miércoles, 15 de julio de 2015

La Verdad, el Amor y la Agenda LGBT


Por R. David Zúñiga
© 2015. Todos los Derechos Reservados
Publicado en este sitio web con permiso del autor



Un Sistema en Contra de Dios

“Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado”. (Ap. 11:8).

Esta llamada “grande ciudad”, es un sistema operativo que se levanta en contra de lo sobrenatural, se mueve bajo un poder fornicario, y su mayor intención es que los habitantes de la tierra beban de la lujuria o el poder de su fornicación. (Ap. 14:8).

Aunque podemos ubicar el cumplimiento final de esta profecía durante el tiempo de la gran tribulación que está por venir, vemos que ya está en acción el misterio de la iniquidad (2. Ts. 2:7). Esa gran ciudad tiene dos puños certeros con los cuales quiere matar lo santo y lo profético, los cuales son Sodoma y Egipto. Pero un poder sobrenatural traerá vida a todo lo que es de Dios en estos tiempos finales.

SODOMA: Tipo de lo abominable, lo inmundo, las pasiones vergonzosas, lo antinatural. (Ro. 1:26). 

EGIPTO: Tipo de la esclavitud, la tiranía, la opresión, las leyes contrarias a la Palabra de Dios. (Hch. 7:34).

Estos dos poderes unidos en estos tiempos, conforman un poder que es contrario a la Palabra de la Cruz, constituyéndose en una gran cultura anticristo.

De Sodoma y sus prácticas, se hizo común la palabra sodomita tanto en la Escritura como en el lenguaje secular. Dicha palabra aparece en la Biblia seis veces, y siempre con una mala connotación. (Dt. 23:17; 1. R. 14:24, 15:12, 22:46; Job 36:14; 1. Tm. 1:10).

En algunos países, la agenda gay ha obtenido grandes victorias, incluyendo a los Estados Unidos. El reconocimiento de los “matrimonios” homosexuales por parte de las autoridades civiles, es solo la punta del iceberg. Escuchando un debate, dos representantes de los supuestos “cristianos gais” proponían que su deseo no era el de obtener un reconocimiento por parte del Estado, sino el reconocimiento de la Iglesia, ya que ésta por ser representante de Dios, es la única institución que puede bendecir tal unión, cosa que el Estado no puede otorgar. Es decir, esta agenda busca que la Iglesia reconsidere su postura bíblica para supuestamente impartirles la bendición de Dios. De hecho, dentro de la cristiandad ya hay denominaciones que han hecho modificaciones a sus estatutos y valores doctrinales, para darle luz verde a la agenda gay.

Además, en dicho debate estos “critianos gais” decían que para ellos es  criminal y aún ofensivo decir: -“Amamos al pecador, pero no al pecado”-, en vista de que el Estado ya condescendió con la agenda homosexual. Pero la realidad es que la Iglesia debe predicar la verdad en amor. Los que creemos en la infalibilidad de la Escritura, no podemos sacrificar la verdad bajo el pretexto del “amor”. Ya que Jesucristo vino lleno de gracia y de verdad, entonces la verdad y el amor son inseparables, de tal manera que el verdadero amor siempre se conforma con la verdad.

Veamos un ejemplo de la Escritura, sobre un escándalo sexual que era muy conocido por la gente de aquel entonces. El rey Herodes Antipas estaba casado con la hija de un rey árabe, pero en un viaje a Roma se infatúo de una forma lujuriosa con la esposa de su hermano Felipe, la cual se llamaba Herodías. Entre ambos armaron una intriga, que consistía en que ambos se divorciarían de sus respectivas parejas y se casarían una vez que el polvo se aplacara. Así es que Antipas y Herodías se “casaron” (Mc. 6:17). [Véase Josefo, Antigüedades, 185]. Aparentemente Antipas y Herodías estaban casados, pero su unión no estaba aprobada por Dios, al punto que Juan el Bautista le dijo a Herodes Antipas: -“No te es lícito tener la mujer de tu hermano”-. (Mc. 6:18. Ver también Mt. 14:3-4). Juan el Bautista actuó como profeta bajo el poder del Espíritu Santo, y reprendió a Herodes por envolver el poder jezabélico con una política tirana. Pero en vez de hacer caso a Juan el Bautista, Herodes mandó a que le cortaran la cabeza a Juan. Aunque Antipas y Herodías se casaron supuestamente en lo  legítimo, ante los ojos del profeta esta unión NO era legal. De tal manera que los conceptos y las leyes de un Estado, no hacen limpio a lo que Dios desaprueba. Todas las leyes que el hombre ha inventado y que contradicen a la Palabra de Dios, simplemente son condenadas por la Palabra de Dios.

El espíritu jezabélico buscará hacer una alianza impía con lo político, para atacar tanto a Elías como a Juan Bautista. En el antiguo Israel, dicha alianza fue facilitada cuando el pueblo se descarrió, cuando dejó sus firmes convicciones en Dios, y cuando se debatió entre dos pensamientos. Por eso Elías se paro firme y les dijo: -“Hasta cuando claudicareis entre dos pensamientos”- (1. R. 18:21). Evidentemente Dios tiene su propio diseño de cómo debe ser el matrimonio, y de lo que es legal e ilegal para Él. ¿Tu idea del matrimonio está de acuerdo con el propósito de Dios? Si es así, en este tiempo hay un poder que te quiere tapar la boca, y quiere cortarte la cabeza por medio de la cual Dios habla. Pero la Palabra de Dios no está presa.

Ahora la pregunta es: ¿Cuál debe ser la estrategia de la iglesia? No sé cuál vaya a ser la estrategia de otros, pero les diré mí opinión y le compartiré mi estrategia: El homosexualismo es una parte importante de la infantería de Satanás para destruir la moral de cualquier nación, y para preparar el camino para una invasión mayor de la agenda anticristo. A los miembros de la comunidad LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y transexuales) los trataré con amor sin comprometer la verdad. Les daremos la bienvenida en nuestra iglesia, pero a la vez elevaremos la temperatura espiritual hasta una dimensión tal que las señales, los milagros, las maravillas, los dones del Espíritu, la expulsión de demonios, la liberación y el ministerio sobrenatural los invada, de tal forma que sean liberados, salvos y llenos del Espíritu Santo. Básicamente continuaremos haciendo lo que hasta ahora hemos hecho, pero con más intensidad. Dios promete que habrá luz al caer la tarde. (Zac. 14:7). ¡La tarde llegó! ¡Es tiempo de la LUZ!


¿Jesús No Reprobó el Homosexualismo?

La agenda gay dice que Jesús no habló absolutamente nada con respecto al homosexualismo, por lo cual, según ellos, eso aprueba el “matrimonio” homosexual.

Para deshacer ese argumento, lo primero que es importante destacar, es que en ninguna parte de la Biblia vemos a Jesús hablando en términos positivos acerca del homosexualismo o del matrimonio homosexual.

Lo segundo, es que Jesús dijo claramente que el diseño original para el matrimonio es entre un hombre y una mujer. -“Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”- (Mt. 19:4-6). Aquí está claro que Dios sólo ordena y aprueba las relaciones heterosexuales dentro del matrimonio, y por lo tanto se reprueba todo lo que esté en contra de ese propósito de Dios, por ejemplo el homosexualismo.


Como en los Días de Noé

Jesucristo dijo: -“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre”- (Mt. 24:37).

De acuerdo con la historia, ¿cuál fue el pecado más prevaleciente en los días de Noé?

Jeffrey Satinover, en su libro titulado Homosexualidad y la Política de la Verdad, explica que en el  Talmud Babilónico, o sea en el libro de los rabinos que interpretó el Antiguo Testamento, se dice que existió un tiempo que refleja lo que se está viviendo en la actualidad. De acuerdo a estos escritos, los varones se daban en casamiento con otros varones, y las mujeres hacían igual. Y no se concentra solo en el caso de Sodoma y Gomorra, sino que en el Talmud se enfatiza fuertemente en los días de Noé.  Santinover dice que fue a esto a lo que el Talmud Babilónico le atribuye la gota que derramó el vaso y trajo consigo el diluvio.

El rabino Aryeh Spero, está en sintonía con esto. Él dice que el Talmud revela que antes del diluvio, la gente realizó contratos matrimoniales para legalizar sus actividades antinaturales. Así, ellos intentaban buscar un sello de aprobación y santificación para sus actos impuros. Él añade que ese pecado era tan abominable para Dios y su orden establecido, que Dios prefirió el exterminio para poder comenzar de nuevo. También dice que el mensaje de Noé, fue un acto de compasión donde Dios buscó que la gente se arrepintiera antes de que viniera el diluvio.


La Biblia Homosexual y sus Ocho Grandes 


Ahora bien, ¿qué es lo que realmente está sucediendo actualmente en el ámbito espiritual?

La agenda gay está usando la misma pregunta que hizo la serpiente en el huerto: -“¿Con que Dios os ha dicho?”-. Es un ataque frontal contra la Escritura, tal cual y como ella es.

Para ello, los “teólogos” del homosexualismo sacaron lo que se conoce como la Biblia Homosexual, con el lema: “los ocho grandes”. Se trata de una tergiversación de ocho textos de la Biblia que frecuentemente se han citado para contrarrestar a la agenda gay. Estos son: Génesis 19:4-11; Deuteronomio 23:17-18: Levítico 18:22, 20:13;  Romanos 1:26-27; 1. Corintios 6:9; 1. Timoteo 1:10 y 1. Pedro 2:6-8. Curiosamente se brincan a Judas v. 7. Ya hay quienes han explicado muy bien estos versículos, junto con sus palabras y sus significados, desenmascarando las pretensiones de la agenda homosexual. (Véase por ejemplo a Jason Dulle, en su artículo La Homosexualidad y la Biblia).

Yo quiero agregar que la Biblia es inspirada por Dios, es la Palabra de Dios, es autoritativa, inquebrantable, enteramente confiable, y es la revelación divina. No es solamente el libro de los evangélicos o cristianos, sino que es el libro de Dios. Nosotros lo que hacemos es basar nuestra fe en lo que está escrito. Por lo tanto podemos decir que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son pecado, y sin importar el nivel de compromiso o mutuo afecto que se declaren, están dentro de la categoría de la inmoralidad sexual.

Existen tres tipos de personas que leen la Biblia: Los convencidos, los contenciosos y los confundidos. Los convencidos, somos los que tenemos al autor del libro morando en nuestros corazones. Desde el principio hasta el fin, en la Escritura no existe ninguna parte que apruebe las relaciones sexuales contra naturaleza, y mucho menos el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Dios siempre ha aprobado solamente al matrimonio entre mujer (hebreo: ishah) y hombre (hebreo: ish). Se trata de un asunto de diseño, no solo de placer.


¿Cristianos Gais?

Finalizo contestando a la siguiente pregunta: ¿Se puede ser cristiano y a la misma vez gay?

Los llamados “cristianos gay”, proponen que mientras sus relaciones estén basadas en el amor y en el compromiso, son perfectamente compatibles con el camino de Jesús. Mientras tanto, la respuesta bíblica muestra que una persona puede ser tentada, pero aún así jamás debería ceder o caer en el pecado. Es imposible seguir a Jesús y dedicarse a la práctica homosexual al mismo tiempo.

Si seguimos la línea del Salmo 1, podemos aplicarla muy bien ante tres situaciones: Al que es tentado (consejo de malos), al que ha practicado o practica el pecado (camino de pecadores), y al que tiene el corazón entenebrecido (silla de escarnecedores). En los dos primeros casos la iglesia puede ayudar a restaurar con amor y verdad. En el último caso, ya no hay remedio. (Rm. 1:28).

De acuerdo a la agenda LGBT, la Iglesia ha provocado mucho suicidio, violencia, soledad, opresión y autodesprecio a miles de homosexuales. Pero ellos no dicen nada acerca de los miles y miles de gais que se han convertido al Señor Jesús y viven una vida transformada. Aún más, muchos de los que asisten a congregaciones abiertamente homosexuales, han dado testimonio de su vacío pues se sienten faltos del amor de Dios. Es mayor el vacío que sienten los gais y lesbianas por la falta del amor de Dios en sus vidas, que por la homofobia por la que algunos protestan.

Existe una falsa premisa, y es que la identidad se define por los deseos sexuales y las atracciones románticas, y que por eso Dios y su Palabra se tienen que acomodar a los instintos del ser humano. De acuerdo con un ex–gay, si una persona llega a declarar: -“nací así”- o -“Dios me hizo así”- todavía está sumido en un grave problema. Pero si dice -“Soy hombre (o mujer), y sólo experimento atracción por mi mismo sexo”-, entonces ha resuelto la mitad de su problema.  

Miremos lo que dice la Palabra:

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”. (Ef. 2:1-3).

“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?” (Lc. 9:23-25).

De una cosa podemos estar seguros, y es que si alguien busca verdaderamente al Señor, Él no lo dejará huérfano sea cual sea la situación en la que se encuentre. Él tiene el poder para transformar al ser humano ¡Eso está comprobado! Yo puedo confesar que la gracia de Dios da descanso (Mt. 11:28), y su verdad da libertad  (Jn. 8:32).



Ver También: