martes, 14 de febrero de 2017

¿Dios es Una Persona o Tres Personas?


Por Steven Ritchie, © 2016. Todos los Derechos Reservados.
Capítulo 2, del libro: “El Caso de la Teología de la Unicidad”.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra.
Más información en: Global Impact Ministries. www.apostolicchristianfaith.com


Los trinitarios afirman con frecuencia, que las Escrituras hebreas y griegas realmente nunca dicen que Dios sea una “Persona” en el mismo sentido de nuestra palabra española persona. Por lo tanto, insisten en que es posible que Dios exista como tres personas divinas a pesar de que no hay ninguna porción de la Escritura que diga que Dios es tres personas. Sin embargo, así como en la Escritura no se habla de Dios como una “Persona” con nuestra representación precisa en el español, así tampoco los idiomas originales de la Biblia usan la palabra precisa para nuestra palabra española “persona” cuando se hace referencia a la gente. Pese a esto, es razonable creer que Dios existe como una Persona Divina de una manera similar a como existen los seres humanos individuales como una sola persona.

Aunque los idiomas originales de la Biblia no usan la palabra “persona” al referirse al Dios verdadero, la Biblia sí utiliza palabras similares que en el hebreo y el griego tienen el mismo significado esencial que esa palabra española. Para poder trazar correctamente la Palabra de Verdad, debemos preguntarnos cuáles de las palabras hebreas y griegas que se usaron para describir a una persona, indicarían lo mismo que nuestra palabra española “persona”. La respuesta a esta pregunta, demostrará de cuántas personas realmente consiste Dios.

Los eruditos en hebreo y griego, han notado que las palabras hebreas y griegas para el corazón y el alma, tienen el mismo significado esencial de la palabra española persona. Curiosamente las palabras hebreas y griegas para “corazón” y “alma”, son igualmente utilizadas tanto para Dios como para los hombres individuales. Por lo tanto, la afirmación trinitaria de que Dios puede ser más de una persona en razón a que la palabra persona no se usa en las Escrituras, es muy engañosa.

Siempre que la Biblia usa la palabra hebrea “néfesh” (traducida al español como “alma”) para describir a Dios o a un ser humano individual, todas esas veces habla de Dios y de los seres humanos individuales como una sola alma, al igual que la singular palabra española persona describe a un solo individuo, pues la palabra hebrea “néfesh” se puede traducir como “alma” o como “persona”. Por lo tanto, es un hecho innegable que para describir a Dios y al hombre, los antiguos hebreos y griegos usaron palabras que se traducen al español como “corazón”, “mente” y “alma”, los cuales son términos que normalmente usan los hispanoparlantes para describir a una “persona”.

Génesis 8:21. "y dijo Yahvé EN SU CORAZÓN (leb “corazón”, por ext. “persona interior”): No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento DEL CORAZÓN DEL HOMBRE (leb “corazón”, por ext. “persona interior”) es malo desde su juventud”.

Génesis 2:7. “Entonces Yahvé Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Observe que en Génesis 8:21, dentro del mismo versículo de la Escritura inspirada, Yahvé Dios habló de sí mismo como teniendo un solo “corazón”, así como un ser humano tiene un solo “corazón” o una sola “persona interior”. Dios dijo además en el mismo versículo de 1. Samuel 2:35, que Él tiene un solo “corazón” y una sola “alma”.

“Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a MI CORAZÓN (leb “corazón”, por ext. “persona interior”) y a MI ALMA (néfesh  “persona”)”.

Aquí podemos ver claramente, que las mismas palabras hebreas para el alma (néfesh) y el corazón (leb) de Dios, también se usan para el alma (néfesh) y el corazón (leb) de un hombre.

Puesto que Dios no es una persona humana (Números 23:19 “Dios no es hombre”), muchos cristianos sinceros creen que Dios no debería ser llamado “una persona” en lo absoluto. Sin embargo, la palabra española persona, tiene el mismo significado esencial de las palabras hebreas y griegas usadas para Dios, como “corazón” (Heb. Leb “corazón”, o “persona interior” –Strong- Génesis 8:21, 1. Samuel 2:35) y “alma” (Heb. “néfesh” y griego “psujé” = “persona” - Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker. Editado por Walter A. Elwell). Incluso, la versión inglesa King James, llama a Dios una “Persona” en Hebreos 1:3, porque “hipóstasis” para la sustancia de Dios o la esencia del Ser de Dios, significa literalmente una sola “Esencia del Ser” como una “Persona” (Hebreos 1:3 en la versión King James, dice que el Hijo es “el resplandor de su gloria y la imagen expresa de su persona”. El contexto demuestra que Jesús es la Persona del Padre, que se hizo una persona humana). De la misma manera, la versión inglesa La Biblia Amplificada, dice que “Dios es una persona” (Gálatas 3:20).

Las Escrituras están repletas de ejemplos que nos muestran que Dios tiene una “Mente”, un “Corazón”, un “Espíritu” y un “Alma”, justo como un hombre los tiene. De hecho, las mismas palabras hebreas y griegas que son usadas para la Mente, el Corazón, el Espíritu y el Alma de Dios; también son usadas para la mente, el corazón, el espíritu y el alma de un hombre.

Dios dijo en Jeremías 32:35. “...ni me vino al pensamiento [a la mente] (leb “corazón”, por ext. “persona interior”, Strong) que hiciesen esta abominación, para hacer pecar a Judá”.

Génesis 8:21. "y dijo Yahvé EN SU CORAZÓN (de acuerdo con Strong, Leb = “corazón”, por ext. “persona interior”): No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento DEL CORAZÓN DEL HOMBRE (leb = “corazón”, por ext. “persona interior”, Strong) es malo desde su juventud”.

Así como una sola persona humana es llamada persona porque tiene un corazón espiritual invisible, así Dios habló de Sí mismo como teniendo un Corazón Espiritual invisible. Por lo tanto, el corazón del hombre y el corazón de Dios, hablan de un solo espíritu de un hombre, y un solo Espíritu de Dios.

Juan 4:24. “Dios es Espíritu (pneuma); y los que le adoran (como a una sola Persona Espiritual), en espíritu y en verdad es necesario que adoren”.

Santiago 2:26. “Porque como el cuerpo sin espíritu (pneuma) está muerto, así también la fe sin obras está muerta”.

Note que la misma palabra griega para el “Espíritu” de Dios, es la misma palabra griega para el “espíritu” de un hombre. Es absurdo creer que el Espíritu de Dios es una tercera Persona de Dios, distinta de otras dos Personas de Dios. ¿Cómo podrían dos de las tres supuestas personas distintas de Dios, no tener sus propios Corazones o Espíritus distintos mientras que permanecen como Personas distintas? Pues incluso una Persona de Dios, debe tener su propio Corazón o Espíritu para llamarlo una Persona. Por lo tanto, es completamente ridículo afirmar que Dios es un solo Espíritu, mientras que dos de las supuestas Personas Divinas carecen de sus propios Espíritus individuales.

Dios dijo en Levítico 26:30, “Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y MI ALMA (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) os abominará”.

Génesis 2:7 (RVA). “Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Génesis 2:7 (BTX): “Entonces YHVH ’Elohim modeló al hombre de la tierra roja, e insufló en sus narices aliento de vida. Y el hombre llegó a ser alma (néfesh = “un alma, ser vivo, vida, personalidad, persona” –Concordancia NAS) viviente”.

Aquí podemos ver claramente que la palabra hebrea para “alma” usada para el Dios Altísimo y para el hombre, tiene el mismo significado básico que nuestra palabra española “persona”. Este es un hecho Escritural que es respaldado incluso por los eruditos trinitarios. El Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, dice que la palabra hebrea para “alma” significa un “individuo” (“en la forma plural indica un número de individuos”), un “ser” como una “personalidad”, un “yo”, o un “mí”.

“Con frecuencia, en el Antiguo Testamento néfesh [v,p,n] designa al individuo (Lev. 17:10; 23:30). En su forma plural indica un número de individuos como parte de Abraham (Gen. 12:5), el remanente que habían dejado en Judá (Jer. 43:6) y el linaje de Lea (Gen. 46:15)... Frecuentemente néfesh [v,p,n] toma el lugar de un pronombre personal o reflexivo (Sal. 54:4; Prov. 18:7). Es cierto que este movimiento del nominal al pronominal no tiene una frontera exacta. La Versión Estándar Revisada, refleja el entendimiento sobre néfesh [v,p,n] al sustituir el “alma” de la King James Version, con traducciones como “ser”, “uno”, “uno mismo”, “yo/mi”. (Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, en la definición de Alma, Editado por Walter A. Elwell).

El erudito luterano Gustav Friedrich Oehler, escribió que la palabra hebrea para alma significa “la persona integral”.

“... nafshi (“mi alma”), nafshekha (“tu alma”) se puede traducir en latín egomet, tu ipse; pero no ruchi (“mi espíritu”), ruchakha (“tu espíritu”) - el alma existente de toda la persona, como en Génesis 12:5; 17:14; Ezequiel 18:4, etc.” (Oehler, Teología del Antiguo Testamento, I, 217).

El Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, dice que tanto las palabras hebreas y griegas para “alma” también pueden significar “persona”.

Psujé, como su homólogo del Antiguo Testamento, pueden indicar la persona (Hechos 2:41; 27:37). También sirve como el pronombre reflexivo que designa a uno mismo (“Y diré a mí mismo” Luc. 12:19; “por testigo sobre mí mismo” 2. Cor. 1:23; “nuestras propias vidas” 1. Tes. 2:8)”. (Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker. Editado por Walter A. Elwell).

Dado que las palabras hebreas y griegas para “alma”, tienen el mismo significado esencial de nuestra palabra española “persona” o “uno mismo”, el Dios Altísimo tiene que ser Una Persona Divina con una sola existencia “personal”. Es interesante notar, que incluso el nombre divino de Yahvé, significa esencialmente, “El Único Ser Autoexistente” (Brown-Driver-Briggs, definen Yahvé como: “...el único que es: es decir, el absoluto y único inmutable; el existente, el eterno, como autoconsistente...”). ¿Por qué el Dios Altísimo se llamaría a sí mismo “El Único Ser Autoexistente” si es que Él existe como “Tres Autoexistentes”? Si es que realmente Dios existe como tres Personas distintas y coiguales de Dios, entonces Dios mismo engañó a su pueblo al llamarse a sí mismo solamente Uno “el Único Autoexistente”.


LA BIBLIA HEBREA HABLA DE DIOS COMO UN ALMA PERSONAL

En 1. Samuel 2:35, Yahvé Dios dijo: “Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a MI CORAZÓN y a MI ALMA [MI PERSONA]”.

Salmo 11:5. “Yahvé prueba al justo; pero al malo y al que ama la violencia, SU ALMA [SU PERSONA] los aborrece”.

Proverbio 6:16. “Seis cosas aborrece Yahvé, y aun siete abomina SU ALMA [SU PERSONA]”.

Isaías 1:14. “Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas MI ALMA [MI PERSONA]”.

Jeremías 6:8. “Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte MI ALMA [MI PERSONA] de ti”

Jeremías 15:1. “Si Moisés y Samuel se pusieran delante de mí [MI ALMA, MI PERSONA], no estaría mi voluntad con este pueblo”.

Ezequiel 23:18. “MI ALMA [PERSONA] se hastió de ella, como se había ya hastiado MI ALMA [MI PERSONA] de su hermana”.

Amós 6:8. “Yahvé el Señor juró por sí mismo [POR SU PROPIA ALMA, POR SU PROPIA PERSONA]”.

Yahvé Dios NUNCA DICE “Mis Almas”, y tampoco a Dios se le menciona en las Escrituras diciéndole “Sus Almas”. ¡Siempre en toda la Biblia es, “Mi Alma” o “Su Alma” en singular! ¡Por lo tanto, Yahvé nuestro Dios como nuestro Padre Celestial, debe ser Una Persona Divina en su esencia del ser! Esta es la razón por la cual los eruditos en hebreo y griego, han traducido a menudo la palabra hebrea “néfesh” para “alma”, y la palabra griega “psujé” para “alma”, como “persona” o “personas” (dependiendo si el contexto indica una persona singular, o una pluralidad de personas).


LOS ERUDITOS EN GRIEGO, HAN TRADUCIDO PSUJÉ COMO “ALMA” Y “PERSONA”

Hechos 2:41 (RV60). “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas (psujé)”.

Hechos 2:41 (LBLA). “Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas (psujé)”.

1. Pedro 3:20 (RV60). “los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas (psujé), es decir, ocho, fueron salvadas por agua”.

1 Pedro 3:20 (BSB). “que desobedecieron hace mucho tiempo cuando Dios esperó pacientemente en los días de Noé, mientras el arca estaba siendo construida. En el arca, algunas personas, sólo ocho almas (psujé), fueron salvadas por agua”.

¿Por qué los eruditos en griego traducirían la misma palabra griega “psujé” como “almas” humanas y “personas” humanas, si el significado de la palabra psujé no tuviera el mismo significado esencial de nuestra palabra española para “personas”? La Concordancia NAS, define psujé como “corazón, de todo corazón, vida, vidas, mente, mentes, persona, personas, alma, almas”.

La Concordancia de Strong define psujé como “(a) el aliento vital, aliento de vida, (b) el alma humana, (c) el alma como el asiento de los afectos y voluntad, (d) la personalidad, (e) la persona humana, un individuo”. Por lo tanto, no puede haber ninguna duda de que la palabra “psujé”, tiene el mismo significado esencial de nuestra palabra española persona.


ASÍ COMO LA PALABRA GRIEGA PSUJÉ EN EL SINGULAR SIGNIFICA UNA PERSONA HUMANA, ASÍ PSUJÉ EN EL SINGULAR SIGNIFICA UNA PERSONA PARA EL DIOS TODOPODEROSO

Mateo 12:18. “He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada MI ALMA [MI PERSONA]”.

Hebreos 10:38. “Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a MI ALMA [MI PERSONA]”.

No puede haber duda de que las palabras hebreas y griegas para alma, tienen el mismo significado básico que nuestra palabra española “persona”. Tampoco puede haber duda alguna de que la Persona Divina de Dios habló de sí mismo como un sola “Alma”, tanto en las Escrituras hebreas y griegas. Pero el Alma Divina (Persona) de Dios, reprodujo una imagen humana de sí misma, que es la imagen visible del Dios invisible, y es “el resplandor de su gloria y la imagen expresa de su Persona” (Hebreos 1:3 – la Persona del Padre) como una persona humana total y completa. Dado que la teología trinitaria no puede presentar una sola porción de la Escritura para mostrar que Dios es una pluralidad de “Almas” o “Personas”, debemos concluir que Dios como Dios, debe ser solamente Una Persona Divina. Porque el Dios de las Escrituras nunca habló de sí mismo como teniendo más de Una Mente Consciente, más de Un Corazón Consciente, más de Un Espíritu Consciente, más de Un Alma Consciente, o más de Una Autoconsciencia Personal.

¿Cómo podría cada una de las supuestas personas divinas y distintas de una trinidad, ser una persona distinta sin tener su propio corazón, mente y alma? Porque las Escrituras declaran que Dios tiene un solo corazón, mente y alma, tal como un hombre tiene un solo corazón, una mente y un alma. Por lo tanto, Dios no puede ser tres distintas personas coiguales, como lo afirman los teólogos trinitarios.

La Biblia enseña claramente que hay un solo Dios individual que se llama a sí mismo Yo, Mí, Él, Uno. Ningún versículo de la Biblia dice que Dios es: “Yo tres personas”, “Él tres personas”, o “Mí tres personas”.

Éxodo 3:14. “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”.

Isaías 43:10. “para que me conozcáis y creáis, y entendáis que YO MISMO SOY”.

Puesto que la Biblia nunca dice: “Nosotros somos Él”, “Yo Mismo Soy Nosotros” o “Yo Soy Tres”, nuestro Padre Celestial debe ser el único Dios verdadero como un Ser o Persona Individual que creó todas las cosas “solo” y “por sí mismo” (Isaías 44:24; Isaías 64:8.; Malaquías 2:10). Esta es la razón por la cual Dios siempre habló de Sí mismo en la Escritura como un Individuo Divino, así como un hombre es un individuo humano, y en este orden las Escrituras hablan repetidamente de Dios como teniendo solamente Un Corazón Divino, Una Mente Divina, Un Alma Divina y Un Espíritu Divino; del mismo modo que un hombre tiene un corazón humano, una mente humana, un alma humana y un espíritu humano. Por lo tanto, Dios debe ser Una Persona Divina de una manera similar en la que cada individuo humano es una persona humana.

El Dios de la Biblia nunca dijo que Él sea más de Una Persona Divina. Sin embargo, los trinitarios insisten en especular que Dios es Un Ser en Tres Personas Divinas distintas. Los teólogos y apologistas trinitarios aman el tratar de hacer una distinción entre las palabras “ser” y “persona”, como si Dios siendo un sólo Ser existiera como tres supuestas “personas” divinas. Sin embargo, la palabra “ser” significa esencialmente lo mismo que una “persona” y la palabra “persona” significa esencialmente lo mismo que “ser”.

Merriam Webster define la palabra SER, como “un ser vivo; en especial: UNA PERSONA”. También define la palabra PERSONA, como “un SER humano: una persona”.

Una persona humana individual es un ser humano individual, y un ser humano individual es una persona humana individual. ¿Cómo Podría Dios ser Un Ser y tres Personas al mismo tiempo, cuando “Ser” significa “una Persona viva” y Persona significa “un ser humano”? Tal tontería no es solo un absurdo – sino que contradice el verdadero significado de “Ser” y “Persona” en todos los idiomas normativos de la tierra.


LA BIBLIA DICE QUE DIOS ES UNA PERSONA

Algunos eruditos en griego, están de acuerdo en que el texto griego original usado en Gálatas 3:20, prueba que Dios es Un Individuo como “Una Persona”.

R.G. Brachter, tradujo Gálatas 3:20 con Dios siendo “Una persona”. “Ahora, el mediador no es necesario con una persona, pero DIOS ES UNA PERSONA”.

Imágenes Verbales del Griego del Nuevo Testamento de West, traduce Gálatas 3:20 con Dios siendo “Un Individuo”.  “Ahora, un mediador no lo es entre lo que representa el interés de un individuo, pero DIOS ES UN INDIVIDUO”.

La Biblia Amplificada tradujo a Gálatas 3:20 con Dios siendo “Una Persona”. “Ahora, un mediador y un intermediario, tiene que ver con lo que implica a más de una parte. No puede haber ningún mediador con una sola persona. Sin embargo, DIOS ES UNA PERSONA”.

Puesto que los eruditos en griego han demostrado que el texto griego original en Gálatas 3:20 declara que Dios es sólo UNA PERSONA DIVINA INDIVIDUAL, debemos reconocer que el concepto trinitario de que Dios es una pluralidad de personas divinas, no puede ser correcto.


EL HOMBRE TIENE UN CORAZÓN, ASÍ COMO DIOS TIENE UN CORAZÓN  

Génesis 17:17. “Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y DIJO EN SU CORAZÓN (Heb. Leb = “corazón” o “persona interior”): ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo?”

Génesis 27:41. “Esaú… DIJO EN SU CORAZÓN (Heb. Leb = “corazón” o “persona interior”)

Génesis 8:21. “Y percibió Yahvé olor grato; y dijo Yahvé en su corazón (Heb. Leb = “corazón” o “persona interior”): No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón (Heb. Leb = “corazón” o “persona interior”) del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho”.

La palabra hebrea traducida como “corazón” en las anteriores porciones de la Escritura es “leb”, que la Concordancia de Strong define como “corazón, por extensión, la persona interior”. Aquí Dios declara explícitamente que tiene un solo “corazón” como una sola “persona”, así como el hombre tiene un solo “corazón” y es una sola “persona”. Puesto que no hay una sola porción de la Escritura que hable alguna vez que Dios tiene más de un corazón o una “persona interior”, sabemos que Dios como nuestro Padre Celestial tiene que ser uno, como un solo individuo divino, como una sola persona divina.


EL HOMBRE TIENE UNA MENTE, ASÍ COMO DIOS TIENE UNA MENTE

Éxodo 32:14 (NASB). “Entonces el SEÑOR (Yahvé) cambió su mente, acerca del daño que Él había dicho que haría a su pueblo ...”

Jeremías 7:31 (NVI). “Además, construyeron el santuario pagano de Tofet, en el valle de Ben Hinón, para quemar a sus hijos y a sus hijas en el fuego, cosa que jamás ordené ni me pasó siquiera por la mente”.

Jeremías 19:5 (NVI). “Han construido santuarios paganos en honor de Baal, para quemar a sus hijos en el fuego como holocaustos a Baal, cosa que yo jamás les ordené ni mencioné, ni jamás me pasó por la mente”.

Jeremías 32:35 (LBLA). “Y edificaron los lugares altos de Baal que están en el valle de Ben-hinom, para hacer pasar por el fuego a sus hijos y a sus hijas en honor de Moloc, lo cual no les había mandado, ni me pasó por la mente que ellos cometieran esta abominación, para hacer que Judá pecara”.

Ningún texto de la Escritura inspirada dice: "Ni se me pasó por Mis Mentes", con el plural Mentes. Sin embargo, esto es precisamente lo que deberíamos encontrar en las Escrituras si es que debiéramos creer que Dios es tres Personas Divinas y distintas de Dios, o tres Personas Divinas. Porque es imposible que Dios sea tres Personas Divinas coiguales y distintas, sin que cada supuesta persona divina y distinta tenga su propia Mente distinta y su propio Centro Personal de Conciencia. Por lo tanto, preguntamos a nuestros amigos trinitarios ¿cómo puede ser posible que Dios sea tres Personas Divinas coiguales y distintas, dado que Dios nunca habló de sí mismo en ninguna parte de la Biblia, como teniendo tres Mentes distintas, o tres Centros de Conciencia Personal?


¿DIOS TIENE UNA MENTE O TRES MENTES?

Los teólogos y apologistas trinitarios a menudo se contradicen a sí mismos, cuando por un lado afirman que Dios sólo tiene una Mente y una Voluntad Divina, mientras que por el otro lado dicen que Dios tiene tres Mentes y tres Voluntades divinas coiguales y distintas. Por ejemplo, a los siete minutos y veinticinco segundos del video del apologista trinitario Ethan Smith, titulado “Más sobre la Unicidad de la Trinidad” (https://www.youtube.com/watch?v=dZero-Ek3vw), el Sr. Smith dijo que Dios tiene una mente, así como los cristianos son alegóricamente mencionados en las Escrituras como teniendo una mente en unidad. Sin embargo, esta respuesta lo que realmente afirma, es que Dios tiene más de una mente, en razón a que la multitud de cristianos posee múltiples mentes, pues una persona no puede ser una persona distinta, sin que cada persona tenga su propia mente distinta y su propia autoconciencia personal. Por lo tanto, si seguimos la lógica del Sr. Smith, las tres supuestas personas divinas tienen una mente de acuerdo, pero aun así cada una de las tres supuestas personas divinas y distintas conserva su propia mente distinta. Por lo tanto, no hay manera de que los trinitarios puedan escapar del razonamiento lógico deductivo, en el que cada supuesta persona divina tiene que tener su propia mente divina distinta y su propia conciencia divina (voluntad).

El hombre Cristo Jesús, exhibió claramente una voluntad y una conciencia humanas que siempre estuvieron sujetas a la voluntad divina de su Padre Celestial. Juan 6:38 demuestra que Cristo Jesús, el hombre que se dio como resultado de la encarnación, no vino para hacer su propia voluntad humana, sino solamente la voluntad de su Padre como “el único Dios verdadero” (Juan 17:3).  Si Jesús como una supuesta segunda Persona llamada 'Dios Hijo', tiene una segunda voluntad de Dios (una voluntad es lo mismo que una conciencia) distinta de Dios el Padre, entonces tendríamos dos mentes y dos voluntades en Dios. Puesto que ninguna porción de la Biblia apoya la idea de que Dios tenga dos o tres mentes y voluntades divinas, o un conjunto de autoconciencias personales, por lo tanto Jesús como un Hijo no puede ser otra Persona de Dios, con su propia voluntad y conciencia divina y distinta al lado del único Dios verdadero, el Padre.

Las Escrituras indican que el hombre Cristo Jesús estaba en la unión con la Mente divina y la Voluntad de Dios el Padre, al estar siempre en unión con la voluntad del Padre (Juan 10:38, “creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre”). Por lo tanto, las Escrituras enseñan que nuestro Padre Celestial tiene una mente y una voluntad divinas, mientras que el hombre Cristo Jesús a quien le fue dado “tener vida en sí mismo” (Juan 5:26) tiene su propia mente y voluntad humanas. Dios ha continuado siendo inmutable (Malaquías 3:6) como el Padre omnipresente que llena los cielos y la tierra (Jeremías 23:24), pero al mismo tiempo ha llegado a ser “Dios con nosotros” (Mateo 1:23) como un hombre verdadero, porque en su encarnación Dios también asumió una mente y una voluntad humana que podía orar y ser tentada.

Los apologistas trinitarios no pueden escapar del hecho de que no hay ninguna explicación razonable para que los trinitarios piensen en el único Dios verdadero como una Trinidad de tres personas divinas coiguales, porque tres personas no pueden tener una sola mente divina y una sola conciencia divina, mientras son verdaderamente distintas como personas divinas. Los apologistas trinitarios a menudo entran en conflicto cuando se les pregunta si Dios tiene una mente divina, una voluntad divina, una conciencia divina, o tres. Cuando el apologista unicitario Roger Perkins cuestionó a James White sobre su creencia trinitaria, el Dr. White respondió afirmando que cada una de las tres supuestas personas divinas tiene su propia mente distinta (https://www.youtube.com/watch?v=U-KMGuXCs-c). En contraposición, el apologista trinitario Ethan Smith me respondió a mí personalmente diciendo: “En mis dos videos sobre la Unicidad de la Trinidad, yo afirmé UNA voluntad y conciencia esencial en el único Dios verdadero. Puesto que Yahvé es UN solo Ser, también debo asumir que sólo puede haber una mente y es imposible que haya tres mentes 'separadas'. Ciertamente yo no estoy afirmando dos o tres voluntades separadas en Dios. Hay distinción pero unidad estricta”.

Yo le respondí a él a partir de sus propios comentarios en su video titulado “Más sobre la Unicidad de la Trinidad”, diciéndole: “Tú has planteado la idea de que a partir de las Escrituras se puede decir que los cristianos son 'una mente', como un ejemplo para afirmar que los trinitarios pueden creer que Dios tiene una mente. Sin embargo, yo te señalé claramente que aunque un grupo de cristianos puede alegóricamente tener una mente al ponerse de acuerdo, cada persona cristiana distinta todavía tiene su propia mente y voluntad distintas. Mi punto es que tres personas distintas, tienen que tener tres mentes y voluntades distintas para cada supuesta persona divina, para que sean verdaderamente personas distintas. Pero Dios como Dios, no puede tener una sola conciencia mientras exista simultáneamente como tres Personas de Dios, ya que cada supuesta persona debe tener su propia conciencia distinta. Si usted está afirmando que Dios como Dios (no Dios como hombre en la encarnación) tiene sólo Una Mente y Una Conciencia, entonces toda su idea trinitaria de Tres Personas Divinas colapsa. Dado a que he oído que usted afirma que el Espíritu Santo como una persona coigual y distinta de Dios intercede ante el Padre (Romanos 8:26-27), ¿cómo puede una supuesta persona divina interceder ante el Padre sin tener una mente y una conciencia distintas?”

Yo continué: “La única explicación viable es la visión de la Unicidad que Robert Sabin y yo hemos señalado. El Espíritu Santo es el Espíritu del Padre en acción, Quién continuó llenando el cielo y la tierra como el Espíritu del Padre, mientras que la sustancia de su Ser fue estampada como una copia impresa de sí mismo (Hebreos 1:3 “karaktér” significa “copia impresa” e “hipóstasis” significa “Ser” o “Persona”) siendo simultáneamente un verdadero hombre dentro de la virgen (Mateo 1:20; Lucas 1:35). Por lo tanto, el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre en acción, que se hizo un verdadero hombre en la encarnación, pero al mismo tiempo continuó siendo inmutable en los cielos como el Único Espíritu del Padre (Efesios 4:4-6; Juan 4:23-24; Jeremías 23:24). Esto explica cómo el Espíritu Santo (el Espíritu Santo es el paráclito en Juan 14:26) es el mismo Espíritu de Cristo (el Espíritu de “Jesucristo” es llamado el mismo paráclito en Juan 14:16 y 1. Juan 2:1) siendo el mismo individuo como el único paráclito (paráclito está en la forma singular para el Espíritu Santo en Juan 14:26 y para Jesús en Juan 14:16 y 1. Juan 2:1) que aboga por e intercede por nosotros (Romanos 8:9, 26, 27, 34; Hebreos 7:24-25)”.

Luego le pedí: “Por favor, denos a los creyentes de la Unicidad una respuesta viable para demostrar cómo su supuesto Dios no encarnado, el Espíritu Santo, puede ser nuestro "paráclito" que aboga e intercede por nosotros sin tener su propia mente, voluntad y conciencia”. (Smith no tuvo respuesta). “El hermano Sabin y yo, hemos entendido estos pasajes para demostrar que el Espíritu Santo del Padre también se hizo un hombre con una voluntad humana que ‘también subió por encima de todos los cielos PARA LLENARLO TODO’ (Efesios 4:10), como el segundo Adán que fue hecho ‘Espíritu vivificante’ (1. Corintios 15:45), cuando ascendió a lo alto para ‘llenar todas las cosas’ con el fin de convertirse en nuestro paráclito permanente (Gálatas 4:6; Colosenses 1:27)”.

Yo continué: “Ya he señalado en algunos de mis videos y artículos, que Robert Sabin también enseñó que el espíritu humano de Cristo es ahora omnipresente como el Espíritu Santo de Dios (Romanos 8:9). Su creencia [la de Smith] de que Dios tiene sólo una mente, una voluntad y una conciencia, contradice la enseñanza de James White y otros eruditos que son mucho más conocedores y experimentados que usted. ¿Por qué su teología difiere de la de James White? ¿Debo publicar un video titulado, ‘Ethan Smith contradice la teología trinitaria’ como tú lo hiciste contra mí? Tu estilo de apologética es el de atacar a tus oponentes personalmente, cuando no puedes ganar con los argumentos de la Escritura”. (Justo un mes después de nuestro debate, Ethan Smith había publicado un video en el cual alegaba falsamente que yo contradecía la Teología Unicitaria, acusándome falsamente de nestorianismo y socinianismo).


LA MISMA CREACIÓN TESTIFICA LA UNICIDAD DE LA PERSONA DE DIOS

Romanos 1:20 nos informa que la propia creación testifica acerca de la divinidad eterna de nuestro Padre Celestial. “Porque las cosas invisibles de él (no de ellos), SU ETERNO PODER Y DEIDAD, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas HECHAS (Creadas), de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:20).

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó...” (Génesis 1:27).

El Todopoderoso creó a Adán a su propia imagen espiritual, como una persona individual con una sola mente, corazón y alma. Por lo tanto, así como Adán fue creado como una persona individual, así Dios es una Persona divina individual, porque Adán reflejó la imagen de su Hacedor. Ningún hombre o ángel creado, ha existido nunca como tres personas distintas. Si Dios fuera tres personas, ¿por qué no reflejamos nosotros esa imagen de tres personas? ¡Si Dios fuera una Trinidad de tres personas distintas, entonces nosotros también deberíamos serlo!

Incluso los animales con el “espíritu de vida” (Génesis 7:15) que está en ellos y que proviene de Dios, tienen todos una cabeza, una mente y un solo espíritu. Eclesiastés 3:21 dice claramente que cada animal tiene un solo espíritu: “el espíritu del animal”. A pesar de que Romanos 1:20 dice que el orden natural de las cosas creadas declaran “su eterno poder y deidad” (“las cosas invisibles de él... se hacen claramente visibles… siendo entendidas por medio de las cosas hechas”), los teólogos trinitarios desafían esta porción de la Escritura alegando que la verdad es que Dios es tres Personas distintas y que cada una de las tres personas distintas tiene su propia mente y voluntad divina. Sin embargo, nada en la creación muestra que “las cosas invisibles de Él (Dios), su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas que hechas”, como una trinidad de tres distintas mentes de Dios y tres voluntades de Dios, pues ¿qué tipo de creación de Dios, posee tres mentes y tres voluntades distintas?

Es difícil imaginar a un Dios Tripersonal con tres mentes y tres voluntades, porque si Dios realmente tuviera tres mentes y tres voluntades distintas, entonces cada Persona de Dios podría ser capaz de estar en desacuerdo con la voluntad de las otras dos. Entonces sería posible que Dios argumentara contra sí mismo. Dado que los teólogos trinitarios no pueden citar alguna porción de la Escritura donde Dios como Dios haya estado en desacuerdo o haya argumentado contra sí mismo, esto demuestra que Dios no puede ser una trinidad de tres personas de Dios, teniendo cada una su propia mente y voluntad distintas.

Génesis 1:26-27, demuestra que Adán y los ángeles fueron creados a imagen de Dios. Sin embargo, si Dios es tres supuestas Personas Espirituales de una deidad Tripersonal, ¿cómo es que la humanidad no refleja la imagen de su creador? ¡Si nosotros no reflejamos la imagen de nuestro creador como tres personas distintas, se sigue que toda la doctrina trinitaria se derrumba!

Los adherentes a la Unicidad, apelan a la naturaleza milagrosa de la encarnación, cuando Dios se hizo hombre, para explicar cómo el único Dios verdadero, el Padre, pudo encarnarse a sí mismo como un Hijo plenamente humano, como el propio brazo desnudado (o revelado) (Isaías 52:10) del Padre a nosotros como un hombre. Por lo tanto, la creación de Adán a la imagen espiritual de nuestro Padre Celestial, demuestra que la divinidad eterna de nuestro Padre Celestial se ve claramente, y debe ser claramente entendida por las cosas hechas, por lo que no tenemos excusa (Romanos 1:20). En contraposición, la teología trinitaria no puede decir que Adán fue creado a la imagen espiritual de una deidad de tres personas, porque el hombre es claramente una sola persona espiritual, no tres personas espirituales.

Para intentar explicar como Dios puede ser tres personas distintas sin dejar de ser un solo ser divino, los trinitarios apelan a la capacidad sobrenatural de Dios. Sin embargo, su punto de vista no puede explicar cómo en Génesis uno, Adán fue hecho a imagen de Dios como una persona individual, a la vez que ellos suponen que Dios es tres personas. El punto de vista trinitario tampoco puede expresarse de manera racional, porque tres personas distintas no pueden ser llamadas Un Ser, mientras que al mismo tiempo son tres personas distintas.

Nuestro Padre Celestial es el único y verdadero Dios, que es un Ser Individual o Persona que creó todas las cosas solo y por sí mismo (Isaías 44:24; Isaías 64:8; Malaquías 2:10). Es por esto que Dios siempre habló de sí mismo en las Escrituras como un individuo, así como un hombre es un individuo. Porque así como un hombre tiene un solo corazón, una sola alma y un solo espíritu, como una sola persona que es; así las Escrituras declaran que Dios tiene un solo Corazón, una sola Alma y un solo Espíritu, como la única Persona que es. Puesto que el hombre fue hecho a la “imagen de Dios” (Génesis 1:26), todos los seres humanos deben reflejar la imagen de su Hacedor en su propia Unicidad de Ser.


ANTOROPOMÓRIFCAMENTE HABLANDO, DIOS SIEMPRE SE DESCRIBIÓ A SÍ MISMO COMO UNA PERSONA

En la Escritura, vemos que cada vez que Dios habló de sí mismo antropomórficamente (es decir, atribuyéndose cualidades o rasgos humanos), Él siempre habló como teniendo una boca, un rostro, una nariz y una mano derecha. En la encarnación, Jesús mismo es mencionado como “el brazo de Yahvé” revelado (Isaías 53:1), que fue confirmado por el apóstol Juan en Juan 12:37-38 (“Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en Él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor?”). Los creyentes en la Unicidad, tienen fe en la capacidad de Dios para convertirse en un Hijo como un verdadero hombre, al tiempo que conservó todos sus atributos inmutables como el Dios omnipresente que nunca tuvo que dejar de ser omnipresente para salvarnos.

El Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, define antropomorfismo en relación con Dios, así: “(Gr. Anthropos [humano] + morfé [forma]). Asignación de atributos humanos a Dios”. Este mismo Diccionario, afirma bajo “antropomorfismos”, que los antropomorfismos de la Biblia describen a Dios como teniendo características físicas humanas, al decir:

“Los antropomorfismos también atribuyen forma humana y apariencia a Dios. Dios redime a Israel de la esclavitud de Egipto con brazo extendido (Éxodo 6:6)... Otros textos se refieren a la espalda, el rostro, la boca, los labios, las orejas, los ojos, la mano y el dedo de Dios... La expresión, 'la ira de Yahvé se encendió' (Números 11:10) es interesante. Una traducción literal del hebreo es 'LA NARIZ DE YAHVÉ se encendió'”.

No hay ninguna porción de la Biblia que diga que Dios tiene más de un rostro, una nariz o una boca. Del mismo modo en que un solo ser humano tiene una nariz, una boca, una cara y una mano derecha; así Dios se describió a sí mismo en la Escritura, como teniendo una nariz, una boca, una cara y una mano derecha. A menudo, Dios utilizó un lenguaje antropomórfico en la Biblia, para que nosotros como seres finitos, podamos entender que su Unicidad de Ser es como nuestra unicidad de ser, con la excepción de que nuestro Infinito Padre Celestial Omnipresente, trasciende la unicidad de ser de un hombre finito.


EL ROSTRO DE DIOS

Números 6:25-26. “Yahvé haga resplandecer SU ROSTRO sobre ti, y tenga de ti misericordia; Yahvé alce sobre ti SU ROSTRO, y ponga en ti paz”.

1. Crónicas 16:11. “Buscad a Yahvé y su poder; buscad SU ROSTRO continuamente”.

Salmos 80:19. “¡Oh Yahvé, Dios de los ejércitos, restáuranos! Haz resplandecer TU ROSTRO, y seremos salvos”.

Ezequiel 38:18 (KJV). “Y acontecerá que al mismo tiempo, cuando venga Gog contra la tierra de Israel, dijo YAHVÉ DIOS, que MI FURIA SUBIRÁ EN MI ROSTRO”.

Ezequiel 39:29. “Ni esconderé más de ellos MI ROSTRO; porque habré derramado de MI ESPÍRITU sobre la casa de Israel, dice YAHVÉ el Señor”.

Ningún comentarista podría utilizar alguna vez cualquiera de los pasajes anteriores de la Escritura, para explicar a Dios que existe eternamente como más de una persona divina, porque el apoyo abrumador de la Escritura inspirada es evidente por sí mismo. Dios es una Persona, así como un solo hombre es una sola persona.


YAHVÉ DIOS CONOCIÓ A MOISÉS “CARA A CARA” Y HABLÓ CON ÉL “BOCA A BOCA”

Deuteronomio 34:10. “Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido YAHVÉ CARA A CARA”.

Números 12:6-8 (BTX). “Y Él les dijo: Oíd ahora mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, Yo, YHVH, en visión a él me revelo y en sueños le hablo. No ocurre así con mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. BOCA A BOCA HABLO CON ÉL…”

Nuestro Padre Celestial habló de manera explícita en la Torá (los cinco primeros libros de la Biblia) que la Unicidad de la Persona de Dios ni siquiera debería ser un tema debatible, pues ¿quién podría sostener que Dios tiene tres Caras Espirituales, o tres Bocas Espirituales, una para cada una de las supuestas personas divinas de una deidad de tres personas?


CADA VEZ QUE DIOS SE REVELÓ A SÍ MISMO, SIEMPRE HABLÓ ANTROPOMÓRFICAMENTE COMO UN INDIVIDUO, ASÍ COMO UN HOMBRE ES UN INDIVIDUO

“Leemos sobre el rostro de Dios (Éxodo 33:20; Números 6:24; Salmos 9:3; Isaías 59:1-2), la boca de Dios (Números 12:8), el aliento de Dios (Salmos 33:6), los ojos de Dios (Génesis 6:8; Proverbios 15:3), la nariz de Dios (Éxodo 15:8), el oído de Dios (Salmos 34:15; Isaías 59:1-2), el brazo de Dios (Éxodo 15:16, Salmos 89:10), la mano de Dios (Éxodo 7:5; Isaías 50:11 o 59:1-2; y Hechos 7:55), los pies de Dios (Éxodo 24:10) y el corazón de Dios (Oseas 11: 8)” (del Diccionario Evangélico de Teología bíblica de Baker, bajo Antropomorfismos).

La lectura natural de cualquiera de los textos anteriores de la Escritura inspirada, nunca nos llevarían a pensar que el Dios Altísimo es una pluralidad de tres Personas Divinas coiguales y coeternamente distintas, ya que ¿cómo puede una Persona Divina, ser una Persona Divina y distinta, sin poseer su propio Rostro, Boca, Ojos y Corazón Espiritual, y así sucesivamente? Por supuesto, el Dios invisible no tiene una boca, nariz o rostro físico que pueda verse con los ojos humanos. Estas cosas fueron escritas en la Palabra de Dios por el bien de la humanidad, para hacerse conocido por nosotros en un lenguaje conforme a la manera de los hombres.

Un teólogo anónimo de mediados del siglo XIX, conocido por el seudónimo de Teófilo, escribió: “Dios ... hace que Sí mismo y sus hechos sean conocidos por nosotros, en un lenguaje conformado a la manera de los hombres, dejando para el sentido común el decidir sobre el significado de lo que dice de Sí mismo, con el propósito expreso de ser entendido – no con el propósito de emitir una niebla ante nuestros ojos de manera que no podamos ver lo que nos quiere decir” (Citado por Robert Sabin en su “Hagamos al Hombre a Nuestra Imagen” en “Temas de doctrina Bíblica” en whoisjesus.com). Es desde esta perspectiva, que en toda la Biblia hemos de entender así el uso de antropomorfismos para Dios, como por ejemplo Dios caminando, estando de pie, respirando por su boca (Salmo 33:6 “por el aliento de su boca”), sus labios (Isaías 11:4 “y con el espíritu de sus labios matará al impío”), y su nariz (Salmo 18:15, “el soplo del aliento de tu nariz”).

Génesis 3:8 habla de Adán y Eva siendo visitados. (NVI) “…oyeron que DIOS EL SEÑOR ANDABA RECORRIENDO EL JARDÍN”. En ninguna parte de la Escritura, encontramos a más de una persona de Dios, antropomórficamente caminando o estando de pie. Dado que el nombre Yahvé significa literalmente “El Autoexistente”, es difícil imaginar que tres Autoexistentes Personas Divinas y Distintas, andaban por el jardín del Edén para visitar a Adán y Eva.

1 Samuel 3:10 dice que “vino Yahvé y se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel, Samuel!”

Aquí podemos ver que Dios habló de sí mismo como una Individual Persona de Dios, quien vino y se paró delante de Samuel. No hemos de pensar que el Dios invisible entró en realidad en el Jardín del Edén, o que en realidad Él se paró delante de Samuel con un cuerpo físico, pues esto contradeciría la invisibilidad de Dios (Colosenses 1:15; Juan 1:18). Estas expresiones se usan en la Escritura inspirada, para ayudarnos a entender a los seres finitos, que la presencia invisible del Espíritu de Dios puede viajar, bajar, y permanecer en un solo lugar con mayor poder y gloria que en otros lugares.

1. Reyes 8:10-11. “Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Yahvé. Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Yahvé había llenado la casa de Yahvé”.

Hechos 2:4. “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

No puede haber ninguna duda de que el Espíritu Santo de Dios que llena los cielos y la tierra (Jeremías 23:24, “¿No lleno yo, dice Yahvé, el cielo y la tierra?”) puede llenar templos, edificios y personas específicas, sin detrimento de su capacidad de verlo todo, y de ser omnisapiente y omnipresente (Salmo 139:7-8, “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás”). Si el Dios invisible siempre hubiera tenido un cuerpo físico, entonces ese cuerpo no podría estar presente en todas partes. Jesús es la única imagen visible del Dios invisible que alguna veremos, cuando regrese sobre las nubes del cielo (Mateo 24:30, “y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”) para sentarse en su trono de gloria  (Mateo 25:31, “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria”) como “rey sobre toda la tierra” (Zacarías 14:9, “Y Yahvé será rey sobre toda la tierra. En aquel día Yahvé será uno, y uno su nombre”).


EL DIOS ALTÍSIMO NO TIENE UN CUERPO FÍSICO

Incluso, los eruditos trinitarios afirman que Dios no tiene un cuerpo físico que se pueda ver físicamente con los ojos humanos. Robert Deffinbaugh (graduado del Seminario Teológico de Dallas) afirmó que Dios es Espíritu y no tiene cara o cuerpo literal.

“Tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo, nos indican que Dios no tiene forma, es decir, que Dios no tiene un cuerpo físico. La presencia de Dios entre los hombres es espiritual, no física. Dios es Espíritu, por lo que Él no está limitado a un solo lugar, ni su adoración está  restringida a un solo lugar. Dios es invisible porque Él es espíritu, no carne”.

El Sr. Deffinbaugh continuó diciendo. “Dios habló a Moisés 'cara a cara', pero Él no le permitió a Moisés 'ver su rostro'. Por lo tanto ver a Dios 'cara a cara', no es lo mismo que ver la cara de Dios. Hablar 'cara a cara', significa hablar con alguien sobre una base personal íntima, como un amigo habla a un amigo. Una expresión figurada similar, se encuentra en números 14:13-14”.

“Pero Moisés respondió a Yahvé: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Yahvé, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Yahvé, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego” (Números 14:13-14).

El Sr. Deffinbaugh, concluye: “Dios estuvo 'cara a cara' con los israelitas. En el contexto, esto significa que Dios hizo su presencia ante los hijos de Israel por la nube que les guió y que en la noche se convertía en una columna de fuego. Esto no significa que Dios tiene un rostro físico y que los israelitas vieron ese rostro. La presencia de Dios estaba con su pueblo y Él hizo su presencia conocida. Pero en ninguna parte alguien pudo ver el rostro de Dios, porque Dios no tiene rostro. Dios es Espíritu y no está hecho de carne. Él es invisible a los hombres porque no tiene cuerpo...” (La invisibilidad de Dios, Bible.org, Robert Deffinbaugh - graduado del Seminario Teológico de Dallas).

No debemos pensar que el Dios invisible tiene literalmente una nariz gigante o una boca gigante en el cielo, porque su presencia invisible llena los cielos y la tierra. Aun los eruditos trinitarios han señalado, que nuestro Dios invisible utiliza regularmente el lenguaje antropomórfico, atribuyéndose cualidades humanas a sí mismo, para que nosotros los finitos, podamos entender la naturaleza de su Ser Infinito.

Éxodo 33:20-23. “Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Yahvé: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro”.

En Éxodo 33:23, Dios le concedió a Moisés una apertura especial de su visión espiritual para ver una parte de su gloria. (Mis espaldas, significa una porción de la gloriosa presencia de Dios). Si realmente Moisés hubiera estado ante la plenitud de la presencia de su gloria, habría muerto. Aquí vemos que las palabras "cara a cara", son un modismo hebreo de cercanía o proximidad ante la presencia divina, y no consisten en ver visualmente a Dios con un rostro o un cuerpo físico. Obviamente, Moisés estuvo mucho más cerca de la presencia divina que cualquiera otro de los hijos de Israel y de los profetas posteriores, debido a que Dios le habló de una forma más directa que a la mayoría de los profetas del Antiguo Testamento.

Isaías 66:1. “Yahvé dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?”.

Aquí nos encontramos con que el trono de Dios es todo el cielo y no un lugar determinado. A nosotros los seres finitos, nos gusta pensar que Dios tiene un cuerpo físico y un trono físico, y que en una nave espacial la NASA podría encontrar al que se sienta sobre ese trono. Pero aunque Dios a menudo habló de sí mismo como poseyendo partes del cuerpo, estas descripciones de Dios sólo están hechas para describir la Unicidad de su Ser, para que nosotros los seres finitos, podamos entender mejor su Unicidad.

Colosenses 1:15. “El [Cristo] es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”.

Hebreos 11:27. “Por la fe [Moisés] dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible”.

1. Timoteo 1:17. “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”.

Ni una sola porción de la Escritura desde el Génesis hasta el Apocalipsis, dice alguna vez que Dios es una pluralidad de Personas distintas y coiguales de Yahvé, en el que una de las presuntas Personas coiguales de Dios puede ser vista, mientras que las otros dos no pueden apreciarse. Si las tres presuntas Personas de Dios fueran verdaderamente coiguales, entonces las tres deberían ser igualmente invisibles. Las Escrituras nos informan que Jesús es la única imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15; Hebreos 1: 3) porque Dios también se hizo un hombre a través de la virgen hebrea.


DIOS NO ES ONTOLÓGICAMENTE UN HOMBRE 

Números 23:19. “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta”.

1. Samuel 15:29. “Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta”.

Puesto que Dios no es un hombre, Jesús como un niño humano nacido y el Hijo dado, no consiste en Dios con nosotros como Dios, sino más bien en Dios con nosotros como un verdadero hombre a través de la encarnación. Esto explica los sufrimientos, las tentaciones y las oraciones de Cristo como un verdadero hombre.

¿Entonces, por qué la Escritura inspirada llama a veces a Dios un hombre? Éxodo 15:3 dice: “Yahvé es varón de guerra; Yahvé es su nombre”. La palabra hebrea “ish”, significa literalmente “hombre”, tanto en la Concordancia de Strong, como en la Concordancia Exhaustiva NAS. La única explicación viable que trae armonía a todas las Escrituras, es que el Dios Altísimo usó los atributos de un solo hombre para describirse a sí mismo como un individuo, para que los israelitas no cayeran en la adoración de una pluralidad de personas de Dios. Aunque Dios no es ontológicamente un hombre, Él utilizó regularmente los atributos de un hombre para describirse a sí mismo como Un Dios, de modo que los seres finitos pudiéramos entender mejor la Unicidad de su Ser y Persona.


EJEMPLOS EN EL NUEVO TESTAMENTO DONDE DIOS SE DESCRIBIÓ A SÍ MISMO ANTROPOMÓRFICAMENTE

“Ejemplos del Nuevo Testamento incluyen la mano de Dios (Juan 10:28); y donde Esteban vio a Jesús de pie a “la diestra de Dios” (Hechos 7:56-56). En otra parte, vemos al dedo de Dios (Lucas 11:20); los ojos de Dios (Hebreos 4:13, 1. Pedro 3:12); el rostro de Dios (Mateo 18:10); y donde vemos a Dios “sujetando todas las cosas debajo de sus pies” (1. Corintios 15:27)”. (Del Diccionario Evangélico de Teología Bíblica de Baker, bajo Antropomorfismos).

En todos estos ejemplos, Dios parece poseer las características físicas de un hombre. Sin embargo, sabemos que Dios no es un hombre. Él es un Espíritu invisible.


EL LENGUAJE ANTROPOMÓRFICO QUE DESCRIBE AL MESÍAS COMO YAHVÉ

Así como en la Biblia hebrea Dios usó un lenguaje antropomórfico para describir La Unicidad de su Ser y Persona, así Dios usó un lenguaje antropomórfico para describir su futura encarnación como Jesucristo hombre.

Salmo 118:14. “Mi fortaleza y mi cántico es YAH, y Él me ha sido POR SALVACIÓN”.

Salmo 118:21-22. “Te alabaré porque me has oído, y ME FUISTE POR SALVACIÓN. La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. De parte de Yahvé es esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos”.

Jesús mismo citó este pasaje que lo identifica como Yahvé que se ha convertido en nuestra salvación, la cual desecharon los edificadores. En Mateo 21:42, “Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?” Al citar el Salmo 118, Jesús afirmó que Él es el Señor, quien se convirtió en nuestra salvación a través de la virgen hebrea.


YAHVÉ DIOS SE DESCRIBIÓ ANTROPOMÓRFICAMENTE A SÍ MISMO AL CONVERTIRSE EN NUESTRA SALVACIÓN COMO YAHSHUA (En hebreo, Jesús significa "Yahvé salva")

Isaías 53:1. “¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado EL BRAZO DE YAHVÉ?”

Jesús el Mesías es nuestro Yahvé, que ha venido para salvar a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:18-23), porque el nombre del Mesías significa literalmente “Yahvé Salva” (“...protégelos con el poder de tu nombre, el nombre que me diste” – Juan 17:11 (NVI); “le dio un nombre que es sobre todo nombre” – Filipenses 2:9; Hebreos 1:4; Juan 5:40). El Nombre del Mesías es llamado “Emanuel”, que traducido significa: “Dios con nosotros” (Mateo 1:23). Así como el propio brazo de un hombre pertenece a ese hombre; así Jesús es el brazo del Padre Yahvé Dios, revelado como un verdadero hombre que vivió entre los hombres.

El contexto de Isaías 53, demuestra que Isaías 53:1 es una profecía mesiánica en la que Jesús sería el futuro brazo del mismo Yahvé  que sería revelado.

Isaías 53:2-5. “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.

No puede haber ninguna duda de que el contexto de Isaías capítulo 53, se dirige a Jesús el Mesías como aquel que es el propio brazo de Yahvé revelado. El apóstol Juan corrobora en Juan capítulo doce, el hecho de que el profeta Isaías identificó al Mesías como el propio Yahvé que se reveló a sí mismo.

Juan 12:37-38. “Pero a pesar de que [JESÚS] había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y A QUIÉN SE HA REVELADO EL BRAZO DEL SEÑOR?”

Isaías 52:10. “Yahvé desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro”.

La salvación se ofrece ahora en todos los confines de la tierra, por medio de Jesucristo nuestro Mesías. Note que Isaías identifica al Mesías como su santo brazo. Puesto que el Padre Yahvé Dios ha puesto al descubierto su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, sabemos que Jesús es propio brazo antropomórfico revelado del Padre.

Isaías 63:5 (NVI). “Miré, pero no hubo quien me ayudara, me asombró que nadie me diera apoyo. MI PROPIO BRAZO ME DIO LA VICTORIA; ¡mi propia ira me sostuvo!”.

Isaías 59:16. “Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y LO SALVÓ SU BRAZO, y le afirmó su misma justicia”.

Nuestro Padre Celestial dijo claramente: “Mi PROPIO BRAZO TRAJO LA SALVACIÓN”. Por lo tanto, Jesús es el propio brazo antropomórfico del Padre, o la extensión de la propia esencia de su ser como un humano total y completo que vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Porque así como el propio brazo de un hombre es una extensión de sí mismo, así Jesús es el Padre que se extiende a Sí mismo en el mundo como Dios que “fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu...” (1. Timoteo 3:16). Ya que “el Señor es el Espíritu” en 2 Corintios 3:17, y Jesucristo es el Señor en el contexto de 2. Corintios 4:5, sabemos que el Dios que “fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu”, es el Espíritu Santo que es el Señor del cielo (1. Corintios 15:47; Lucas 1:35) que ha descendido (“he descendido del cielo” - Juan 6:38) para salvar a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:18-23).

Isaías 40:10-11. “He aquí que Yahvé el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él, y su paga delante de su rostro. Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas”.

Apocalipsis 22:12-16. “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Jesús, nuestro Mesías es claramente “el Buen Pastor” (Juan 10:11), que dijo: “Yo vengo” y “mi galardón conmigo(Apocalipsis 22:12 citado anteriormente) en el contexto de Apocalipsis, capítulo veintidós. Pero Isaías 40:10-11 dice: “He aquí que Yahvé el Señor vendrá (Jesús dijo: “Yo vengo”) con poder, y su brazo señoreará; he aquí que su recompensa viene con él (Jesús dijo: “y mi galardón conmigo”), y su paga delante de su rostro. Como pastor apacentará su rebaño (Jesús dijo: “yo soy el buen pastor” – Juan 10:11). En Apocalipsis 22:12-16, encontramos que Jesús es el orador  que dijo: “Yo Jesús he enviado mi ángel”, en el mismo contexto donde dijo: “yo vengo pronto, y mi galardón conmigo”. Por lo tanto, la Escritura inspirada identifica a Jesús como el Señor Dios que vino como el propio brazo del Padre para dar su recompensa como “Dios con nosotros”, al ser hecho “totalmente humano en todos los sentidos” (Hebreos 2:17 NIV) con el fin de salvarnos.


LA AFIRMACIÓN TRINITARIA DE QUE DIOS ES MÁS DE UNA PERSONA, NO CUENTA CON ALGUNA PORCIÓN DE LA ESCRITURA PARA COMPROBAR SU GARANTÍA

Las Escrituras prueban que Satanás es “el dios de este siglo”, que ha enceguecido a la gente para que no vean a Cristo como la imagen de Dios, la imagen del Padre mismo.

2. Corintios 4:3-4. “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.

2 Corintios 4:6, continúa diciendo: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”.

La Escritura inspirada demuestra, que nuestro Padre Celestial invisible, tiene sólo una imagen visible de su persona invisible, que es “el resplandor de su gloria y la imagen misma de su sustancia” (Hebreos 1:3) con nosotros, como una persona humana totalmente completa. Por eso, nosotros sólo podemos ver “la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”. Para cuando llegó la plenitud de los tiempos, la divina Persona del Espíritu llamada Dios Padre, participó de carne y sangre (Hebreos 2:14) como el Espíritu Santo de Dios que se manifestó a sí mismo en la carne (1. Timoteo 3:16), como una verdadera persona humana que es “Dios con nosotros” (Mateo 1:23), como la única imagen humana física de su invisible Persona del Espíritu. Por lo tanto, el Hijo de Dios es la única imagen tangible del Dios invisible, que nosotros, los seres finitos, alguna vez veremos (Juan 1:18; Juan 14:7-9).

Puesto que el hombre Cristo Jesús es la única persona en la antropomórfica “mano derecha” del Padre (Salmo 110:1 “siéntate a mi diestra”), Él es el Dios y Padre que se hizo un hombre para salvarnos, ya que no puede haber ninguna otra persona de Dios afuera de nuestro Padre Celestial (“Yo soy Yahvé, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí” – Isaías 45:5), y no puede haber ningún otro Salvador verdadero de toda la humanidad, junto a nuestro Padre Celestial (“Yo, yo Yahvé, y fuera de mí no hay quien salve” – Isaías 43:11). Si Dios fuera realmente tres personas divinas y distintas, entonces deberíamos encontrar algunas porciones de la Escritura donde Dios haya hablado acerca de sí mismo como una pluralidad de personas cada una con su propio corazón, o cada una con su propia alma. Sin embargo, la evidencia bíblica demuestra que Dios siempre habló de sí mismo como teniendo un Corazón singular, un Alma singular, una Mente singular, y un Espíritu singular, como una sola Persona Individual. Lo mismo es cierto con las descripciones antropomórficas que Dios hizo de sí mismo, como teniendo una cara, una boca, una nariz y una mano derecha. Puesto que Dios nunca habló acerca de sí mismo como siendo una pluralidad de Almas o de Personas Espirituales que están sentadas en una pluralidad de Tronos, ya sea en el Antiguo o en el Nuevo Testamento, entonces todos los verdaderos adoradores del Padre, deben adorar a nuestro Padre Celestial únicamente en Espíritu y en verdad, a través de la única imagen de sí mismo que alguna vez veremos, a saber, Jesucristo.