señor Jesús, vea el artículo: “Explicando a los Trinitarios el Significado Bíblico de Hijo de Dios” por Julio César Clavijo Sierra.
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/explicando-los-trinitarios-el_7475.html
[4] David K. Bernard. La Unión Entre el Padre y el Hijo.
http://unicodios.blogspot.com/2012/07/la-union-entre-el-padre-y-el-hijo.html
[5] Daniel L. Segraves. Reflexiones Sobre Juan 17:5
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/reflexiones-sobre-juan-175.html
[6] Julio César Clavijo Sierra. "Un Dios Falso Llamado Trinidad”, primera edición, pág. 372.
[7] Para una comprensión acerca del significado bíblico de la diestra de Dios, vea el artículo: “La Diestra de Dios” por Julio César Clavijo Sierra.
http://unicodios.blogspot.com/2011/07/la-diestra-de-dios.html
[8] Daniel L. Segraves. Reflexiones Sobre Juan 17:5
http://unicodios.blogspot.com/2011/06/reflexiones-sobre-juan-175.html