domingo, 16 de octubre de 2016

¡Usted Tiene un Valor Inmenso! (Consejos Prácticos Para la Vida)


Resumen elaborado por Julio César Clavijo Sierra a los capítulos 3 y 4 de la obra Formación Ética de la Personalidad, páginas 63-95, escrito por Salvador Iserte Badenas, Editorial Clie, España, 1981.


El verdadero éxito de una sociedad recae, no en una economía fructífera, ni en una cultura reconocida, sino en que sea capaz de generar personas con profundos valores éticos y morales, que  puedan legar dichos valores a sus hijos como herencia, y así sucesivamente. Y es que la sociedad la constituyen personas, y según sean estas, así será la sociedad. De ahí la importancia de fomentar en las iglesias un ministerio educacional, que ayude a recuperar los valores perdidos y ayude a nuestra sociedad a salir de la degradación en que se encuentra.

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Todos los seres humanos tienen un valor inmenso. La base del respeto humano es reconocer la excelsitud de la naturaleza humana. Debemos desarrollar un conocimiento de nosotros mismos que nos capacite para no creernos superiores o inferiores a lo que en realidad somos. Para fortalecer nuestra valía debemos:

1°) Respetar nuestro cuerpo, por medio de la búsqueda de un bienestar físico a través de la higiene corporal, la alimentación sana, la búsqueda de un ambiente sano, la práctica de ejercicio, los buenos hábitos, el alejamiento de los vicios, y un adecuado periodo de sueño.

2°) Luchar para vencer la pobreza y la ignorancia, pues ambas cosas son perjudiciales para el respeto propio, y obligan al hombre a concentrar su atención en los objetos más inmediatos y bajos en la lucha exclusivamente material.

3°) Vencer la avaricia, pues el dinero es un buen sirviente si se lo sabe dirigir, pero es un amo terrible si lo dejamos mandar. Hagamos que nuestro dinero sea nuestro siervo, nunca nuestro tirano.

4°) Dignificar nuestro trabajo, pues un factor principal para el desarrollo de respeto propio es que el individuo tenga la convicción de que está realizando una contribución valiosa al sistema social del cual forma parte.

5°) Evitar la dispersión, pues el hombre con personalidad sana debe destinar una separación temporal de la sociedad para retirarse a descansar, a leer, a escribir, a orar y a meditar por su cuenta.

6°) Vencer la autocompasión, pues nuestro contentamiento no debe depender del mundo exterior variable, sino del equilibrio mental interno basado en la moralidad y la espiritualidad. La autocompasión debe ser sustituida por el contentamiento en el servicio a la humanidad.

7°) Inmunizarnos contra el contagio síquico negativo, tratando con sumo cuidado a las personas con mentalidad negativa con el fin de evitar contagiarse a uno mismo.

8°) Andar siempre con la verdad, pues solamente con la verdad se debe luchar por la verdad. La mentira origina perturbaciones de la personalidad, y conduce a la satisfacción de inclinaciones pervertidas por medios ilícitos: robo, engaño, adulación, mentira, inmoralidad, violencia síquica o física.

Del mismo modo, cada ser humano debe cumplir su misión, pues la vida no es un regalo para despilfarrar, sino una misión que realizar. Para esto cada individuo debe:

1°) Identificarse con su trabajo, buscando uno en el que se sienta cómodo y pueda encajar.

2°) Desarrollar al máximo sus capacidades, por lo cual el que posee un determinado talento debe emplearlo para su servicio y el de los demás.

3°) Cultivar el sentido de responsabilidad, aprendiendo a responder por sus propios actos sin echarle la culpa a los demás, a la casualidad o a la mala suerte.

4°) Cumplir con su deber, buscando el gozo en el cumplimiento del deber y adquiriendo la paz mental que genera el deber cumplido.

5°) Ir más allá del deber, pues un deber más alto, puede exigir que nos apartemos del deber del momento. Lo esencial debe ir en primer lugar de nuestra vida, lo importante después, y en último lugar lo accesorio.